No me hagan mucho caso pero creo recordar que fue Bismarck, el Canciller de Hierro, quien tuvo la ocurrencia de darle la vuelta a la expresión evangélica “beati pauperes”, esto es, santos o felices pobres, acuñando otra, mucho más adecuada a la realidad se mire como se mire: “beati possidentes”, es decir, dichosos los que poseen y vamos a dejarnos de monsergas. El mundo moderno, el que vivimos, no hubiera sido posible de haberse mantenido, aunque no hubiera sido más que en niveles reservados o profundos, esa moral, de origen innegablemente cristiano, que cifraba su clave más alta y enigmática en el descrédito de la riqueza. Ha hecho falta darle la vuelta a ese transparente hasta conseguir que la intuición calvinista de la riqueza como reconocimiento divino de la virtud acabara generalizada, reparado el rico de su tradicional infamia hasta convertirse en un auténtico ideal social, una visión sin la cual el sistema de producción que nos sostiene no se tendría en pie. El elogio de la pobreza y demás, todavía beligerante en el barroco europeo y supérstite durante el romanticismo, han funcionado siempre, en realidad, como un contrapunto paradójico en el que se diluía la protesta latente hasta perder su última gota de energía. Lo que no quiere decir, en absoluto, que la indigencia haya sido jamás valorada socialmente sino todo o contrario, sino que hay que admitir que estos contrastes llamativos iluminan con su luz terciada el paisaje alargando la sombra de las viejas utopías hasta convertirlas en decorativas. La imagen de Diógenes despreciando la oferta de Alejandro, la del “poverello” de Asís entregando hasta la camisa a los desdichados o la de san Martín partiendo en dos su capa con la espada para vestir al mendigo, quedan muy bien en un capitel o en el vitral de la imaginación pero nadie se la ha tomado en serio nunca aparte de un puñado de virtuosos. Todavía los griegos –entre los que hubo magnates y comunistas– podían decir, como Eurípides en una escena exaltada de ‘Alcmena’–, que la nobleza no es nada mientras que la propiedad lo es todo, y en relación estrecha con esa visión, ha tenido siempre éxito la idea de la mediocridad del rico. Sólo Calvino, aquel visionario salvaje, tuvo redaños para voltear el viejo prisma, sospecho que sin tener ni idea de que estaba legitimando para siempre la sociedad desigual.
                                                              xxxxx
Los datos sobre la propiedad son, desde luego, desconcertantes. Hay en España un selecto club de magnates que sólo sumando la fortuna de cuatro de ellos –según el profesor Gállego, zoólogo balear– concentrarían el equivalente al del resto de los españoles, incluidos los 157.000 que declaran poseer más de un millón de euros excluida la vivienda y los bienes de consumo, y que sólo en el año en curso habrían visto incrementado sus patrimonios en más de un seis por ciento, hecho económico que, mirado desde la etología, parece ser que traduce las tensiones que en el seno de nuestra sociedad provoca la competencia. Y frente a ellos, casi nadie discute ya que conviven también entre nosotros un millón de pobres ‘severos’ más un millón largo de “pobres moderados”, en este momento crítico más apretados que nunca  en la tolva de la lucha por la vida. Creo que el más rico entre esos potentados roza ya los 20.000 millones de euros y que su ex-señora ha visto incrementado este año su recurtita ya parafernal nada menos que en 500 millones más. Uno de ellos, el famoso y locuaz `Pocero´, acaba de ilustrar este aguafuerte de la fortuna asegurando que prefiere mil veces la envidia a la caridad, expresión rotunda que demuestra la buena salud axiológica de la propiedad, que tanto debe a los ‘neos’ pero que, en realidad, viene de lejos en las entretelas de la naturaleza humana. Todavía León Bloy podía clamar que el dinero era la sangre del pobre. Hoy lo hubieran echado a gorrazos de la Internacional Socialista.

28 Comentarios

  1. Nuestro Occidente tiene su fundamento en una moral cristiana que ha permitido desarrollar una cultura racional y cientifica sin parangon en nuestro planeta. Dejando a un lado los usos manipuladores de la religión, es indudable que los principios morales cristianos, asumidos por millones de individuos, han dado estabilidad al crecimiento economico hasta el día actual.

    El ideal de pobreza es uno de esos pilares de esa moral, y la caridad también. En cada ser humano sensato, sea mas o menos dotado, hay un convencimiento profundo de lo provisional de la vida, de que el mayor tesoro es el tiempo, y de que, sencillamente, lo mejor de la existencia no se obtiene con dinero ni con posesiones.

    Otra cosa es la praxis. Es muy facil confundirse y dedicar demasiado tiempo a lo material; sustraer atenciones al Amor, empezando por el propio, y caer en el derroche y desnortamiento que lleva a la angustia, al escepticismo y a la pena y desesperanza íntima, aunque se conduzca un Mercedes.

    La pobreza que necesitamos no es la miseria material o la carencia de lo necesario para una vida digna. Esa no es la pobreza que decia Jesucristo en el Sermon de la Montaña.

    Jesús hablaba de desprendimiento y de austeridad, para que las alas de la Alegría hicieran volar nuestro corazón y nuestra mente.

  2. Se leolvidó a gm, junto ala cita de León Blo lo de Proudhom: “La propiedad es un robo”. Ahí lo dejo.

  3. Curiosa estructura dialéctica la que antecede: el Jefe expone su argumentario, mi don Quercus remata su faena con razonamientos basados en la moral y la cultura cristiana, también con solidez y dos habituales, mi doña Marta y mi don Jamfry, junto a un don Breve que hace honor a su nick, limitan a un puñadín de palabras sus aportaciones.

    ¿Qué te toca a tí, Icaria?, me pregunto. Pues un apunte curioso: mi don Proudhom fue sacado de pila como Pedro José, no sé si les suena je, je. Y por otra parte, habiendo profesado en la socialdemo-acracia, me atrevo a opinar que los capitales excesivos, las ganancias ultrarrápidas difícilmente se pueden equilibrar con la justicia social. Aquello de la plusvalía que decía mi don Karl debe trastabillar entre tanto currito que llega con dificultad a pagar la hipotequita y los yates de superlujo, los jets para traer la caja de bogavante salvaje o los bidés de oro para que reflejen entre brillos las abluciones orificiales.

    Ah, pero no olviden que quienes disfrutan hoy de lujos orientales con palacios, tapices, despachos como canchas y cochazos de supercilindrada son los que antaño iban a comer tortilla al campo para que los fotografiara Manolito del Valle.

  4. Hubiera erstado bien por parte del columnista balgo que una vez leescuchépor casualidad en público: que ninguna –ninguna– fortuna desmesurada y rápida puede ser legal, “salvo la de los que encontraban petróleo”, decía él. Noi olvidemos que Proudhom escribe en una época de desarrollo rápido –la “revolución industrial” con que tanta tabarra dieron losm progres del 68– y seguramente contamplaba un panorama con muchos Poceros y muchas señoras separadas de millonario.

  5. La riqueza no es mala, lo malo es su apropiación. La jerarquía no es condenable en sí misma; lo que sí lo es es la introducción de diferencias. No ando hoy muy fino, pero confío en que me entiendan.

  6. Creo que la clave de hoy estáen la sugerencia de que el mantenimiento del descrñedito de la riqueza hubiera impedido la evolución delas sociedades talesa como las conocemois, es decir, el capitalismo. No tienen más que pararse a ver lo que está ocurrioendo en China (país comunista, jajaja) o en Rusia (país democrático, jajajajajajaja).

  7. ESpero con impaciencia la intervención del prof. Chic, frecuente en este blog, porque para algo él es el apóstol de la relación prestigio vs.mertcado.
    (Por cierto, frecuenten su interesante página).

  8. Siempre habrá pobres y ricos. Otra cosa es que la genet bien como jagm,precisamente por reacción a su clase y estatus, se empeñe en ilusionarnos auqnue sea con comentarios tan inanes como el de hoy.

  9. Desde el final del franquismo hasta la actualidad, las capas de la población intermedias por nivel de ingresos han resultado las más perjudicadas en términos de corrección de los desequilibrios económicos.
    A la vez, el pequeño porcentaje de la población considerado más rico (un 5% del total) es todavía más rico de lo que lo era en 1974. Así se desprende de la investigación elaborada por tres especialistas del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE) y publicada a finales de noviembre pasado por la Fundación Caixa Galicia bajo el título Consumo de los hogares y distribución de la renta en España (1973-2003).
    Tras copiar esta noticia de un periódico catalán de ayer, alentado por Hispalense, me permito recordar el cambio que se produce cuando el dios inmanente (ese que surge de nosotros, porque lo creamos), o sea el dinero, toma la prelacía sobre el trascendente, la divinidad que nos crea y que, en su versión monoteista cristiana, permite decir que el cielo (o sea la otra vida) pertenece a los pobres. Cuando no se cree en la otra vida es fácil entender que los pobres sobran como algo digno de atención.
    Agradezco, por demás, la atención que recomienda el amigo Hispalense al foro de la página web http://boards4.melodysoft.com/app?ID=prestigiovsmercado, que pertenece a nuestro grupo de investigación.

  10. Con la idea puesta en la religión, he confundido el término ‘primacía’ con ‘prelacía’. Ruego que me disculpen. Me he dado cuenta cuando he comprobado la inserción del mensaje.

  11. Bochornoso el espectáculo de las “señoritas” de Convergencia Democrática de Cataluña manifestándose en La Habana a favor de la democracia “burguesa”, mientras sus fantoches convergentes se embolsaban el famoso 3 % de toda obra que controlaba la Generalitat durante 20 años.

    La sociedad siempre ha sido bastante hipócrita, pero las cotas del presente se elevan por encima del Himalaya.

    Mientras en el Tribunal Superior de Cataluña se está tramitando el asunto del Sr. De la Rosa y sus compinches, -entre ellos el amigo del Borbón-. Están llegando a un acuerdo para que nadie entre en el trullo. Y los cientos de millones de € que se han esfumado no hay ni señal de que vayan a devolverlos

  12. Ya que don Quercus apela al Evangelio, recordemos que hay en él pasajes muy explícitos sobre la pobreza en elsentido deld esprendimniento absoluto, nada de subterfugios: lleven un solo vestido y un par de sandaliaspara el viaje, da tus bienes (todos) a los pobres y sígueme… Otra cosa es que no hay por qué ser maximalista y atenrese al rigor de una letra en sí misma alegrócica tantas veces, y desde luego necesitada de que se la considere desde el sentido común. Podríamos hablar mucho, pero sospecho que todos sabemos de qué va la discusión.

  13. El cristianismo primitivo era “colectivista” por no decir la otra palabra, la nefanda, es decir comunista. Lean los Hechos y verán.ç,pues ahí no se propone ya sólo unma conducta santa a un individuo sinop una regla para la comunidad. Hay una extensa bibliografía que no osaría ofercer aquí ante alguien que, como este autor nuestro, tanto sabe de esa materia.

  14. Hoy lleva razón hasta el Abate, que ya es decir, aunque debe reconocerse que las srtas. de CiU se la han puesto a huevo. Apenas se discute ya la propiedad; lo que se discutirá siempre es la expropiación que genera la desigualdad injusta (hay una “natural”, digamos). Por eso gm poone junto a esos ricos esos otros pobres: para que se vea que,. como alghuien ha dicho no sin alguna rudeza, la pobreza de muchos es el requisito de la riqueza pocos. ?Hay solución o alivio dentro de nuestro sistema? Sencillamente, no.

  15. Buen tema, no sólo para el debate. En negar la oportunidad de ese tema secifra la estrategia dapitalista, en espocial la de los neoconamericanos o de los de aquí. Pero ¿qué digo?¿Acaso la connivencia de la socialdemocracia (gonzalista zapatiestista, nos da lo mismo) no es la que ha consagrado el “modelo único indiscutible”? Noten ustedes que apenas ha dirigente “socialista” (???) que se precie que no salga rico de su paso popr la vida pública.

  16. Ese Abate es un resentido/sometido. Esto no es un contrasentido, sino algo muy frecuente entrev estos paniaguados del charneguismo catalanista.

  17. Cuando se habla del peso del cristianismo en Europa se refieren siempre al que hayan podido ejercer las ideas, que sin dudadrlo ha sido mucho y muy variado e importante. Pero no a eselado ascético, austerísimo, del Evangelio. Está bien recordado –jagm lo recuerda con frecuencia- Calvino,pero habría muchos otros ejemplos,a comenzar por la S.I.C.A Romana, sede de Pedro y del Banco Ambrogiano, entre tantas otras cosas.

  18. Creo que hoy el “evangelismo”sedivide en dos: el que acepta el “mensaje” profundo, implacable aunque misericordioso del Cristo, y el que marea la perdiz textual paraescurrir el bulto.No se cuándo copmenzó esa fractura pero creo que viene de lejos. En todo caso, lacoluma plantea un tema soicopolítico que, curiosamente, los blogueros en masa han respondido en clave religiosa. Digo yo que por algo será.

  19. Nunca he comprendido que se cuestione la propiedad bien adquirida. Otra cosa es que se acepte como “posible” siquiera la propiedad enorme de esos potentados a los que el jefe se refiere. La propiedad que acaba sediomentando una vida (hoy día, muchas vidas) sólo puede constituir escándalo a causa de la infinidad de personas que nada tienen. El análisis de la “plusvalía” y tofdo aquello que de jóvenes profesábamos no me parece del todo periclitado. Puede que algún día nuestros sucesores vuelvan a los viejos textos del abuelo en busca de explicaciones y, por qué no, de soluciones. Porque pretender que el sistema capitalista es bueno puesto que es el “único posible” no es más que una solución cómoda que nos agenciamos para olvidar y seguir viviendo con nuestra “falsa conciencia”.

  20. “La propriété esrt nécessaire,mais il ne l’ est pas qu’ elle reste toujours dans les mêmes mains”.Lo escribió Remy de Gourmont. Razón:el titular de la web.

  21. Sin desmerecer el de hoy ni el de casi ningún día, recomiendo especialmente el “Tercio de Varas” firmado ayer por Belmonte con el título “El SAS va por libre”. No se lo pierdan. Al fin y al cabo también los problemas que colean en nuestra sanidad conciernen al tema de la desigualdad económica.

  22. “Nadie se lo ha tomado en serio nunca aparte de un puñado de virtuosos”. Eso es lo que piensa jagm del ideal cristiano de la pobreza y es lo que, aunque fuera por su posible efecton catártico, deberían asumnir con fuerza tantas comunidadescomo andan por ahí sin saber bien a qué carta quedarse.

  23. Fino apunte el de Sanitario. Merece la pena releerlo, pues el Jefe respira por la herida.

    No es sino un disparate más de esta sanidad andaluza, regida por una señora que en el AVE, gritaba por el telefonino a uno de sus ‘súbditos’: ‘No me toques más los cojones, Fulanito, y haz tal como te dije’.

    Una sanidad que dedica millones a virguerías con células madre mientras los asalariados por horas reclaman ‘diez minutos’ para cada paciente -perdón, usuarios, porque son culpables mientras no se demuestre que están enfermos-.

    Que gasta un dineral para solucionar los conflictos psiquiátricos de una minoría con complicadísimas intervenciones de cambio de sexo,mientras tiene desamparados a miles de enfermos esquizofrénicos -también pacientes psiquiátricos de mucho mayor riesgo social- que torturan con su enfermedad a sus miles de familias mientras la administración mira al techo y silba.

  24. Puntualizaci´ñon para doñaIcaria: laconsejera de Justicia no dijo,al parecer, “no me toquéis´los cojones” (eso hubiera podido tener algún sentido…), sino “no me toquéis la polla”, así, con elle y toda la plebeyez de que es capaz el feminsimo cuando es insolvente.

  25. La función pública es el gran fracaso de la autonomía: Jefe dixit muchas veces. En Sanidad,. más. Se inició la pelea prometiendo una “reforma”, ¿lo recuerdan?, que quedó en ajustes de directivos y reserva de jerarquías para el PSOE. Luego se ha hecho mucho en Andalucía, como en toda Europa e incluso en países en desarrollo, y se ha conseguido (también suele repetirlo jagm) un buen sistema sanitario pero… que sigue contratando médicos por hora, con salarios de hambre, lo que provoca listas de espera interminables, prisas peligrosas y un sistema de interinado delop más lamentable. LLeva razón Belmonte:¿qué diría el SAS si un opositor/a suspendido resulta que está harto/a de operar ojos (¡que se dice pronto!) y, al final, viene un tribunalillo que ni repara en el examen propuesto (nulo de toda nulidad, a mi juicio) y suspende al operador/a? La respuesta se le ocurre a cualquieramenos a le descerebrada de la polla, pemíntame repetir la expresión.

  26. No me dejen por detrás el autoexilio de especialistas cuya formación ha sido costeada con el impuesto de todos, que -en uso lícito de su ilusión por una vida mejor- emigran a países donde se les paga con mayor equidad y se les r-e-s-p-e-t-a, como responsables de una delicada función de servicio a la sociedad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.