Un acreditado semanario portugués acaba de publicar un reportaje en el que denuncia que, en una fábrica subcontratada en Portugal por la firma ‘Zara’, son los niños quienes se encargan de coser los zapatos por un módico salario. A cuarenta céntimos el par cosido, la chavalería dedica su tiempo a ese trabajo de adultos, a lo peor haciendo ‘dumping’ sin saberlo a sus propios padres, mientras la fábrica se forra evitando costes de taller y desviando al lejano ámbito hogareño la incomodidad del trabajo. Nada nuevo. La Revolución Industrial se apoyó en ese trabajo doméstico y “part time” que le hacían mujeres y niños hasta que el derecho avanzó lo bastante para prohibirlo, y es cosa sabida que marcas del prestigio de la ‘Nike’ se han visto envueltas en escándalos por aprovecharse de la miseria africana para abaratar costes en la fabricación de sus lujosos productos. Es mentira que se pretenda acabar con la economía sumergida. En un pueblo onubense, regido por un Ayuntamiento del PSOE, demostró hace años este diario que había industriales que explotaban el trabajo doméstico suplementario de las amas de casa y hasta disponían de zulos y puertas traseras en sus fábricas para escurrir a sus ilegales ante la insólita visita del inspector, total para que la autoridad revolucionaria contestara con un alegato sobre la inevitabilidad de la globalización y, por descontado, con la promesa jamás cumplida de extirpar esa lacra. Y en ese pueblo, precisamente, demostramos que había niños trabajadores, criaturas robando tiempo al estudio o al ocio para financiarse la feria o la videoconsola, a base de pegar tacones de zapatos y botas, una tarea relativamente fácil en la que pronto se adiestraban a satisfacción de los negreros. Bien, pues ha transcurrido el tiempo, pasaron los años y ahí siguen las aparadoras ajustando cortes y los niños pegando tacones y, ya de paso, poniéndose hasta la corcha a base de esnifar las emanaciones del pegamento. Es mentira que se quiera extirpar la economía sumergida. Hay economistas que dicen incluso que esa forma de explotación es un requisito imprescindible en la actual organización del trabajo y del beneficio.

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Ni que decir tiene que ‘Zara’ o su grupo industrial se han precipitado a protestar que van a investigar el enredo y que, por supuesto, faltaría más, no va a consentir tamaño abuso, pero que hasta ahora no le ha sido posible auditar el hecho a pesar de haberlo intentado. ¿Qué no sabía esa basca que la subcontratante portuguesa empleaba niños en la tarea? Vamos, hombre, a otro perro con ese hueso. Pero uno se pregunta cómo es posible que un grupo industrial de esa categoría, que tiene abiertas tiendas en medio mundo y parte del orto medio, y vende casi la mitad de lo que se merca en España, acepte tratos semejantes y consientan que sus prendas procedan de esa sentina laboral. Claro que hay que volver siempre a lo mismo, al hecho de que quien de verdad tiene la obligación última en la disciplina que debe regir el mercado, es el Poder, cuyos agentes con frecuencia escandalosa cierran unos ojos que des estar abiertos impedirían que los explotadores naveguen como filibusteros en ese submarino infantil que todo el mundo lamenta pero por el que nadie hace nada definitivo. La firma de ‘Zara’ dice que será ‘implacable’ (sic) caso de demostrarse la triste historia de las ‘crianças’ esclavizadas. Pues nada, muy bien, favor que la firma nos hace, porque si hemos de creer a la OIT en España currelan actualmente 200.000 menores de catorce añitos, y eso es, sencillamente, una infamia. Un niño trabajando con esas edades es un escándalo. Una legión de doscientos mil una catástrofe moral que ni los partidos de izquierda, como decíamos, están por la labor de evitar plantándose frente al abuso. Ya digo que hace años que desde aquí denunciamos que dónde y en qué condiciones se explotaban menores entre nosotros. Desde entonces lo más que se ha dignado ese Poder en dedicarnos han sido algunas vagas promesas.

18 Comentarios

  1. Si el pueblo al que se refiere es Valverde del Camino debería consignarlo, sr. gm. No decirlo es, de alguna manera, proteger con la discreción a quienes no se lo merecen, incluyeno desde los industriales desaprensivos, hasta los inspectores de trabajo que no las huelan (¿o no quieren olerlas?) y a los “rojos” que gobiernan ese pueblo y dejan hacer a los de los zulos y a los explotadopres de mujeres y niños.

  2. Nike, Zara… A ver cuando se deciden los medios a revelar la verdad, que no es otra que apenas hay grandes firmas que no exploten a niños y trabajadores en situaicón extrema. ¿O es que ustedes se creen que los negrutos que venden bolsos de Vuitton en el top manta son de verdad revendedores y no meros delagadillos de la casa famosa? Hay niños –dejo aparte los prostituidos– tarbajando en minas y canteras de muerte, en trabajos peligrosos, en la mendicidad… ¿Y qué hacen los Gobiernos¿ Iba a pregunbtar de paso que qué hacen los “medios”…

  3. Desde luego mi hija no vuelve a comprar en Zara mientas no se aclare esta canallada. Ustedes deben ser muy consciente de que sus informaciones y comentarios pueden ser muy valiosos, en especial en lucahs como esta d elos niños explotados sobre la que todo el mundo declama discursos pero frente a la que nadie hace nada a fondo ¿O creen ustedes que si los Gobiernos quisieran de verdad habría trabajo secreto de niños, explotación de mujeres y economía sumergida en general? No se quiere acabar con esa lacra, lleva razón jagm.

  4. Que a los partidos y sus gobiernos no les interese el tema doloroso de la epxlotaicón infantil se explica fácilmente. Que no interese tampoco a un foro donde gente tan diversa se pronuncia a diario en plan justiciero, ya es más penoso. No sé qué pasa, pero estos silencios son extraños. Por mi parte, creo que la denuncia de gm sobre Zara y tantas otras empresas es justçisima, y su recordatorio de que aquí mismo, como quien dice, tambi´ñen se tolera esa explotación, una prueba más de su energía moral, porque a nadie se puede ocultar que estas denuncias traen consecuencias malas por parte de quienes tienen el poder.

  5. Nada me causa más espanto que el maltrato a los niños, en todas sus especialidades y grados, algo que se ha convertido en normal en este siglo infame, con la anuencia o el disumulo de todos, de Gobierno que toleran, de ONUs que hacen burocracia alrededor, de Iglesias que no quieren saber nada, y de ciudadanos, no se olvide, que no hacen nada porque la cosa no va con ellos ni con “nuestros” niños. Siempre se explotó a los menores inocentes, y a las mujeres (hoy se les sigue pagando menos hasta en países en que mintan continuamnt. el númerito feminista. Gracias por sacar el tema a la luz, al menos., sr. marín, pero ya ve que estas miserias no interesan a nuestros apasionados bloguistas…

  6. En infinidad de esquinas de Madrid hay níños buscándose la vida. En infinidad de burdeles (también en algunos españoles) hay menores aguardando al cliente opulento. Muchas empresas, demasiadas, explotan la mano de obra barata y sin problemas. A veces la propia policía (en Brasil, en otros lugares) los cazan por las calles. Las mafias los raptan para arrancarles órganos solicitados por enfermos ricos. ¿Por qué se extraña, alma cándida, de que en un pueblo ounubense (ya nos han aclarado que es Valverde del Camino) la autoproclamada izquierda mantenga esa situación como si tal cosa? A veces no sé si considerarle ingenuo o idealista. Esta es una de esas ocasiones.

  7. De que en España haya niños trabajando, y más en un pueblo mediano y controlable, tiene la culpa completa el Gobierno, sin descartar la responsabilidad del Ayuntamiento, tan cercano y los propios servicios laborales de la Junta. El PSOE ha tragado con la economía sumergida igual que tragó el PP, como antes la UCD. Lleva razón en que nadie quiere de verdad extirpar ese mal de todos que es, sin embargo, beneificio de muchos. ¿Qué sería de esta política económica sin economía sumergida?

  8. Habría que pregunatrse para qué sriven esas Direcciones generales del Niño, del Menor, etcétera, además de las que hay en las CCAA , en los Ayuntakientos, en las Diputaciones y hasta debajo de la mesa. Para nada, probablemente, a parte de las rutinas burocráticas y las inevitabels gestiones judiciales. A ellas hay que pedirles cuenta porque haya niños trabajando, o empresas aprovechándose de ellos.

  9. ¿Sorpresa, sr. Gómez Marín, novedad para usted? ¿Acaso no es eso del trabajo del menor lo menos malo que, as alvo algunos casos estremos, le ocurre hoy a la infancia? Hace poco han sido localizados videos en Internet que contenían violaciones de bebés? ¿Ha oído usted que hayen enterrado vivo a alguno de esos pérfidos? Mire, amigo, los niños llaman más la atención porque es “humanísticamente correcto” y lo ha sido toda la vida pronunciarse a su favor. Pero de sobra sabe usted que de esos más débiles no hay quien se ocupe. ¿No ve usted la ley del Menor que tenemos? Pues hágase cargo del resto.

  10. Espero que no nos vuelva a salir hoy esa doña Manoli que nos deleitaba con su lección sobre el “ser de izquierda” y lo contrario, porque la explotación laboral es, en definita, atribuible al Sistema –con la mayúscula que jagm duele usar– lo mismo si esta´políticamente ne manos de la derecha que si lo está de la izquierda. ¿No se ha enterado doña Manoli que aquí todo el monte ideológico es orégano desde hace mucho tiempo, o es que ella ve –de verdad de la buena– diferencia entre la política del PP y la del PSOE, entre Rato y Solbes, entre Bush y Putin, entre un sensato Blair y un loco como Chávez? Todos ellos menosprecian las condiciones de trabajo, ninguno respeta la Ley a fondo, y menos cuando les va en ello el interés de las grandes empresas. ¿Y se han olvidado de lo que ‘Zara’ pesa en la economía española?

  11. Doloroso tema, muy razonables comentarios, menos mal. Nuestra piedad cuenta poco frente a los intereses, don José. Y ya se han encargado la derecha y la izquierad, todos, en hacer que la justicia quede supeditada a la conveniencia y, en caso extremo, a la caridad. Recuerde lo que pasó en el programa de la ONU “Petróleo por Alimentos”, concebido para sacar de la hambruna a un país devastado por las bombas: que se llevaron el dinero entre ellos, inluido el sobrino de Kofi Anan. ¿Qué más quiere ingenuo amigo? Ruego a mi Dios para que le conserve la santa intransigencia y la bendita independencia.

  12. ¿200.000 menores de 14 añitos? ¿No le parece muy pequeña esa cifra? ¿Entran los prostituidos de todo el mundo, los nuños de las canteras, los abandonados “meninos da rúa”? ¿Y los esqueletos vivientes del Tercer mundo, los niños y niñas soldados? Me gustaría que siguiera ocupándose de este tema del que nadie quiere saber nada a la hora de la verdad.

  13. Parece mentira que no caigas en que el coste del zapato/bota estñá calculado, desde siempre, teniendo en cuenta esa ventaja del salario basura. Tú tienes motivos para conocer la situación y me consta que has hecho lo tuyo por denunciarla en el “caso Wenceslao” que el “Ayuntamiento de progreso” se pasa por donde dijimos. ¿Por qué tu periódico no insiste en el tema, por qué no hace un seguimiento que acabe por acosar a los explotadpres y, como antes ha dicho alguien ahí arriba, a los Inspectores de Trabajo y a las autoridades municipales, a las diversas policías, a tomar cartas en el asunto? Si no te conociera no te diría esto. Como te conozco, te lo digo.

  14. Nuestro anfitrión nos propone debatir sobre la “codicia”, ese pecado capital que intenta evitar la existencia del Estado, instrumento que inventa el ser humano para que la citada codicia no sea la causa de nuestra autodestrucción. Mientras nuestros políticos, sí los nuestros!, nos proponen que nos creamos:

    “Y es que Andalucía se asienta en un territorio que, vertebrado en torno y a lo largo del río Guadalquivir, constituye un nexo de unión entre Europa y el continente africano. Un espacio de frontera que ha facilitado contactos y diálogos entre norte y sur, entre los arcos mediterráneo y atlántico, y donde se ha configurado como hecho diferencial un sistema urbano medido en clave humana.” (Tomado del Preámbulo de la Reforma del Estatuto de Andalucía).

    Es que no nos lo merecemos (a nuestros políticos), nosotros preocupados por la “codicia” y ellos a lo suyo: el hecho diferencial urbano medido en clave humana.

  15. D.Chispa, sé desde hace tanto como tú, que “el sistema” engulle como un agujero negro a todas las ideologías. Pero habrá que hacer algo, ¿no?Por lo pronto seguir poniéndonos nerviosos con todas estas injusticias que denuncia D.jagm, ya indica que tú, lo mismo que yo, no nos conformamos y queremos hacer algo, como por ejemplo escribir en esta página. Don Chispa, no me quites las ganas, que esto me desahoga un montón. Me siento desde hace tiempo muy impotente y en esta página veo que hay mucha gente igual. ¡No quiero perder la esperanza en que nos vuelva un nuevo tiempo de lucha contra todo esto!, no sé en qué asociación, agrupación o lo que sea,que no mire por sus votos y su bolsillo, se podría encauzar esa lucha. Pero ¡lo deseo tanto!. Ya tengo 51 años, mucho trabajo personal, muchas personas que me han defraudado en el camino y me faltan fuerzas. Pero lo último que quiero perder es la ESPERANZA, y no la pierdo.
    Don Chispa, te doy las gracias por haberme picado, con ello me has animado a escribir otra vez, algo que no hubiera hecho quizás. Bueno, no quiero hacer de esta página algo personal.

  16. (Hoy debería ser martes, san Fernando).

    Concurro aquí como mandatario verbal de mi madre, la Epi, ya saben, esa vieja algo disparatada y un mucho verborrágica. Anda la mujer algo pachucha y entre el ir y venir de médicos, más los papeleos de rigor, la noto un poco alicaída. Piensa dedicar unos días al retiro y supongo que a la reflexión. En cualquier momento vuelve por aquí, a dar la brasa como acostumbra. Me ruega exprese su agradecimiento a quienes se han preocupado por su silencio, pero me temo que éste no sea muy prolongado. Saludos.

  17. Acabo de leer retrasado, D. Isaiah, su retrasado comentario y antes de terminar me disponía a refutarle airado los disparates que enturbiaban mis ojos, disculpe, cuando al seguir leyendo, ay de mí, veo que son los primeros disparates que consagra el estatuto andaluz.

    A nuestra doña Épi K le deseo una pronta recuperación y que vuelva a darnos la matraca como solo ella sabe. ¡¡!Salud!!

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