No hay que darle demasiada importancia a la reacción oportunista del independentismo y del catalanismo en general ante la trágica muerte del cura Xirinacs. Los profetas son gente incontrolable y como tal no suelen ser aceptadas ni por los poderes que combaten ni por los que apoyan, como demuestra sobradamente la biografía de Xirinacs, el senador más votado de España que, sin embargo, fue evitado por todos y cada uno de los partidos catalanes en sus listas, legislatura tras legislatura, hasta llegar a este final solitario — su suicidio en el bosque parece una meditada ilustración de su aislamiento– que viene a ser el colofón de una vida extraviada en el laberinto de su radicalismo. El elogio unánime de esa tropa farisea, que parece dispuesta a sublimar en otro falso símbolo a un hombre demasiado conocido, pone en evidencia que ni siquiera al extremismo –¡y para qué hablar de las templadas burguesías!– aceptaron jamás las formas pero, sobre todo, el fondo, de una utopía contrahecha que ha rematado ingenuamente con esa inclusión de Italia entre las “potencias ocupantes” de una imaginaria Cataluña sometida. Ni siquiera en los tiempos famosos de sus “plantadas” en la Cámara o ante la ‘Modelo’ barcelonesa logró ese profeta solitario un mínimo respeto, como demostraron los desiertos hemiciclos que acogieron sus soflamas o las despreciables chuscadas que alguna vez le dedicara impunemente Cela. Ahora pueden decir unos y otros lo que les convenga, pero la verdad es que a Xirinacs no lo aceptó nadie en el catalanismo militante, fuera de una minoría exaltada, y que a ninguno de sus capataces se le pasó por la cabeza incluir en su proyecto a un iluminado que se declaraba amigo del terrorismo, encontraba en los etarras “una mica de noblesa” y prefería las “Lleis de Pau i Treva” del abad Oliva a la Convención de Ginebra. Un tipo peligroso, en suma, no sólo para Pujols o Maragall sino para el propio Carod.

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Algún día alguien desacomplejado abrirá la veda de los padres de la patria sacralizados sin ton ni son por esta democracia bizcochable e ignara. Dirá, por ejemplo, lo que todo el que haya leído su obra escrita sabe, es decir, que Sabino Arana era un insensato arrebatado capaz de fulminar el sentido común con las improvisaciones más peregrinas. O que Blas Infante, al margen su dignidad personal y su trágico fin, no legó un pensamiento coherente para basar la autonomía efectiva sino el testimonio idealista de un regionalismo insostenible históricamente y rayano en la comicidad en sus concreciones políticas. No creo siquiera que el insigne Castelao (Rodríguez de primer apellido, por cierto), a quien tanto admiro, aceptara ni loco ese título apabullante pero Artur Más se fue alguna vez al monasterio de Ripoll para ceñir la corona imaginaria en la cabeza de Gifré el Pilós antes de desayunar públicamente con el presidente del Barça. ¿Qué iba a hacer Xirinacs en semejante planeta, cómo entenderse con estos ‘comediants’ que lo mismo han pactado con el ‘españolismo’ de derechas o de izquierdas, indistintamente, cada vez que se lo han ofrecido? Jeremías o Ezequiel distinguían entre los profetas enviados y los que hablaban por cuenta propia, seguros de que junto a los genuinos “nabi”, hombres de Dios, figuran con frecuencia los “nabim” de Baal de que habla del Libro de los Reyes. Duro destino el del profeta convencido, falso o auténtico, ingenuo o cínico, y triste broma del destino ver a sus despectivos antagonistas grabar su nombre en el miliar de la memoria. Ni locos se tomarían en serio a Xirinacs ninguno de esos régulos de la taifa para los que, durante tantos años, no fue más que un payaso o simplemente un desquiciado. Como no se toman a los demás “padres” –en ninguna parte– los mismos que viven de su memoria reinventada. Un profeta se puede suicidar por esta razón y no enterarse siquiera.

33 Comentarios

  1. Descanse en paz. En ninguna parte está escrito que un cura no pueda volverse loco (o serlo de nacimiento). La vida de este pobre desgraciado habla por sín sola, me parece a mí, que créanme que lo recuerdo con gran conmiseración. Valiente toma de posición, otra vez. No hago más comentarios.

  2. Nosotras creemos que ese hombre era un pobre loco. Pero como explica jagm hay muchos mitos vivientes (supervivientes) que no sólo fueron locos sino tontos.

  3. Me incomoda coincidir hoy pero este tío era un peligro público. Lo fue siempre y se creía el único puro entre todos. Así hemos visto que le fue.

  4. No hace falta que se ensañe nadie porque la suerte de Xirinacs declara su naturaleza. A nosotros no nos ha extrañado el “homenaje” masivo de los catalanistas, porque ese proceder victimario es una de las características más propias de ese ganao.

  5. Cura montaraz, trabucaire, loco peligroso, le oigo llamar. La verdad es que se lo ha buscado a pulso y lo que da pena es considerar que seguramente obró de buena fe toda su loca vida. Ese hombre estaba fuera de juicio ya en la Transición. Treinta años despuñes era un juguete roto. ¿Lo expolica eso todo, incluida la tragedia final?

  6. Yo creo que era un terrorista, porque los amigos de los terroristas son terrroristas. La trastienda subconsciente me trae el fresco. Piedad para el hombre y justo desdén para el personaje.

  7. 14:15
    ¿Malvados? ¿Quienes? ¿Por qué? Se explique don Conejo.

    Mi desprecio a los partidos carroñeros que se disputan el cadáver de quien no quisieron vivo.

  8. Todo lo escrito es indignante. El suicidio “consciente” es una de las pocas cosas reservadas a los grandes hombres.

    Un HOMBRE ha de saber estar solo, en medio de todos, y si es necesario en contra de todos. Romain Rolland.

    Toda la vida de este hombre fué GENEROSIDAD y lealtad hacia sí mismo.

    Pero no está hecha la miel para la boca del asno.

  9. 19:06
    “Un HOMBRE ha de saber estar solo, en medio de todos,”.
    Vd. mismo es un ejemplo vivo de ello, querido Abate.

  10. No dice nada el Anfi de Rafael Casanova, quizás por su lejanía cronológica, pero quisiera dejar aquí un brevísimo comentario sobre los ‘padres de las patrias o naciones’ o como le quieran llamar sus acólitos.
    Este Casanova, abogado, que fue tercer Conseller del Consell del Cent tiene un díita o diada, en que se echan salivazos a los del PP y poco más. Los héroes son Pujol y sus pujolets de hoy que hay Mas.

    Pero los demás patres conscripti son de penita, aunque haciendo algo de excepción en el doctor Castelao (Rguez. por su padre, como el Pérez de ERC de ahora) que fue médico humanista más bien dado a la caricatura y los dibujitos, a las novelasy las fantasías, entre parto y parto. A mí me recuerda algo al caricato que se fue a Canarias a ser cabeza de ratón y ahora matará el tiempo dibujando a sus muyayos.

    El orate Arana, filólogo desde la pubertad y visionario de trinidades estaba de encerrar. Ya me gustaría saberme el DSM-IV para un diagnóstico más certero. Los peneuvistas de hoy –mismo doña Ana Sagasti, como gusta llamarle Ussía- procuran que no se vea demasiado su herencia escrita porque a cualquiera se le cae el labio de la risa.

    Del preclaro Infante, también algo iluminadito, con su castillete arabizante en la colina, aún viven sus hijas para negarlo, se cuenta que se convirtió al Islam. No sabemos si firmaba sus escrituras con la signatura en cruz propia de los notarios de la época –muy de izquierdas como se ve por su oficio- o con una media lunita enmascarada.

    Supongo que a falta de considerar heroína a Agustina de Aragón, por españolaza, los del PAR, o de la CHA podían convertir a Labordeta en santón itinerante, comiendo del presupuesto –sin déficit de tve, qué va, murmuraciones de la gente- hasta que le salió la vena de profético salvador del reino baturro.

    Del Xiri, pues ya está dicho casi todo. Cura de joven y fanático de siempre, profeta e iluminado, exhibicionista y pelín filoterrorista. Hoy dice mi amado Abate que si tal y cual. Dejémoslo estar hasta que se enfríe su cadáver pero ha llevado su histerismo –no exclusivo de nosotras las féminas que portamos útero- hasta montar un espectáculo con su muerte.

    Y el Zâpâ elevando a los altares de su conveniencia a esta recua. Jo, qué tropa.

  11. Su intolerancia no le hace mejor, Abate, y si bien considera las cosas, usted que parece persona reflexiva, ha de comprender que su comantario anterior es pura agresión a quienes tienen el mismo dreceho a discrepar del difunto que usted a valorarle positivamente. Que fue un extrenmista está claro, que no lo quisieron los partidos es obvio, que fue “filoterrorista” como dice nuestra Petirroja una evidencia, que nunca perdió su pose –ni ante la muerte– queda demostrado. Descanse en paz el buen hombre y que su ejemplo nos sirva para una razonable reflexión en lugar de para pelearnos.

  12. Le pediría a nuestra “Petirroja” que meta en la lista a los padres de la madrasta España también.
    Ganaría en ecuanimidad.
    Xirinac ha muerto en silencio y soledad. Todo un gran gesto.

  13. Un excelente obituario, justo y enérgico, que contrasta con la vergüenza de la utilización política de ese desdichado final por parte de los comediantes de la política. Ni que decir tiene que el exabrupto del Abate no merece atención.

  14. Pues yo le diría cuatro cosas a esos falsos, de paso que le diría al Abate que por qué se mezcla con gente tan indigna como nosotros. Dicho queda.

  15. Pobre hombre: no se me ocurre mejor expresión, y conste que va dicha con toda mi capacidad de compasión. No es posible hacer un santón de un simple loco, incluso si los políticos le han jugado el agua durante decenios. Al catalanismo (al de derechas y al de izquierda) le vino siempre bien un profeta majareta predicando en el desierto el evangelio absurdo que ha terminado condenando a Italia como opresora de Cataluña por esas divertidas circusntancias “historiográficas” que tanto gustan a esta gavilla de ignorantes lugareños. Pero Xirinacs nunca fue un político con sentido. Se puede salir en el periódico por llamar la atención, y en eso él fue un maestro, pero nada tiene que ver ello con el talento político.

  16. Ni caso, ja, ladran luego cabalgas ante sus narices. Lo del Abate, patético, como dicen ahora los niños de papá. Nunca me explicaré la paciencia del anfitrión con estos francotiradores entre los que el Abate es una extraña excepción, por imprevisible.

  17. Hay unanimidad casi plena al juzgar a ese pobre hombre, entre quijotesco y bárbaro. Recuerdo la indignación con que lo apoyamos frente a la anécdota brutal de Cela qen el Senado ue recuerda jagm (y ya entonces criticó como pocos), pero no creo que nadie haya tomado ens erio nunca una extravagancia semejante.

  18. Xirincas hacía lo que fuera preciso por salir en la foto. Hasta su tristísimo suicidio ha sido un acto de cara a la galería. Qué pena este final para una vida sin fruto alguno.

  19. No hace falta entrar en juicios de valor sobre la sinceridad de este personaje extremado. Seguramente creía lo que decía, pero eso no justifica lo que dijo, que fueron muchas simplezas –la de la opresión de Italia es la última, pero no la mayor– y alguna canallada. Se entiende que lo “entiendan” los radicales extremistas. Acepto menos tenerlos entre nosotros.

  20. Contrasta la buena mano de jagm al escribir su columna con ese comentario brusco que se viene criticando, a mi juicio, demasiado dada su simpleza. Xirinacs fue un político al que no quisieron ni los suyos. Que unos cuantos extremados lo miraran con simpatía –a la vista está– no significa más que siempre hay un roto para un descosido.

  21. Hay días en que si yo fuera usted cerraba la págiba, amigo gm, pero esos mismos días –me parece a mí– justifican su esfuerzo y su trabajo. Nos queda mucho monte por desbrozar en este país de cabreros (por cierto, ¿desde cuándo no utiliza esa expresión que tanto le gustaba?).

  22. Estas ocasiones sirven para descubrir que en España hay más tendencia trabucaire de lo que solemos creer al mirar su imagen aborregada. No entender el tacto y hasta la ternura con que está escrita la columna de hoy demuestra que, en este sentido, el espíritu de Xirinacs, afortunadamente, anecdótico, anda siempre por ahí.

  23. Lo mejor (el resto, lo de Xcs., es obvio), la carga a los mitos regionalistas. Me encanta escuchar esa voz solitaria que es capaz de decir en Andalucía lo que dice el articulista sin ofender pero sin tragar con un bobo.

  24. 21’50 h.
    No hace falta faltar, Borde, con perdón, entre otras razones porque hay quien se descalifica solo. Es una lástima la reiteración de estos incidentes que, en días como el de hoy, tan estupendos de concurrencia, estropean la concordia amistosa del blog. ¿Es que no hay modo de no insultar a la hora de discrepar?

  25. Justo y equilibrado. He leído una serie de insultos por ahí que no son de recibo. No hace falta descalificar a lo bruto a un señor como el difunto que ya se encargó en vida de acentuar su caricatura. Descanse en paz aquel que nunca fue tenido en cuenta por quienes dicen defender lo mismo.

  26. Bonita distinción bíblica, la de las clases de profeta. Esa alta cita demuestra que hay en este blog quien se asoma a la Biblia con buen tino y la conoce en detalle.
    En cuanto a Xirinacs, tenga la paz que aquí nunca disfrutó. No resulta fácil compartir sus posiciones extremistas pero hay en su figura algo que inspira compasión y respeto. Creo que jagm así lo han sentido y expresado. El resto de la polemiquita de hoy, sobra.

  27. Ha sido duro por parte de gm comparar a Blas Infante con Sabino Arana, me parece. Ya sé que otras veces ha citado textos difícilmente aceptables del Padre de la Patria, y lleva razón en que, en defintiva, Infante se ha convertido en el neogocio de quienes lo desenterraron para darle un culto que no se corresponde con la política que luego hicieron. (Inlcuyendo a su círculo íntimo, a los “sacerdotes” de su culto y demás).

  28. Le aclaro, mi Abate, que sabe que le aprecio aunque nos diga asnos a todos los que comemos la miel de esta colmena excepcional, que a pesar de la poca simpatía que me inspiran austrias y borbones, eran ya reyes de Expaña y otras posesiones.

    El desdichado Felipe V ya fue rey de Expaña frente a los Casanovas de turno, que por la muerte del Baviera hizo que el minusválido Hechizado nombrase al de Anjou. ¿Ha recapacitado en que en todas las carlistadas, la Cataluña orgullosa de su mediterraneidad española hasta entonces, se apunta a los pretendientes carcas, reaccionarios -igualito que los de Dios y Leyes Viejas- y de ahí parte su victimismo? Nada de liberalotes, nada de progresismo, nada de democracia.

    Desde entonces sólo han hecho que buscar el ancho del embudo, el ventajismo, el para mí los tropezones, las tajadas y para el resto de los despreciables mesetarios, charnegos, maketos, indolentes, el caldo aguachirle.

    ¿O va usted a comulgar con AGala, cuyo infumable tocho he sido incapaz -harta rareza en mí- de terminar?. Todo para asegurar en tono bíblico la bisexualidad como hecho común desde los Trastamara hasta hoy. A buenas horas.

  29. Razón lleva, Petirroja, en todo y por todo, en especial en el concepto histórico y, luego, en el palotazo que le da a ese historiador de pacotilla que menciona y que se han ensañado con Antonio Pérez. Todo el mundo anda inventando la Historia cuando más falta haría respetarla.

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