Se anuncia la subida del precio del pan. Ya sin el dramatismo que esas variaciones tenían históricamente, pero desde la intranquilidad de que no será el pan el que suba solo, sino que arrastrará con él a toda la cesta de la compra. El viejo Samuelson explicaba la inflación con una imagen divertida: hay inflación cuando el ama de casa que iba a al mercado llevando el dinero en el bolsillo y trayendo la compra en la cesta, pasa a llevar el dinero en la cesta para traer la compra en el bolsillo. Durante el gran siglo –por algo lo llamamos “de oro”–, el XVI, el pan multiplicó su precio por siete abismando en el hambre a la muchedumbre silenciosa, lo que movió a más de un ‘humanista’ y a dos mil ‘arbitristas’ a ocuparse de un tema, al parecer, tan prosaico. Hasta don Pedro de Valencia, el sabio que asistió a Arias Montano durante su retiro en la Peña onubense, el mismo que había escrito tan doctamente sobre los psalmos y las brujas, dirigió al rey breves y enjundiosos trataditos al precio del trigo y al del pan, que a él le parecían, con razón, variables básicas para organizar razonablemente la vida de los pueblos. Hoy no se dramatiza tanto, ya digo, dada la variedad de la dieta, pero a pocos se les oculta que el precio del pan no es una tasa cualquiera sino un indicador bien sugerente sobre la marcha de las cosas, en especial si el anuncio de su subida se hace coincidiendo con la mala noticia de que, junto a la hogaza o el candeal, andan subiendo también, que no hay quien los pare, el pollo y la hipoteca. Hasta ahora no entendíamos bien por qué, si sabemos que, hoy por hoy, el precio del trigo apenas representa el cinco por ciento del final que alcanzan el mollete o la barra, el viejo cereal protegido por los profetas podía embalarse como lo ha hecho varias veces en los últimos tiempos hasta alcanzar cotas históricas. Mucho me temo, sin embargo, que peor va a ser saberlo a ciencia cierta.
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El trigo no va a subir en esta ocasión por mandato de la Madre Naturaleza, no será la sequía o el exceso de agua, el pedrisco o el ventarrón, la causa de que, al menguar las cosechas, el precio se dispare, sino la ocurrencia, seguramente bien traída por los sabios, de utilizar el cereal para fabricar biocarburantes que preserven el ambiente y garanticen el abasto. El hombre se dispone no a amasar el chusco para aplacar el hambre sino a hacer que corra el tren o vuele el “Yumbo” con la energía del bioetanol o la fuerza del biodiésel, que viene a ser algo parecido a desnudar a un santo para vestir a otro, como comprenderán, pero que no es, en fin de cuentas, más que un cálculo económico. Eso sí hay ya pueblos enteros que se resienten de este embargo del grano que puede que acabe obligándolos a buscar bayas o desenterrar raíces para sobrevivir en la sabana, mientras allá arriba cruzan ufanos los pájaros del progreso en su incesante trajinar. Pocas ocurrencias tan desconcertantes como ésta novedad en la crónica de una especie sabia y orate a partes iguales que no se ha molestado siquiera en mirar por el revés esa flor del ingenio que provoca, por ejemplo, que la subida del maíz usado en USA para fabricar etanol, rebote en la chabola mexicana encareciendo hasta lo inalcanzable el precio de la ‘tortilla’. Dicen que un depósito lleno de ese preciado bien en Ohio equivale a la comida anual de un ‘compadrito’ en Chihuahua, y que a pesar del proteccionismo de la Xunta gallega, el precio del trigo ha subido nada menos que un 66 por ciento sólo en los últimos siete meses, lo que pondrá por las nubes el del pan y puede que acabe obligando a cerrar multitud de tahonas. Para la sociedad desigual, que es la que tenemos, importa menos el hambre que el transporte, preocupa más el agotamiento del petróleo que el agujero de ozono y mucho más la movilidad que la contaminación. El mundo es ancho y ajeno, como saben. Quienes no lo supieran todavía se van a enterar ahora.

24 Comentarios

  1. El prof gm nos trae el recuerdo de los arbitristas y de los sabios (Valencia era de estos últimos), y lo enlaza con esta nueva extravagancia que es la búsqueda de un carburante a costa de la alimentaicón en un mundo hambriento. Buen motivo de reflexión para este blog que suele eprderse por los cerros de Úbeda, con la mejor intención, por supuesto, y en uso de su libertad.

  2. Nos vamos a enterar todos, dentro de poco porque los políticos promueven lo que ellos mismos se creen que es progreso, el transporte, anteponiéndolo a las necesidades básicas.

  3. Sencillo: la ley del menor esfuerzoy… la del mayor beneficio. ¿No han pesnado que el Dinero ni siquiera es capaz de financiar la investigación del cáncer que le afecta tanto como al pordiosero? Pues si se comporta así resulta fácil imaginar por qué convierte el trigo en combustible aunque con ello condene a morir de hambre a millones de hambrientos.

  4. Genial la frase-imagen de Samuelson, y espléndida la lección encerrada en la columna. Me sumo a todo ello un día más.

  5. Si el precio del pan se multiplicó por 7 durante el siglo XVI al XVII (y así lo corroboran estudiosos como Hamilton y otros) no hay más que imaginar la consecuencia de que ahora ocurriera alg parecido, sobre todo teniendo en cuenta que, como dice gm, ese precio arrastraría a toda la cesta de la compra. Da miedo mirar el escenario donde estos desalmados interpretan su tragicomedia.

  6. Si es negocio el biocarburante, démonos por jodidos: habrá negocio para rato, ocurra lo que ocurra con el hambre.

  7. Sr. gómez marín: sería estupendo que nos contara algo más de don Pedro de Valencia, de su aventura en Salamanca, de su relación con Montano, de sus escritos a los reyes, de su amistad con Góngora. Creo que fue un sabio singular y a usted mismo se lo he leído hace mucho en una revista y luego en algún libro. Hay que rescatar a estos personajes y desgraciadamente, en el periódico quedan pocos como usted que alcancen estos fondos culturales. No eche en olvido esta petición. Com mis gracia anticipadas, felicito a esta blog estupendo que visito cada día.

  8. La lucha por el combustible –base de esta máquina bícéfala e nsaciable que es la industria y el consumo– es antigua y no tendrá posiblemente fin. Ahora se trata de quemar el cereal para hacerlo como el maquisnista de la General quemaba la madera del propio tren para aumentar la velocidad. Piensa en esta imagen con la que tant hemos reído junto, querido amigo. Y abandona toda esperanza –que te conozco…– ante el imperativo negocial, como dice un amigo nuestro.

  9. Mollete, candeal, hogaza, barra, chusco… Hoy leo en El Mundo (en otros periódicos veo que le quita importancia al hecho) la barbaridad de las escuelas en gallego obligatorias, y por eso celebro más que nunca encontrar esta riqueza de nuestra lengua y la belleza que conlleva el uso de un léxico tan rico como sugerente. Una de las cosas que me atraen de estas columnas es la riqueza y exactitud del lenguaje, cosas que rara vez van juntas, segçun mi experiencia, en la escritura actual.

  10. Vieja lucha la del agua, o la del combustible, es cierto, pero yo creo que lo que denuncia jagm es el contradiós que supone darle prioridad al negocio del combustible sobre la realidad del hambre mundial, porque si en nuestra dieta, como él dice, hoy el pan no significa tanto (hay mucha gente que lo evita incluso por prescripción facultativa), no podemos olvidar que nosotros somos una vanguardia muy alejada del grueso del “ejército de reserva” y, más allá, del ejército abandonado cuyo infortunio parece que el mundo civilizado (la ONU mismo) ha acabado por asumir como algo inevitable.

  11. ¡Bienhallados a mi vuelta!
    Llevaba tiempo preguntándome qué sentido tiene este negocio nuevo, y me alegro del comentario del jefe. Creo que muchos le agradeceríamos que vuelva sobre el tema, porque merece más atención por parte de quien, como él, está al día de las circunstancias.

  12. Además de Valencia, otros muchos humanistas avisaron sobre el problema, lo que quiere decir que el precio de ese alimento básico fue siempre una cuestión central de las preocupaciones y también, en cierto como, de los gobiernos. Hay muchos testimonios entre los “arbitristas” (gm los conoce, seguro) tan interesante o más que el de Valencia, aunque reconozco le texto del brevísimo tratadillo de éste es estupendo y ha sido editadpo recientemente, creo que por la Junta de Estremadura.

  13. El capital no se plantea estos problemas, señor, sino su beneficio. Y como usted suele decir, “y santas Pascuas”. Estupendísima columna, culta y bien trabada. Menos mal que hay quien todavía se preocupa en la prensa de escribir sobre temas sustanciales y no sobre la fruslería de la politequería de la partidistería etcétera.

  14. Leo en portada de EM lo de las “galescolas”. Los manes de Valle-Inclán nos defiendan frente a esta tropa inculta e irresponsable. Verán como acabarán echando de menos ¡¡¡a Fraga!!! en esa Galicia celta y no sé cuántas tonterías más.

  15. La historia del trigo y el bioetanol es una pavada. ¿Cuántas hectáreas de remolacha, de girasol, se siembran sólo para recoger subvenciones? Si el agricultor -que puede ser algo zafio, pero no tonto- ve que el campo da dinero, lo cultivará, cuidará y mimará su cosecha. Se pondrán en explotación barbechos y baldíos. Que una pasó la infancia pendiente del cielo, que era a donde miraba el rsto de la familia, por si llovía o no. ¿A cuánto le van a pagar el cereal -futuro combustible, ja, y cuando digo ja, no me refiero a don JA- a los países que no están bajo los paraguas proteccionistas?

    Que aquí hay busilis, mi señora doña Baltasara. Que ese bisojo y chepudo no será capaz de tocar el órgano de Maese Pérez. (Con perdón por lo de órgano, puntualizo). ¿Cuánto bioetanol para añadir a la gasolina se puede obtener de una buena cosecha de maíz, de remolacha, de trigo pelón? (Por favor, no confundir con el biodiésel que se obtiene de oleaginosas como el girasol o la colza, para los motores ídem). ¿Los países predominantmente agrícolas se van a convertir en los nuevos emiratos del combustible del futuro? Ja, otra vez.

    ¿Y qué pasa con las pilas de materiales innovadores capaces de mover vehículos ya con casi 200 kms de autonomía? ¿Y con las nuevas -o no tan nuevas- fuentes de electricidad para enchufar esas baterías? Los noruegos hacen su tercer intento, y ahora parece que en serio, de poner un ‘biscúter’ con todas las comodidades y adelantos en el mercado mundial. Si nos quieren vender una burra, vale. Pero estamos en nuestro derecho de mirarle los dientes y las mataduras. Démosle alas al arcángel de la duda y hagamos la trompetilla a quienes nos toman por taraditos.

    ¿Chevron Texaco, Exxon-Mobil y hasta nuestra multinacional Repsol, van a convertirse por las buenas en agrocriadoras de cereales y aceites varios? Como dice una publicidad tontorrona: ‘yo no soy tonto’.

    Envíos.

    (A mi don Prof: hoy rebaja usted su nivel de estricto gobernanto y permite que paseemos por los cerros de Úbeda en uso de nuestra libertad. Que esto no es el aula, mi respetado. Yo al menos, incauta y zoquetona, lo sigo considerando una tertulia. Y me lee usted muy por encima. No dije yo ayer que el ensayo del Jefe sobre la izquierda fuera oscuro, sino que mi intelecto es cortito, lo que reafirmo.)

    (A mi don Galenillo:También yo capté la clave irónica del “progresismo institucional” y también entendí lo que quería decir. Si me dan a elegir entre mi propia burricie y los estragos de herr Alzheimer, me quedo con los dos).

    (Y a mi doña Berenice: yo ayer no hablaba de miedo -el que he pasado no ha sido poco y el que aún albergo todavía abulta lo suyo- sino de cobardía. No me tome mal el número de matyrícula, por fa.)

  16. Pués ahora querido JaGM, no tenemos aquí a un Dionisio Martín Sanz que nos organice un Servicio Nacional del Trigo para quitarnos la hambruna que se avecina.

  17. Estimados amigos

    Cuando se produce un litro de etanol se consume el 75% del mismo en energía equivalente, que por ahora es gasoil para mover la maquinaria agricola. Ya ven que el saldo es precario y absurdo, y engañoso para la gente de la calle.

    Este invento es, sobre todo, de la Administración americana y su cohorte de empresarios-consultores, para permitir la continuación de subvenciones a su agro, en lugar de permitir al tercer mundo que cultive la tierra y se gane la vida con ello.

    Los hechos economicos, por primera vez en la historia de la humanidad, implican temas medio ambientales, y eso los hace mas complejos aún. Pero en lo que hay que fijarse de verdad es que bajo la debil máscara del marketing verde, solo hay fieros intereses economicos en los consejos de BP, Texaco, Shell, Repsol y demás.

    El consumo del petroleo (magnifica herencia que nuestro planeta tiene y que le robamos como se despoja a un inocente) es hoy un disparate. Las soluciones están al alcance hoy en día, pero son de imposible aplicación preventiva y paso a exponer parte de ellas.

    (Como el otro día comenté el asunto de los incendios y me quedé en el analisis de las causas, sin exponer soluciones; y considerando que se pidieron explicaciones, hoy cometo el atrevimiento de darlas en este asunto)

    El 30% del consumo de la energía a escala planetaria corresponde al transporte, y existen dos soluciones basicas para reducirlo a la mitad (Sí, a la mitad).

    Primera: reducir la potencia de los motores a la mitad, y su consumo disminuye exactamente en la misma proporción. Los motores de hoy son un prodigio de fiabilidad y eficacia, pero son el producto de una carrera sin sentido hacia unas potencias derrochadoras e inutiles. Unos motores pequeños cumplirían sobradamente su cometido manteniendo velocidades de transporte que no serían la mitad, sino aproximadamente el 75%. Esta medida ha de acompañarse con otra: el abandono de los criterios estéticos en el diseño de las carrocerías por la estricta aplicación de formas aerodinamicas.

    Segunda: reducir la velocidad un 10% (solo un 10%) por debajo de los límites actuales y lograr su cumplimiento. A esta medida debe acompañarse la instalación de dispositivo añadido al sistema de control del motor para que limite la tasa de aceleracíon. En roman paladino: impedir que el conductor acelere a su antojo (las aceleraciones bruscas llegan a suponer más del 30% del consumo medio).

    El restante 70% del consumo tiene también soluciónes, que no expreso por no excederme, pero si hay que decir que el criterio básico que se aplica a todo es la AUSTERIDAD y la RACIONALIDAD.

    Un ultimo apunte técnico: ¿saben Vds. que por cada kilowatio de energía electrica que llega a su hogar o a su industria se ha perdido en la red de transporte el 40% ?.(que Vds. están pagando religiosamente, por supuesto). Y que ello se debe exactamente a que las Electricas han optado por construir Centrales enormes, con redes de distribución derrochadoras, en lugar de otros modelos energeticos mas racionales?.

    saludos a todos, y disculpen la extensión.

  18. Anonadado, abrumado, acomplejado me dejan, queridos coblogueros, con tanta sabiduría y tan generosa disposición a compartirla. ¿Cómo no se saben estas cosas, me pregunto, desde las que jagm explica en la columna hasta las que detallan lady Aguilucha o don Quercus? Hay días como hoy en que el blog “trae” más y mejor doctrina que el periódico y, ni qué decir, que la teletonta. De todas maneras, no las tengo todas conmigo respecto del escepticismo mostrado ante los biocarburantes, porque dudo que una movida tal sea solamente cosa del bussssnessss.

  19. Sos unos sabios, queridos, una buena tropa de gente leal y culta. Me ayuda vuestra compañía que miro a veces de día, a veces en medio de mi insomnio. Un beso a todos, en especial a mis queridas Avecilla y Marta Sicard, sin olvidar a los demás.

  20. No discuto las ideas expuestas sobre biocarburts. pero las creo ecagerada. Lo del Yumbo, por ejemplo, es verdad, al menos como proyecto industrial. Lo de los aprovechamientos no es –según mis informes– tan menguado como se ha dicho aquí. Comparto, sin embargo, las filosfías de fondo (porque han sido varias) sobre los motivos de fondo, la conveniencia de buscar otras laternativas y, en suma, la desprotección de hecho de la población, de la Humanidad, ante el Poder de los poderes.

  21. Techniman me ha quitado de la boca (de los 2 dedos con que escribo) lo que pensaba aportar. Mi timidez me impide entrar más en el blog, aunque a veces lo he hehco con otras firmas. Mi simpatía para todos, y mi amistad para el huésped de la casa.

  22. Efectivamente , si el pan sube subirá el cesto completo. Y Efectivamente, vamos a crear bioetanol a costa de aumentar el hambre en el mundo. Don Jose Antonio lleva toda la razón. Es descorazonador.
    Gracias al señor Roble por sus estupendas puntualizaciones.

  23. 23:46
    “Se anuncia la subida del precio del pan.”

    ¡¡Sorpresa!! Desde el advenimiento del euro nunca se había hecho este anuncio, y no solo eso sino que el pan, sabiéndose vigilado, recibió a la nueva moneda con una bajada del precio muy inferior, por supuesto, al alza previsora del día 15 de diciembre anterior.

    Conscientemente he permitido que este árbol alimentario me oculte el frondoso bosque que se esconde detrás, y no se me olvida que es mucho más grave la subida de ése otro chusco que se llama euribor.
    +++++++++++++++++++++++++++++++++++

    Estoy con doña Aguilucha y muy mucho o mucho más con don Quercus que sabe muy bien lo que dice. El negocio es lo primero y si es negocio salvaremos (salvarán) al planeta y si no lo es le (nos) darán por donde amargan los pepinos.

  24. Simplificar no es bueno, y simplificar es reducirlo todo a motivaciones económicas. Llevan razón, a mi entender, en mucho de cuanto dicen, pero no es lógico hablar de una innovación de futuro –que tendrán sus problemas y aún no estará madura– pero que está ahí.
    Por otra parte, nunca oigo a jagm quejarse del escaso apoyo que se le da a las energías alternativas pero veo que salta a la primera en cuanto le tocan sus “principios” de “progreso”. Quizá me equivoque pero veo en ello cierta desproporción.

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