Laurent Joffrin ha reproducido hace poco en uno de sus magistrales comentarios una anécdota que, según él, tiene mucho éxito en El Cairo. Sostiene esa anécdota que en aquel gran país cada “rais” ha sido reemplazado en su momento por otro más tonto que él y que si Mubarak está todavía en el poder es porque no ha encontrado ninguno que lo supere en tontería. Así será, si lo dicen los propios egipcios, pero hay que reconocer que la perpetuación en el poder no la debe nadie sólo a sus cualidades sino al equilibrio de poderes capaces de sostenerlo en él. No sé, la verdad, si Mubarak es tonto o es muy listo, pero parece más que probable que mantenerse treinta años al frente de una nación con tan serios problemas y en un área tan problemática, no debe de ser cosa hacedera para un idiota por mucho que se adapte a funcionar como marioneta de otros más poderosos, y Mubarak es evidente que ha hecho cosas de enorme calado en ese periodo, en especial el famoso tratado de paz separada con Israel, que los EEUU y también Europa le han pagado generosamente a pesar de conocer al dedillo la corrupción de su régimen y su carácter implacable. Es fácil alancear moro muerto (o medio muerto), por descontado, y por ese lado entiendo la dura broma de Joffrin, y sin embargo me parece que sería mucho más justo decir que si en toda esa amplia zona que va desde Sudán hasta Mauritania imperan las dictaduras más tiránicas no es sólo porque unos tontos o listos locales las hayan impuesto sino porque las grandes potencias les han prestado y siguen prestando la ayuda imprescindible para lograrlo. Por lo demás, yo me apunto a esa teoría popular que dice que jamás un tonto se pilló los dedos con una cancela y lo que veo en esa desgraciada región no es otra cosa sino el éxito de una estrategia occidental que trata de garantizarse su petróleo, contener el auge islamista y salvaguardar la integridad de Israel. Al precio que sea. De tontos, nada, pues, que por allá y en todas partes está visto y comprobado que el más tonto hace un reloj.

Veremos, aparte de ese cuento, cómo se sale, al fin, de esta ratonera en que, como quien no quiere la cosa, se han metido de hoz y coz tantos países. Porque no me resulta fácil tragarme que lo que se reclama en Egipto (ni en Túnez, ni en ninguno de los países afectados) es la democracia tal como la entendemos por estos lares, y más bien preveo que, en cuanto se vuelva la tortilla, vamos a verle de verdad la cara al fantasma que esas dictaduras han tratado de conjurar hasta ahora con éxito. A Occidente le importan un rábano las dictaduras amigas. Tonto o cuerdo, Mubarak sabe eso perfectamente.

5 Comentarios

  1. Completamente de aceurdo, don ja. Lo del tonto y la cancela es genial. Son las potencias de Occidente las que mantienen esas tiranías por miedo a lo que usted dice con razón. Lo demás son cuentos y lágrimas de cocodrilo. ¿Mubarak tonto? He visto subir a muchos tontos pero nunca vi a ninguno mantenerse tanto tiempo en las alturas.

  2. Ya podemos hacer apuestas o tomar fecha: pienso que cuando se vaya Mubarak, luego de un intermedio de anarquia total, se impondrá un nuevo hombre fuerte que gobiernará con mano dura, y al principio para asentar su poder con mano mucho más dura. Tendremos suerte, y los Egipcios también, si no son los Hermanitos musulmanes.
    Besos a todos.

  3. Veremos lo que dicen en Nueva York y Bruselas cuando caigan los tiranosl si es que caen, y lleguen los ayatolás con el látigo, el hacha y la horca. Entonces quizá nos preguntemos si hubiera sido mejor dejar que ese mundo medieval siga su curso como el nuestro siguió el suyo. Aunque no se me oculta que en este negocio le va la propia vida a la vicilización entera. Dios ha hecho un pan como unas tortas al darle petróleo a la morisma. Como no nos salve ahora, difícil lo vamos a tener.

  4. Completamente de acuerdo en esta crítica al faríseísmo de las grandes potencias occidentales. Lo que me inquieta es la salida a la crisis, que no se ve por ninguna parte. Y es una crisis que afecta a un territorio muy grande pero también que repercutirá, con toda seguridad, en Oriente Mediuo y en Occidente incluso. Es una pena que lo de la Alianza de Civilizaciones no sea más que un cuento.

  5. Esos tontos han desvalijado sus países y a un precio terrible, por lo tanto la frase de Joffrin (a quien leo en Libération habitualmente con mucho aprecio) no me parece feliz.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.