Aplicando el coeficiente de Gini –que mide estadísticamente la desigualdad en un país calificándolo del 0 al 1–, especialistas del Instituto Alemán para la Investigación Económica (DIW) han asignado nada menos que un 0’78 a la situación alemana. El paraíso dirigente, el país al que vuelan esperanzados nuestros jóvenes profesionales junto a los ganapanes turcos, resulta que esconde un foso profundo entre sus clases, sin duda, por lo visto, el más profundo de la Unión Europea. No terminan de alzar el vuelo los “Länder”, sus estados autonómicos, a pesar de las fabulosas contribuciones recibidas para relanzar sus economías, ni parece que haya modo de aproximar los haberes de los ciudadanos del Oeste, hoy por hoy dueños de un patrimonio medio de 94.000 euros, a los del Este, que apenas cuentan con 41.000 en el suyo, o de reducir la brecha entre varones y hembras, dado que al varón se le calcula una media de 27.000 euros más que a la hembra. Los ricos, eso sí, consta que van embalados y han hecho de la crisis una ocasión óptima respecto de la cual los expertos manejan cifras mareantes, mientras que los parados han visto cómo su patrimonio se reducía prácticamente a la mitad en tan sólo un decenio, nunca, en el mejor de los casos, superior a los 18.000 euros, una cifra todavía pasable si se tiene en cuenta que aproximadamente un tercio de la población del gran país no posee en este momento patrimonio alguno. ¿Cómo encajará en ese edén desequilibrado la inmigración cualificada que busca bajo sus palmerales el oasis que en su tierra no puede ni soñar? Eso no está claro del todo, pero si bien se espera que la elevación del salario medio decidido por Merkel y su socio socialmedócrata puede dar un empujón considerable a la población trabajadora, también hay voces agoreras que ven en esa medida un riesgo que podría sustanciarse en la pérdida de un millón de empleos que vendría a dar la puntilla a una sociedad tan desigual.

 

Asusta comprobar esos datos en la potencia que es el referente indiscutible de Europa y, sobre todo, la idea de que la crisis ha resquebrajado nuestro universo económico en términos que permiten intuir un futuro de lo más incierto. Lo que no sé es cuál sería el cuadro si aplicáramos ese coeficiente de Gini a la población española en esta hora temible. Ya hablaremos con nuestros jóvenes titulados cuando vuelvan de vacaciones y nos hablen de su experiencia en el paraíso soñado.

8 Comentarios

  1. No es oro todo lo que reluce, dice el refrán. Alemania tiene graves problemas estructurales planteados y el gobierno de coalición es su única salida. En cuanto a los inmigrantes, incluidos los cualificados, no creo que tengan peor ni mejor porvenir que aquí.

  2. El capitalismo –ahora todos dicen «extractivo siguiendo a…– tiene sus contradicciones, a ver que vamos a creernos. Y en Alemania, este capitalismo que lleva camino de ganar en el mercado de una vez lo que perdió en tres sangrientas contiendas europeas, también existen.

  3. Pués si asi esta Alemania ya me diran como estara Francia! (Perdonen por los acentos que faltan pero este ordenador no es mio y nadie sabe ponerlos)
    Besos a todos.

  4. ¡Las plusvalías, hermanos, las plusvalías! Sin esa noción no se entiende ni la pobreza ni la riqueza. Es una pena que haga falta el calvario de una crisis para comprobarlo.

  5. Qué maravilla: mediodía y cuatro entradas ya. Se ve que el asunto hierve.

    Hace ya casi un año, un servidor leyó que había en el nuevo imperio más de siete millones de empleados con minijobs, menos de 15 horas semanales y alrededor, pero no por encima, de los 400 leuritos. Bien dice mi don Ecónomo que no es oro todo lo que reluce. Allá en mi juventud se hablaba de ‘oro alemán’ para una bisutería de poca chicha.

  6. Buen aviso a los navegantes, aunque , como se ha dicho ya, a quienes se nos van –nuestra «fuga de cerebros»– no les va a ir en Alemania ni mejor ni peor. Esta crisis es occidental, concierne a todos en nuestro ámbito cultural, y Alemania no se va a librar de ella por más que aproveche cuanto pueda –¡quién no lo haría!– los trenes baratos.

  7. Soy nuevo aquí pero no como lector, que soy atento, muy atento. Hace tiempo que no se habla de nuestros países de allá, como ustedes dicen de Hispanoamérica, que antes interesaban más al autor de este blog, y ha dicho cosas muy interesantes, más que nada de Argentina pero también de otras naciones nuestras. Estoy muy conforme con lo que se dice hoy de Alemania, un paraíso con muchas sobras, demasiadas, como se explica en la columna. Muy agradecido.

  8. Homo migrans: nosotros a Alemania, los africanos al Norte maravilloso, el Este hacia el Oeste… Animal nómada sometido a su propia oligarquía. Europa, esa entelequia, viviendo de sus propios fracasos. En fin, metafísico estoy… No atan perros con longaniza en ningún destino. El emigrante, si triunfa, es a su costa, por su sacrificio. A mediados del siglo como ahora, cuando éramos los «turcos» y ahora que les mandamos licenciados y doctores.

Responder a Clara y dos más Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.