No es novedad la deuda del Servicio Andaluz de Salud (SAS), antigua como el propio organismo, pero sí es lamentable que, tras casi 30 años de rodaje, el sistema público de salud esté tan arruinado que sus profesionales hablan abiertamente de quiebra técnica. Y eso conlleva mal servicio, a veces intolerable, como el siempre desmentido pero evidente, de las listas de espera maquilladas o el mucho más lacerante de las Urgencias colapsadas. El Defensor del Pueblo acaba de darle fuerte y flojo nada menos que al hospital de referencia, el ‘Virgen del Rocío’ sevillano, al que plantea como exigencia doblar las plantillas de médicos de puerta, mejorar las lamentables condiciones físicas del espacio de atención, renunciar a los contratos basura (por meses y aún por días) y acabar con el “espectáculo lamentable” de los enfermos aparcados en los pasillos. No son cosas que la consejera pueda liquidar con uno de sus habituales exabruptos, ciertamente. Son más bien un cargo grave contra la rutina de una autonomía que suele tener dinero para todo menos para lo más urgente.

1 Comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.