Circula por ahí la leyenda urbana, que es como se dice en estos tiempos, de que el factor sociológico que de verdad decide en nuestra vida política es el centrismo. Dos millones de centristas, por lo visto, pondrían o depondrían a los poderosos por encima de los vastos bandos maniqueos que esta temporada desgarran en dos la patria, una especie de legión conciliadora y decisiva que emitiría en el último momento su discreto voto de calidad en busca de ese equilibrio que siempre sobrevoló la fantasía humana. El ideal del centro, la búsqueda del término equidistante y conciliador, no es un producto de la ideología moderna sino un ideal antiquísimo. El legislador Solón debe lo mejor de su fama a su aprecio por el papel que una clase media, alejada de los extremos y centrada como el fiel de un abalanza, podría jugar aplicando su doctrina del equilibrio moderado por encima de las tendencias extremadas. En su ideario, escrito en verso, aquel mítico legislador se adelantó a la prosaica idea aristotélica del “término medio”, luego reproducida y perfilada por tantos otros teóricos, que ha llegado hasta nosotros con la aureola con que la prudencia decora indefectiblemente sus decisiones, pero la verdad es que pocas cosas hay tan difíciles en la práctica política como dar con un centrismo auténtico, es decir, con una propuesta de equidistancia ideológica capaz de apartar de modo eficiente la perturbadora tentación de las utopías. Ahora, sin embargo, irrumpen los arúspices con la noticia de que, por encima de las dos multitudinarias Españas que reclaman la gestión del destino común, una silenciosa legión de discretos acaba imponiendo su criterio en cada elección como un triunfo fatal del ‘logos’ sobre el ‘pathos’ o como un éxito elocuente de la realidad sobre el mito. Partimos de Hegel y Marx para romper en ‘Juan de Mairena’. No está tan mal, teniendo en cuenta la crónica del viaje.
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No sé, francamente, de dónde ni cómo habrán sacado los sociómetras este dato no poco peregrino que encaja tan a duras penas con una realidad contante y sonante que amanece cada mañana escindida en el transistor y gravemente demediada en el maniqueísmo mediático. Pero no deja de tentarme la idea en la medida en que implica el fracaso de la polaridad artificiosa y escasamente racional que está consiguiendo desgarrar el sentimiento colectivo alrededor, no de dos utopías antitéticas, que esto tendría sentido y quizá valor, sino de sendos fanatismos que reproducen, con triste fidelidad, históricas fracturas sin contribuir en nada a un imprescindible proyecto común. Dice Raúl del Pozo que él no se ha topado por ninguna parte con esa silenciosa mayoría de la postmodernidad pero tal vez fuera sensato no desdeñar un actitud que probablemente no es más que el híbrido forzoso de dos maximalismos inviables a pesar de su paradójica coincidencia en lo fundamental. El centro es una construcción mítica, por supuesto, pero un montaje, en definitiva, sin más caudal dialéctico que el que le supone la negación de los extremos. Todo el mundo sabe que apenas hay diferencias ideológicas reales entre las dos grandes opciones de la política española desde que ambos rivales asumieron tácitamente las estrategias del adversario, una realidad que rechina con estrépito en las ruindades dialécticas que se afanan en disimularlo. Y a eso pudiera deberse esta vuelta instintiva a Solón, este ignaro retorno a la “Ética a Nicómaco”, esta restauración del ‘justo medio’ platónico y al ‘medium res’ escolástico, que debe más su energía a la COPE y a la SER que a la reflexión personal. Dos millones de españoles deciden, por lo visto, sobre las “dos mitades” machadianas que en el día a día nos hielan el corazón. Yo no sé si eso será cierto pero intuyo en este artefacto estadístico un grave fracaso de la doble utopía que ha venido moviendo hasta hora el mundo llamado libre.

34 Comentarios

  1. No he visto yo ese fdato en la prensa, el de los dos millones de centristas “decisivos”, pero no me extraña porque es posible que haya mucha gente harta de coles radicales, de quítate para que me pueda poner yo, descalificaciones por sistema. Como cuhcos españoles estoy harto de estos maniqueos. No es posible que nunca lleven razón los de enfrente: sencilla lección que podrían considerar ambos bandos, pero sobre todo, desde esa izquierda que gm –que es más de izquierda que la banda de babor– dice que padece un histórico complejo de hiperlegitimación ética y política.

  2. 10:32
    Temprano hemos empezado con el jabón al jefe, un señor que sin faltar un día encuentra la manera de ser parcial e injusto, ayer con las mujeres, hoy con los centristas (que no son gente de mi devoción), mañana ya veremos.
    Enseguida aparecerá el séquito de doña Epi con el incensairo, ya lo verán.
    Un musulmán español.

  3. A menudo los artículos de don Jose Antonio nos obligan a reflexionar al tema tratado, de forma a valorarlo y a situarse frente a lo que dice.
    Este, sobre la importancia en la vida política del centrismo , me recuerda teorías contrarias, a menudo corroboradas por la realidad, de que el centro no existe, porque es inconsistente y se adhiere altenativamente a uno u otro bando.Para mí, el centro en política , lo forman los tíbios, los sin fé, los que no creen en nada pero vigilan el bolsillo, gente que desprecio en la vida ordinaria, y con los cuales poco tengo que ver.
    Y sin embargo, entiendo que un político no puede ir de Quijote por la vida, que lo que importa, también, es el bienestar de su pueblo, y que hay que componer con la realidad. Creo que lo dificil es discernir lo importante de lo circunstancial, ceder para mantener el rumbo. Ejercicio dificilísimo.

    Pero enfín, viendo como están las cosas, si en la política actual se impone en muchos campos la visión de la medianía conciliadora ¿qué sería si se impusiera repetida e unicamente el criterio de un sólo bando?

  4. Doña Sicard descubre algo bien sabido, que la masa (orteguiana) es la que decide en política, y que ésta (de otra forma, dejaría de ser tal) actúa movida por interses inmediatos y ventajas propias. Perp ¿es que acaso la democracia es concebible desde otra perspectiva? Sócrates aguantó cívicamente su jucio convencido de la inevitable injusticia que implica la inevitable meciocridad o, incluso, la ínfima condición de los participantes. A fuerza de repetir lo de Chirchill sobre “la forma menos mala” conocida hemos creído que se trataba de un tópico o una broma lo que debemos tener persenta, en espcial los demócratas, que es una realidad.

  5. Algo pasa en la Ciudad cuando tantos oecos me llegan hasta mi aldea de la discusión e inquietudes e torno a la democracia, sus virtudes y defectosm su inevitabilidad (acaba de decirse) o su eventual superación. Algo pasa, estpy seguro, y confío en la Providencia para que no se pase del debate a los proyectos críticos, y de éstos a aventuras indeseables, o que a mí me lo parecen.

  6. Ahora que tanto se habla de la República, propuesta por el Gobierno como espejo en que debería mirarse esta democracia, convendría recordar (desde el republicanosmo, conste) que aquella República no fue nada democrática, ni por parte de una derceha que nunca la aceptó íntimamente y alimentó constantes planes de subversión, como por parte de una izquierda que tenía demasiado encima el peso de la Rev. Soviética y aspiraba a imitarla. Ojho cuando hablemos de “profundizar” la democracia, porque este sistema representativo es, ante todo, limitado a su función; si le adjudicamos funciones distintas, entre ellas, las que afectan al cambio de modelo social al margen de la porpia dialéctica democrática normal, vamos por mal camino.

  7. Hace tiempo que quería escuchar lo que acaba de decir este profesor distinguido. Hace falta valor en la izquierda para mantener estas saludables perspectivas.

  8. El “medium res” de santo Tomás. Se aprende en este blog, pero sobre todo se recuerda. Me gustaría saber cuántos enseñantes andaluces (fíjense que no hablo de alumnos) estarían hoy en condicones de hablar de filosofía tradicional. Bueno, nosotros tenemos ese privilegio gratis.

  9. Los cubanos mirábamos al Centro convencidos de que era una estrategia burguesa. Comprender que no es más que una imposición del sentido común (lo cual no excluye la utopía para quienes la conciban) es un logro que nos ha costado admitir CASI TANTO COMO A USTEDES.

  10. Releamos “La democracia ateniense” que escribió Adrados hace muchos años. Hoy parece, en muchso pasajes, un panfleto inspirado por la actualidad, y en otros un recetario para recomponerla.

  11. Significativa esta preocupación pro la democracia, moderada o radical, que aparece y reaparece en el blog como en tantos medios españoles, y no sólo españoles. En el NYT, en el WP, entre otros, el tema es frecuente y las conclusiones no muy alejadas de las que discratamente expone nuestro anfitrión, un demócrata convencido, que además tiene un flanco radical muy aprovechable.

  12. Páter, fíese de la Providencia y no corra, que ya verá lo que le ocurre, y lo que nos ocurre a todos. Si esta democracia, la que tenemos (no hay otra) es reformable hemos de ser nosotros, usted y yo y doña Epi y aquella señora que lee Hola en la peluquería incluso, quienes la reformemos con nuestra exigencia. Las brevas acerán pero las mejoras políticas, no, Páter.

  13. Ayer lo de Ségolène, hoy el centrismo. Don josé, a ustde la ocurre algo, usted teme algo y podría decírnoslo aquí en secerto, sin que saliera de Europa, para orientarnos. En serio, ¿cree usted que la democracia formal, o burguesas como suele llamarla, se ha quedado estrecha para la nueva sociedad? Me gustaría, no sé a los demás, que insistiera en estos temas porque si me encantan sus grandes divagaciones sobre los pequeños motivos, cuando veo mejor el valor de su testimonio es cuando lo veo calarse el morrión y enfrentrase a lo que nadie suele querer decir.

  14. Mantendré mi empeño en coconciliarle con Leibnitz, querido maestro gm, seguro de que al final acabará entendiendo que no es que seamos ongeuos sino que somosrealistas. En democracia, sin ir más lejos, comprenderá que no hay más cera que la que arde ni mejor sistema que el éste por el que suspiramos. Salirnos fuera de él, a pesar de sus defectos, es correr riesgos. El fascimso y el comunismo no fueron más que eso. Recuerde (usted ya lo hace, es verdad) que antes se llamaba a este sistema burgués, y en tono denigratorio, por parte d elos “avanzados”. Prudencia, admirado amigo, siga pero donde va pero no se pase. En este “término medio” está, no lo dude, la virtud.

  15. Me sumo a lsa consideraciones anteriores, y a algunos de esos pedidos al anf para que nos amplíe sus inquietudes sobre la crisis democrática. Hoy el tema nos lleva a una vieja cuestión que en España ha dejado de teenr reñlevancia PORQUE YA TODOS SON CENTRISTAS no por otra razón. ¿O o no es u n centrista Solbes igual que Rato, ogual que Solchaga? Cuando Glz/Griñán se cargaron el mercado de trabajo (ellos decía “liberalizar”, p “desregular”) nos devolvieron más allá de Franco, en plena jungla de la libre competencia entre dos fuerzas desiguales (en eso llevaba razó el fascismo utópico, el de los inicios), a un lugar jurídico en el que el patrono iene todas las ventajas y el trabajador ninguna. El cxentrismo de Suárez tuvo méritos no reconocidos y me consta que el jefe, que lo trató alguna vez, debe saber mucho del temay de las difucltades que entonves le oponían los mismos que luego traiciuonarían, y de qué forma, a la case trabajadora.

  16. Miau, srs. blogueros, que se les ve el plumero pepero. Y menos mla que ese Griyo casposo ha abandonado el nido. Manoe mal.

  17. NI caso, amigos, son los de siempre, asalariados de las instituciones que temen la crítica. El otro día me decía un concejal (¡de “izquierda”!) que gm se ha pasado a la derecha. Lo invité al café que estábanos tomando; creí que era lo menos que podía hacer por ese genio de la política.

  18. Me encuentro con ucha gente que dice entrar en el blog pero no participar. Queda mucho para que el personal entienda la importancia que tiene esta participación: ahí esá el caso de Ciutadans. Que por cierto, amigo gm, ¿no son tan amigos suyos los promotores de ese inventi tan interesante, por qué no los airea entonces?

  19. Hace días que extrañamos el silencio de don Griyo, con cuyo sentido común le tema de hoy hubiera encajado especialmente bien, como bien encajaó en el de muchos otros coblogueros. Supongo que el viaje de Hegel/Marx a Mairena mencionado por ja da por descontadas numerosas estaciones anteriores y, de hecho, él mismo menciona unas cuantas, porque parece lógico pensar que siempre hubiera gente “templada” y gente sin temple. Hay trampa en caractirizar al Centro como una opción de derechas, como hace el mismo gm en su libro sobre el tema, pero ésa sería una cuestión mucho más larga que los partidos han resuelto, eso sí, por su cuenta y riesgo de un plumazo aquí y en medio mundo.

  20. No hay que darle más vueltas al hecho de que la polítca democrática, hoy día, se arremolina en el Centro como hace el agua que huye arrastrada por el efecto centrípeto, lo cual tiene su lado bueno pero también –en cuanto supone pérdida de la utopía, ausencia de la esperanza y aceptación conformista de lo dado– algo malo. Al menos si no se es centrista ocmo me ocurre a mí y a otros que no dejamos de ver en el Centro una coartada de la inhibición.

  21. Yo sí creo en esos dos millones, que no son sólo los “centrados”, sino muchos, yo mismo, que estamos hasta ese sitio de los dos bandos, de los buenos y los malos (que los los malos y los buenos, claro, según quien hable). Ese centrismo es más bien moderación y sentido común no necesariamente rebajado por el conformismo, como alguien ha insinuado anteriormente. Yo mismo voto a unos u otros según las circunstancias, pero creo que lo que ocurrió el 14-M demuestra que esta actitud nuestra es también peligrosa además de que puede ser injusta.

  22. Es raro que no haga ni una mención al presidente Suárez, aquel gran presidente según dicen hoy los que no pararon hasta destruirle, dentro y fuera de su partido. Más raro en jagm, que suele ser cuidadoso con la memoria.

  23. Democracia o no , siempre hay en todos los paises ,una mayoria desinformada, ignorante o ,indiferente « panem et circenses ! »a la cosa politica y una minoria mas culta y al tanto de los problemas y muy decidida a intervenir, cualquiera que sean sus razones … y la historia vacila entre los vencidos y los vencedores en este combate,.A mi me da tanto miedo el hecho de que una masa ignorante pueda tomar las riendas como el que uno solo decida por todos.¡Y no veo donde está el centro!
    .¡Creanme cuando digo que me considero muy democrata !

  24. No dudo que sea usted demócrata madame Quichota.
    De acuerdo con usted, y con Robocop, cuando toma conciencia de la facilidad con la cual se pueden manipular las masas, utilizar su generosidad y su orgullo para hacer cambiar radicalmente la opinión. ¡Cuántas guerras empezaron con canciones y flores al fusil y terminaron en hecatombe, en ríos de sangre y en derrotas indecentes!

  25. Me temo que nos estamos yendo por los cerros de Úbeda y otros cerros, porque el Centro es una actitud ideológica que se refiere a la moderación y nada más. La indiferencia o la masificación nada tienen que ver con el Centro o no más con él que con la derecha o con la izquierda.

  26. En la encuesta española, sobre una escala del 1 al 10, representando aquel la extrema izquierda y éste la extrema derecha, los españoles se sitúan levemente escorados, más o menos sobre el 4’5, en su gran mayoría. Eso quiere que tanto el PSOE como el PP son vistos por sus ovtantes como fuerzas de Centro y ello explica por qué la izquierda trató por todos los medios de eliminar a la UCD: para ocupar ese espacio político.

  27. Buena matización, prof/otro, recordando un dato muy emportante que se ha repetido mucho, a pesar de lo cual la derecha insiste en que quiere ser centro y la izquierda mayoritaria, que es centro puro en este país, pretende seguir siendo izquierda. Juegos de palabras, extrañamente eficaces, hipnóticos para mucho ignorante y para mucho fanático. La democracia sólo funciona con esos condicionantes. Otra cosa sería tratar de situarla fuera de la realidad.

  28. En la democracia española todos son centristas salvo los extremistas. No lo son los memócratas de Llamazares, los tontilocos de ERC o los bárbaros del Norte. Todos los demás, centristas puros.

  29. no se por qué ns quieren imponer unas democracias que ustedes misms discuten y rechazan tanto, déjenos tranquilos, plise.

  30. Despierten: ya no queda nada fuera del centro, al menos en la realidad. La utopía ha sido liquidada y de rebote los utópicos han dado con sus huesos en la ciudadela del Centro, que es la derecha, según gm (véase su libro sobre la Derecha), o sea que mejor vamos a dejarlo. Quien lleva mucha razón es ése “Uno-que-pasaba” cuando dice lo arriba dicho.

  31. 01:28
    El Griyo casposo no ha abandonado el blog. Solo lleva una temporada máh liao q’un palangre sin tiempo siquiera para leer la columna.

    El Griyo casposo no comprende pero agradece la presencia de D. Cardo, D. M. y alguno más porque ellos son el testimonio vivo de la pluralidad sin censura que vive este blog.

    El Griyo casposo no comprende, quizás porque no le dé el coco para tanto, a personas que leen diariamente a quien tanto les desagrada. Yo no sabría hacerlo.

    Pepe Griyo volverá en unos días cuando se haya desliado un poco.

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