El abogado Emilio Cuatrecasas –mil abogados, quinientos colaboradores, despachos en cuatro continentes—nos ha ilustrado en Sevilla con una brillante conferencia sobre el futuro de la abogacía y de las empresas basado en la idea miliar de que el Sistema el que vivimos es radicalmente incompatible con las negatividades, de tal modo que el progreso es algo así como su naturaleza ineluctable. La crisis, por ejemplo, muy lejos ya de las teorías liberales del ajuste o de la lógica antisistema de Marx, no sería más que un accidente pasajero, y por profunda que llegara a ser llevaría en su propia naturaleza el germen de su superación. Incluso nos enunció una ley de un sabio que venía a decir que cuando las cosas van rematadamente mal, no hay que subirse al tejado, sino aguardar tranquilos en la seguridad de que, más tarde o más temprano, esa fiebre ha de pasar para que el Sistema recupere la temperatura propicia al crecimiento. ¿Saldremos de este valle en 2010, tal vez no salgamos hasta 2012? Eso ya lo veremos pero, según Cuatrecasas, saldremos, fijo, y de nuevo brillará el sol que más calienta sobre esta sufrida especie, como si tratara de una cadena que genera sus propios eslabones –ya nos advirtió también que el futuro no está en ninguna parte sino que se inventa—con vocación de eternidad. Una cosa así como el hegeliano despliegue de le Idea en el Tiempo, como el fatalismo progresista de Turgot, o como la visión optimista que, en el famoso diálogo de Fontenelle, oponía Sócrates a Montaigne, y cuya conclusión era que el orden de la Naturaleza permanece siempre constante. Véase la constancia del optimismo, pero sin dejar de reparar en que ese optimismo proviene siempre de una visión privilegiada. Pregunten en la cola del paro y verán como esa fatalidad del progreso no calma ni mucho ni poco la secreta agonía del Sistema.

 

No me cabe duda de que el confortable argumento de Cuatrecasas está en lo cierto: de todo se sale, menos de la muerte. Ahora bien, que las cosas sean así no implica que no debieran ser de otra manera, porque lo que de lo que tampoco tengo duda es de que ese modelo sólo funciona asumiendo como inevitable la sociedad desigual, incluso la demencial, inmoralmente desigual, que deja fuera del bienestar progresivo a una inmensa mayoría para la cual, ciertamente, siempre será indiferente el hecho cierto de  que quien compra unas buenas acciones y se olvida de ellas hará rico a sus nietos. Nosotros, sin ir más lejos, seguiremos desinflándonos todavía, según las previsiones, aunque no hay por qué dudar de que volverá la bonanza. La cuestión es cuántas víctimas de se habrán quedado, mientras tanto, en ese camino tan seguro.

11 Comentarios

  1. Dos ideas me asaltan al leer la columna. La primera que debo haberla oído, leído o soñado, habla del horizonte Veinte veinte para salir del agujero spanish. Recién hemos arrancado el veinte diez. Largo me lo fiais.

    La segunda, ¿y quién soy yo, ay mísero de mí, ay, infelice para saber más que semejante eminencia?. Pero soy incapaz de dar por buena esa segunda parte de la columna -no por parte del Anfi, claro, sino del prócer- en que la sociedad va hacia un mayor enriquecimiento de la espuma de la crem, mientras los de abajo hunden cada vez más sus vidas en la porca miseria. ¿No quedará nadie que se sepa entero aquello de “Arriba, parias de la Tierra. En pie, famélica legión. Atruena la razón en marcha, es el fin de la opresión…” y se monte un cacao maravillao?

    Que estamos en el borde final de una era, o incluso hemos comenzado la siguiente, llamada microsoft o como quieran llamarla los historiadores del s. XXII si es que el planetilla sigue con humanidad encima, hace ya tiempo que me lo barrunto. Cuándo se produzca el mini bigbang es algo que me trae bastante al pairo. Lo que me preocupa es que el veinte-veinte me va a pillar ya en dodotis y con algún tocamiento inocente al trasero de la cuidadora.

  2. Nadie se tome a broma esta seria ironía de ja sobre lo que piensan los próceres: que todo el monte es orégano. La hUmnaidad debe progresar pero no tiene pro qué hacerlo empínándos eunos sobre otros. Y eso es lo que confunden los que creen que sólo existe un Sistema viable, el del captal suelto en el Mercado todopoderoso. Habría mucho que hablar y hoy luueve desocnsoladamente sobre este campo abierto en el que contemplo la cara de Dios. Él nos bendiga a todos.

  3. Hay que saber de quién se habla. En este caso de un empresario capaz de montar la mayor empresa de abogados del país, con cuanto ello significa social y políticamente. Normal que al señor Cuatrecasas, que heredó lo que tiene sin perjuicio de lo logrado por su esfuerzo, elfuturo le parezca una rosaleda. Me ha encantado eso de la cola del paro que dice gómez marín.

  4. Nunca he creido en el progreso. No hay más que mirarnos. La humanidad sigue la misma desde Adan y Eva: tiene los mismos sueños, los mismos deseos, los mismos defectos y cualidades, en el mismo entorno. Los avances son de comodidad, y reducidos al mundo en el que vivimos, y si me lo ponen global yo diría que nosotros somos los mismos pero nuestro entorno está saturándose. No veo donde anda el progreso. Que con el tiempo los efectos de la crisis desaparecerán, y que hay que esperar a que escampe, pues eso ya lo sabíamos. Hasta la próxima y con el mismo lastre de sufrimientos, parados, hambre y millones de individuos viendo como su vida no progresa sino que regresa.
    Besos a todos.

  5. Tanto me inquieta la fe en el progresocontinuo como la dessconfianza que muetsra nuestra doña Marthe. Es obvio que la civilización avanza, inlcuso prodigiosamente, con independencia de los altos, a veces impagables costes de ese avance. Son peligrosas las bombas atómicas pero esperanzadora la medicina biológica, grandiosa la exploración del espacio, elogiable el avance de la conciencia social,al menos en teoría que no es poco. Esto camina hacia delante, algunos diur´ñan que siguiendo el “plan de Dios”, otros lo que quieran, pero camina hacia delante. Mire a su alrededor doña Merthe y no idealice umn pasado en qle qus miseria eran inmensas.

  6. Mirad si caminamos bién que el Tribunal Supremo de EEUU está a punto de dictaminar una Ley, que marcará una huida hacia adelante en la mal llamada Democracia americana: Por 5 votos a favor y cuatro en contra aprobará, que los candidatos en cualquiera de las elecciones políticas de USA reciban TODO el apoyo ECONÓMICO que consideren oportuno por parte de la EMPRESAS y PARTICULARES.
    La IGUALDAD de oportunidades para TODOS esta servida.

    Hasta que no se mueran dos de los jueces conservadores y entren dos con sentimientos humanistas los gringos……………

  7. Es normal que un triunfador crean el futuro…, aunque también lo es que el futuro está nuestras manos y no en las del Hado, al menos hasta cierto punto. La marcha ascendente de la Humanidad es indiscutible en el nivel tecnológico que le reporta beneficios inmensos, pero no hay que nolvidar el coste que esa nueva tecnología acarrea. Me gusta esa idea (que no es nueva en jagm) de que la tesis de que sólo existe un Sistema viable, el llamado de Mercado Libre, es cierta en cuanto asumamos como un hecho fijo la sociedad desigual. Estamos viviendo el fin de la Utopía y parece que noi nos ha ido tan mal, al menos en Occidente, en los últimos años. Quizá los utópicos valoraron a la ligera la seducción de lo desigual sobre el espíritu humano.

  8. Aunque salga ya casi encogido a nuestra tertulia casinera por los reproches que me hacen mis amigos, he de decir hoy me quito el birrete, una vez más, amnte la finura de la ironía de nuestro amigo. Conozco al personaje de que habla y su brillantez, por lo que no dudo de que tendría un éxito con esa tesis que ja dinamita silenciosamente. Me alegro de los testimonios en favor de la Utopía que me preceden y de que ja no “entregue la cuchara” (me encanta esa expresión tan suya).

  9. El progreso es unmito construido sobre una realidad. ro hoy lo interesante es el argumento del anfi sobre la cola del paro: no se ve lo mismo el futuro (¡y menos el presente!) desde un nguranm despacho que dejado de la mano de Dios.

  10. La abogacía es la única economía que no conoce crisis, máxime cuando estamos en un pais que denunci y demanda por todo, quien se iba a imaginar que iban a tener una demanda como la de mecánicos, electricistas, que en definitiva es lo que son

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