Un bloguero, por lo general insultante, que frecuenta mi web ha tenido la cortesía de enviarme por correo aparte una protesta por mi reciente columna “Keynes en tanga” en la que advierte no sé que frondas conspirativas y me reprocha mi presunta y “desfasada” devoción por aquel personaje singular que él atribuye, ingenuamente, a mi incorregible rojez. Bueno, hombre, no se ponga así, porque a Keynes lo exaltaron, es cierto, los totalitarismos de izquierda pero también, no se olvide, las dictaduras de derecha, incluyendo al nazifascismo original. Uno no es economista (como ZP o Solbes, por otra parte) pero estudió en la facultad el pensamiento de ese liberal admirable que nunca perdió la esperanza de conseguir que el liberalismo, con su cortejo de mercadistas y librecambistas, abdicara de su dogmatismo fatal. He leído recientemente, por lo demás, dos biografías del maestro, una de Alain Minc y otra, monumental, de lord Skidelski, el maestro de Warwick, que me han reafirmado en mis viejas devociones por aquel dandy singularísimo y ambigüo que brilló en el grupo de Bloomsbury. ¿Rojo por eso? Francamente, la idea de que la crisis sólo puede abordarse desde el intervencionismo del Estado con sus políticas de reactivación y la inyección de recursos –invento medular de este genio que se pavoneaba tratando de insolventes primerizos a los presidentes, incluido el de USA—la practican hoy todos los conservadurismos del planeta, incluidos los socialdemócratas.

Minc sostiene que, lo que ocurre es que el keynesianismo práctico de esos seguidores sólo utiliza de su proyecto macroeconómico lo que a cada cual conviene para sus planes. Lo que no quiere decir que pueda hablarse de una ortodoxia keynesiana –de hecho él titula su biografía “Une sorte de diable”…–, cosa impensable  por lo demás, en un sujeto poliédrico y escurridizo como nuestro lord. En una crisis hay que meter dinero público si se quiere salvar la producción y el empleo, ése es todo su credo, en síntesis, y eso es lo que todo el mundo propone hoy aunque, la verdad sea dicha, no se ve que anden haciéndolo con rigor ni transparencia. Cuando se hundió el sovietismo se predijo que Keynes había muerto sin caer en la cuenta que Keynes, creador de la macroeconomía, no pasará probablemente nunca. He leído que “hoy hay no pocos antikeynesianos pero ningún prekeynesiano”. Ya ve mi crítico corresponsal lo errado que iba su tiro.

8 Comentarios

  1. Brillante columna. Y muy certera. Son muchos los que van a tirar de Keynes ahora. A ver si se enteran por fin. Querido amigo, enhorabuena por su multidisciplinariedad (¿se dice así?).

  2. ¡Nuestros biejosn temas, amigo ja! Lo fundamental de lord Keynes ¿no es el control y la intervención en el Mercado? Me gustaría que otro día des uno de estos brillantes plumazos (por cierto, veo que reducidos por la editorial) poniendo más énfasis emn esto último. No para mí, que sé bien lo que piensas (yo te regalé Skidelski…), sino para tanta gente a la que le van a meter cuentos todfos los días los mismos que antes le metieron los cuentos antípodos.

  3. Brillante, ingenioso. Para nos er enonomista… Dice bien que tampoco lo son ZP ni Solbes, pero lo de usted tiene más méritos porque no tiene640 asesores… Ha hecho una caricatura con mucha ironía y muy correcta técnicamemte. Muchos economistas se lo agrecederíamos, que bastante hemos tenido ya que tragar con los neo-neo de los cojones.

  4. No conozco más que someramente a Keynes, pero he entendido muy bien la pulla de hoy y la del otro día. ¿Qué significa un partido SOCIALISTA OBRERO/LIBERAL? Pues eso, que dispara usted con bala pero cargado de razón. Se pusieron muy plastas con su sanmercadismo y a uno le gustan poco los mercados y los santorales, como usted sabe bien.

  5. Que conste en acta que tampoco soy yo.
    Uno no será una Hermanita de la Caridad pero lo que tenga que decir lo dice en el ruedo, y ya lo dije el otro día al respecto; a nivel macro el pescado está vendido y más que vendido aunque huela a garum putrefactus, y a nivel micro… perejil a San Pancracio bendito… o en la tortilla, lo que prefieran.

  6. No conozco a Lord Keynes más que de oidas y la columna me pasa por lo alto y bien que lo siento.
    Un beso a todos….(Voy a ver si leo algo sobre ese caballero, que me lo pinta simpático y tenía yo muchas prevensiones contra él)

  7. el individuo en cuestion que cota de intelectualidad alberga, pues desconozco que sea el insulto una manera eficaz de combatir un articulo, aun asi que el dueño de la columna lee mucho ha quedado claro. un saludo don jose antonio

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