Un proyecto ya prácticamente acabado va a permitir que, de aquí a poco, dispongamos en Internet de un diccionario cibernético capaz de traducir sobre la marcha informaciones de cualquier tipo a una docena de lenguas. Podremos enterarnos de lo ocurrido en la otra cara del planeta sea cual fuere el idioma en que la información haya surgido, de momento en francés, inglés, árabe, español, alemán, japonés, italiano, portugués o ruso y hasta en una versión simplificada del chino, pero los gestores del invento trabajan ya en su ampliación a otras lenguas vivas de modo que el usuario de cualquier rincón del planeta pueda disponer sobre la marcha, y sin limitaciones idiomáticas, de cuanto se vaya publicando por ahí. En la Red hay disponible ya una biblioteca coordinada por la universidad de Gand que reúne 300.000 libros pertenecientes a las universidades de Oxford, Stanford, Harvard o Princenton, una opción seguro que sin precedentes en la historia cultural de la especie que, tras las ampliaciones previstas, hará realidad la ilusión de un saber virtual asequible a cualquiera en cualquier lugar del planeta. Cada día encontramos noticias nuevas en el hervidero informático, como ésa que ofrece ya cierta editorial de mantener abierto un servicio de oferta eventual que permitirá a los clientes encargar la impresión de su libro al margen de stocks editoriales y demás engorros, y a las empresas del ramo editar libros sin arriesgar demasiado en la tirada toda vez que será la propia demanda la que irá determinando la impresión. En un “sitio” más o menos escondido encuentro la oferta de una versión aramea del ‘Padre Nuestro’ que permitiría escuchar la oración por antonomasia no en las versiones difundidas a partir de Lucas y Mateo sino en el molde original con que Jesús de Nazaret la dio a conocer a sus seguidores y parece que pronto dispondremos también de una fonoteca que hará llegar a nuestros oídos los textos admirados en la voz de sus propios autores. No hemos hecho sino echar a andar en esta senda, eso parece tan claro como que no tenemos ni idea de qué nos aguarda tras la vuelta del camino.
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Disponer de la información planetaria aunque sea en esas pérfidas traducciones que, por ahora, nos deparan los servicios internáuticos, revolucionará no sólo las expectativas curiosas sino que acabará abriendo expeditivos accesos a una interacción social infinitamente más intensa de lo que en su día, no tan lejano, pudieron soñar los funcionalistas más audaces. Pero tener a mano también la biblioteca universal como jamás soñaron tenerla los manguitos de Alejandría ni los bibliófilos de Pérgamo es un hecho cuya trascendencia no parece razonable valorar todavía aunque es seguro que habrá de revolucionar un saber que, por vez primera en la Historia, puede proponerse como universal. Cualquier país en cualquier año produce hoy más volúmenes que los reunidos por los Ptolomeos y los Atálidas juntos, aparte de que, en adelante, ese saber no ocupará literalmente lugar sino que cabrá holgadamente, por inconmensurable que llegue a ser, en ese planetario nicho de silicio capaz de cobijar la experiencia del hombre en todas sus dimensiones. Pronto esa biblioteca de que hablábamos estará probablemente superada por nuevas soluciones que ampliarán sin fin el tesauro que hasta el último curioso tendrá al alcance de la mano mientras los nuevos “útiles” permitirán la reducción a un solo cuerpo del saber fragmentario que ha caracterizado hasta ahora a la evolución humana. No habrá, con seguridad, ningún hallazgo en la nueva era comparable a éste de la universalización del saber y su apertura universal. Falta por ver qué su hace de él el mono loco, prometeico y zumbado, que nha hecho del saber un conocimiento abierto justo ahora que parece que está dejando de leer.

1.096 Comentarios

  1. Uff, ya pasó el ciclón, la resaca incluida. El Abate podrá respirar encantado con su narcisismo y el resto tal vuelva por donde solía y se asome a este interesante tema. ¿Ha ocurrido algo en España? Jefe, le admiro por su determinación de no descender sino lo imprescindible a esta política basurera, pero a veces me gustaría que echara bsu cuarto a espadas.

  2. 11:02
    “ha hecho del saber un conocimiento abierto justo ahora que parece que está dejando de leer.”
    Jo! Maestro, me lo ha quitado del teclado. Según terminaba de leer y me disponía a escribir ha hecho una larga cambiada y ha rematado con mi conclusión.

    Gracias por no escribir hoy sobre las elecciones. Tiempo habrá.

  3. Verdaderamente servidora es una enamorada de la cyber y todas estas noticias me hacen revolotear palomillas de satisfacción en el vientre. De ombligo para arriba, que siempre hay algún mal pensado. Cada vez que recibo el boletín Cervantes virtual, me hace soñar con ese futuro que el Anfi nos despliega ante los ojos.

    ¿Que la red es un monipodio de ladrones, estafadores, pederastas, pornógrafos y snufferos? Po fale. Pero como ya es archisabido el mal no es la herramienta sino el uso que hacemos de ella. A mis sobrinos, a mis sobrinos nietos, no les entra en el tarro que yo nunca haya echado una partidita de rien de rien en el ordenata, ni sepa siquiera cómo va éso. Seguro que ellos tampoco conocen rincones arcanos y placenteros como este en que nos damos cita.

    ¿Y se lee poco? Será porque me he levantado hoy algo más tarde y descansada, pero no me invade el pesimismo sobre el tema. Creo que la proporción de lectores se beneficia de aquella manera de las gentes de nuestras quintas, cayendo algna vez en el garlito algún pezqueñín como nuestro entrañable Zumbao. Aunque me temo que tenga ya los espolones bien duros, a pesar de su lenguaje adolescente. No sé, no sé.

  4. Pués que bién mi admirado JaGM. Yo me preparo para unos días de relajación en Calabardina sin vídeo, portátil, ruidos, tráfico y casi hasta sin viandantes; unicamente algún alemán ó peninsular despistado y acompañado por la pareja y su progenitora que precisamente dentro de una semana cumple 94 años.

    Caminata por la mañana hacia los montes y playas locales, y frugalidad.

    El mundo urbano me quedará lejos durante casi un mes.

    Si me acerco a Aguilas no podré resistir entrar en un ciber y visitaros.

  5. Yo, que ya habrán notado ustedes, soy muy ignorante de las cosas de hoy por eso de no tener tele, pués me admira que el PSOE no sea dueño en las ciudades andaluzas. Yo seguía con el esquema mental que los núcleos urbanos eran de izquierda y el campo más tradicionalista….o anarco.
    Bueno, a lo de hoy.pues, lo que va a pasar , y lo que pasa ya, es que ante la abundancia ,el exceso de información quien podrá más será quien pueda clasificarla, tirar lo que no vale, guardar lo bueno, y jerarquizarla. La información bruta, tal cual, no sirve.El exceso de información paraliza. Por eso son tan importantes los Google y demás, porque son ellos los que nos seleccionan la información, de forma que , sin apenas quererlo, pero más si se quiere, me temo que pronto haya un pensamiento «googlemente» correcto.
    Fíjense que los libros en la red son todos anglosajones lo que , a mí, me ….fastidia mucho.
    En cuanto a leer, leer, si ya no lee casi nadie, simplemente por falta de tiempo: entre la tele, los transportes, el trabajo , y los ocios apenas si queda tiempo para dormir y comer.
    Las traducciones instantaneas son graciosísimas: les podría dar mil ejemplos pero seguro que conocen ustedes también muchos.

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