Habrá reunión el Ministerio con objeto de cifrar la cantidad definitiva de la llamada “deuda histórica”, operación para la que el nuevo Estatuto pone un plazo que expira dos días después. Sin diálogo ni negociaciones con los demás partidos,  por descontado, pero con más que probable acuerdo previo, bajo la mesa, entre la junta y el “Gobierno amigo” que resulta imposible que no conozca hace tiempo las pretensiones de la autonomía teniendo en cuenta que el sistema de financiación está en el aire y los Presupuestos Generales a la vuelta de la esquina. La crónica de esa deuda es un centón de infidelidades, de camelos, de improvisaciones y de oportunismos que casi está uno tentado de que acabe ya, como sea, y se dediquen a trabajar sin disponer de este sonajero. De momento, la oposición dista mucho de la cifra estimada por la Junta, pero hay que reconocer que ni una ni otros manejan cuentas claras y convincentes y que, después de todo, del anterior pago a tocateja no hemos vuelto a tener noticias.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.