La prueba del 9 de la ineficacia de la autonomía andaluza, de su resignación ante la adversidad, es cómo funciona su consejería de Obras Públicas. No ya porque su presupuesto de inversiones haya caído por los suelos y todo apunte a que continuará postrado en ellos durante varios años, sino por el hecho mismo de que por su puente de mando hayan desfilado en dos años ¡seis consejeros! si no del todo diferentes, casi. En efecto, consejeros/as lo han sido allí Concepción Gutiérrez, Luis García, Mar Moreno, otra vez Luis García, Rosa Aguilar y ahora, en fin, Josefina Cruz. A ver cómo puede funcionar un departamento arruinado al que, además, Madrid le va cambiando de jefe sin la menor consideración cada dos por tres.

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