Hay quien augura ya sin cortarse un pelo el fin de la lectura. Se anuncia, incluso, la desaparición del libro, sustituido por la escritura virtual, revolución mucho más extensa e intensa, de llegar a producirse tal como se anuncia, que la vivida al filo del XVI con el “diabólico” invento de la imprenta. No creo en ello, personalmente, y no lo creo porque siempre entendí que los fenómenos residuales son prácticamente inmunes al acoso de las circunstancias. La gran boga de la coca (que entonces aún no se llamaba “perico” y aún era de uso exclusivo de ‘carrozas’ ricos) se desinfló tras la Guerra Mundial, es cierto, pero se dio traza y modo para mantenerse medio qué, refugiada en adictos solitarios y, todo lo más, en alguna comunidad extravagante, ni que decir tiene que, en todo caso, siempre “high society”. Eso mismo, creo yo, pasará con la lectura, ejercicio mucho menos deleitable de lo que anuncia en falso cierta publicidad y presume el ignaro, como sabe cualquier lector avezado, y que nunca, desde que el libro apareció en nuestras vidas, ha conseguido altos índices de usuarios. Autores y editores podrán decir misa, pero, salvo ciertos y contados casos, la tirada media española es de cinco mil ejemplares, por más que los prodigios de la publicidad logren de vez en cuando éxitos rutilantes para algunos escribidores, curiosamente no demasiado bien considerados por la crítica. Está ahí, además, plantada como una amenaza, la competencia que al libro le hace la escritura virtual, todavía problemática, desde luego, pero que cuenta ya a su favor con bibliotecas virtuales que reúnen cientos de miles de títulos en sus estanterías de silicio. Pero, vamos a ver, ¿cómo va a leer una criatura que, tras su jornada de trabajo, se calcula que pasa unas cinco horas diarias mirando la tele? Por si fuera poco, en las universidades, el viejo hábito del libro recomendado o lectura complementaria ha sido sustituido por ese régimen de lectura sincopada que es, de hecho, la fotocopia, método de despiece o trinchado de la obra adaptado a la premura de los tiempos y consecuente con la ascendente pereza intelectual de nuestras sociedades. Un fenómeno tan residual no debe temer gran cosa del futuro en un país en el que da no sé qué consignar la cifra de lectores de ese ‘Quijote’ que, por supuesto, todo quisque perjura haber leído.
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Lo curioso es que, a pesar de ello, cada vez se producen en España más “bestsellers”. Estos días llega, sin ir más lejos, la continuación del segundo tocho de Ken Follet de quien ya se vendieron en nuestra iletrado país unos cinco millones y medio de ejemplares, hecho que desafía a la imaginación a la hora de explicar por qué una nación tan indiferente ante la Historia que hasta se plantea quitarla de sus planes de estudio, bebe los vientos por esos folletines truculentos que trasportan al lector ingenuo a una Edad Media concebida como paraíso imaginario en el que ningún obstáculo se opone a una lógica aberrante fraguada con prioratos, condotieros, heroínas, monjes o enigmas ancestrales, debidamente adaptados a la mentalidad urbanita y en conexión con la corriente alterna de lo histórico en su concepto más demótico y su acepción más impropia. ¿Por qué un terrícola inculto se pirra por la pseudohistoria o hace cola para que le firme su ejemplar un autor “mass-cult” capaz de hibridar al espadachín con la amante burguesita en  el caldo de cultivo de un aventurerismo de tebeo? No creo, en definitiva, que la lectura esté amenazada entre nosotros, al menos si por lectura entendemos lo que toda la vida hemos entendido y no lo que, por confusión con otro tipo de audiencias, pudiéramos imaginarnos. El éxito editor se funda en un radical fracaso cultural, eso es todo, y la explosión lectora (real o también fingida) no anuncia tanto un nuevo lector como un adicto curioso que sublima su ignorancia en el enigma. El libro es una autoridad, no se olvide. No se me ocurre qué habría sido del negocio editorial sin esa circunstancia.

44 Comentarios

  1. 11:03
    Razón tiene nuestro ja en que siendo tan pocos los lectores no va a abrumarnos la innovación virtual, donde además de los cientos de miles de libros almacenados hay no sé cuantísimos más de lectura pasiva en archivos de audio que, por supuesto, son estupendos para invidentes.
    Un servidor, que no lee demasiado pero que sí lee, nunca se ha planteado leer un libro virtual, ni menos oírlo.

  2. DON PEDRO DE ORLÉANS BRAGANÇA

    UN CABALLERO INACTUAL

    José Antonio Gómez Marín

    En la madrugada del jueves murió en su residencia sevillana de Villamanrique de la Condesa, Su Alteza Real e Imperial don Pedro de Orléans y Bragança, último jefe de la Casa de Bragança y de la Imperial brasileña, al haber sucedido en la primogenitura a su padre, don Pedro Gastón de Orléans, en 1940. Extraordinario personaje humano, sin duda, este caballero inactual, como entrevisto en una página nostálgica de Azorín, don Pedro –que había nacido, en 1913, en el castillo de Eu, residencia de su abuela, la célebre princesa Isabel, “la Redentora”, nieta del último emperador, Pedro II, el que abolió la esclavitud disparando la revolución oligárquica y el advenimiento de la república militarista– fue desde joven un espíritu tentado por la ciencia, en especial por la botánica a la que tan aficionados fueron sus antepasados inmediatos como atestiguan muchas de sus huellas en su país, y, en el orden humano, un personaje sencillo y asequible del cual quien estas líneas escribe pudo reconocer todavía en el recuerdo entrañado de las gentes de Petrópolis –la residencia brasileña con la que repartía su tiempo–, habituales de su trato llano y reconocida empatía, el perfil de un caballero de excepción, tan fiel a sus tradiciones y celoso de su obligación como ajeno a unas distancias impuestas que nunca tuvo en cuenta. Su viejo lema, “Ex digito gigas”, por el dedo conoceremos al gigante, al que permaneció enigmáticamente fiel toda su vida, habla mejor que nada de su severa y exigente personalidad.
    Don Pedro estuvo casado con doña Esperanza de Borbón y Orleáns, fallecida también en Villamanrique hace poco tiempo, y organizó su vida entre sus estancias sevillanas y las que pasaba en el palacio imperial del Grao-Pará, en Petrópolis, como quien no se determina a renunciar a ninguna de esas dos patrias cuyo devenir contemplaba él desde una cuidada distancia en absoluto incompatible con su doble y exigente patriotismo. Cuando en el año 1993 se accedió en Brasil, al fin, a cumplimentar el referéndum constitucionalmente previsto y pactado con la monarquía saliente, don Pedro supo mantenerse discretamente al margen de un acontecimiento ya sin gran sentido y, en todo caso, trucado desde hacía mucho tiempo en unas circunstancias políticas ya definitivamente incompatibles con la institución.

    Gran viajero, conocedor minucioso de su país, de su geografía y de sus gentes, aquel señor respetado por su llaneza y cercanía, con quien los vecinos se habían acostumbrado a detenerse en plena calle y comentar sus avatares, gozó también de exquisita popularidad en su comarca sevillana, en especial por su estrecha vinculación con los cultos rocieros tradicionalmente tan ligados a la familia de su esposa, ella misma, como sus antepasados inmediatos, activa y popular “romera” hasta sus últimos años.

    Un accidente doméstico dio al traste con la fuerte personalidad de don Pedro, desde entonces apartado de todo en régimen de apacible pero triste dependencia, siempre a cargo de sus seis hijos pero, muy en especial, de la duquesa de Segorbe, María Gloria de Orleáns Borbón. Se va con don Pedro toda una época y con ella desaparece el talante nobilísimo de aquellos caballeros esclavos de su dignidad, amantes entusiastas de sus tradiciones y, como en el caso presente, apasionados por un saber científico y humano que nunca dejaron de cultivar. Un caballero inactual, hay que repetirlo, y todo un paradigma aristocrático merecedor, desde luego, de tiempos y circunstancias mejores.
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  3. No olvidemos de que a poco de que mi don Johannes Gutenberg –herrero de profesión, tiene su mérito- lograra su invento diabólico, como dice el Anfi, ya se organizaron las primeras quemas de libros. El cura, el barbero, el ama y la sobrina no fueron los pioneros, seguro. Sobre todo, y no señalo por no ofender, quienes tenían cierta exclusividad y temían que el sufrido pueblo aprendiese a leer.

    De entonces acá, diversas inquisiciones han ‘velado’ por la ignorancia del común, no fuera a ser que aprendiera más de la cuenta. Hoy los neoinquisidores no necesitan quemar. Basta con enganchar al móvil, a la pley o al tomate y derivados para que el personal tenga ocio sobrado, ¿para qué más?. No obstante los libros, con sus bellas encuadernaciones y lomos de filigrana son un adorno y todavía visten mucho un mueble de salón. No hace tanto que se vendían por metros lineales o a juego con las cortinas.

    Me hace gracia la frase del Jefe, ‘…método de despiece o trinchado de la obra adaptado a la premura de los tiempos y consecuente con la ascendente pereza intelectual…’ que me ha recordado aquellos libros desmochados que publicaba Selecciones del Reader’s Digest y que hasta una servidora compró alguno. Te enterabas de qué iba la cosa, aunque te hurtaran bellas descripciones o te privaran de metáforas y tropos.

    Los tiempos son los que son. El urbanista de Seseña, el que toma caviar sobre rebanadas de pan bimbo y le construyen un yate con helipuerto, presume de no haber leído un libro en su vida.

    Ah, y por fa, hoy lo repito por última vez. Dejen las burbujitas del cava para los que trabajan y viven en Catalonia (is not Spain, o como se diga). Brinden con otra bebidita. (En vez de uvas, mi pareja y yo hace muchísimo que nos damos doce besos con las campanadas).

  4. 13:24
    Sí, doña Icaria, Un hermano de mi abuela le juraba a mi padre no haber leído una novela en toda su vida. No dijo un libro porque seguramente no sabía de su existencia.
    ++++++++++++++++++++++++++++++++++++++

    De las burbujitas no me puedo librar porque cada año me las regala mi vieja empresa, pero yo las administro durante el año como vino de cocina y… ¡¡¡NO NOS HEMOS ENVENENADO!!!

  5. Uf, qué peso me acabo de quitar de encima, pues aguardaba hoy, no sé por qué, la bronca del anfitrión a los manifestantes de Madrid. Mea culpa, porque la verdad es que don ja no suele ser traga-nada, y menos tragacuras, aparte de que su radicalismo de izquierdas, como lo suele calificar Antonio Burgos, va siempre atemperado por la independencia de criterio y la ponderación.
    El mismo tema de hoy lo trata como si no fuera con él (víctima quizá de tanta lectura…), y sin dejar de proporcionar explicaciones/casi-justificaciones de la creciente pereza del lector. Lo del «trinchado» que acaba de señalar Icaria, es estupendo. Por si les vale de algo, ahí va: en el Seminario eclesiástico también ha penetrado esevicio nefando de la fotocopia…

  6. Por que no propone, archicultisimo jefe el boicot al cava que propone esa vieja chocha? Y de paso el chacolí vasco y el albariño.¿¿¿No se puede consentir que haya selecciones que nos ean la de MANOLO EL DE EL BOMBO

  7. ¡Qué detestable prosa, Sociata o lo que resulte ser, de verdad que da pena!
    …..
    No se lee ni se ha leído nunca. Si la locura de don Quijote se achaca a la lectura de Caballerías, en realidad se está encubriendo una condena de toda lectura, que tiene mucho que ver con la desconfianza en el saber introducida, es cierto y verdad, por el cristianismo de cierta especie, pero también por muchos otros agentes sociales y políticos.

  8. Muy cierto, don Gramático. Hasta hace poco (no sabría decir si hoy también) ha sido designio del Poder controlar el saber de modo que se repartiera con cierta ususra y, a ser posible, entre las clases menos amenazantes. La izquierda decimonónica creó «gabinetes de lectura» públicos, y facilitó en su prensa la difusión de novelas/folletines (incluidos los Balzac o los Valle-Inclán, que conste) con tal de promover el interés por la literatura. Hoy nada de eso se hace, sino que se fomenta lapereza del lector potencial ofreciéndole esa lectura «trinchada» de que habla la columna.

  9. Periódicamente nos enteramos de que el analfabetismo,mil veces extirpado y otras mil redescubierto, es una realidad temible en Andalucía. La última vez, no hace demasiado tiempo, escuché a un responsable provincial explicar que las altas tasas regionales de deben ¡a la inmigración! No les digo más pero les digo bastante.

  10. Creo sinceramente que nunca se leyó menos que hoy, dicho sea en términos relativos. El ejemplo de las «tiradas» que ofrece jagm es definitivo: aquí no hay quien supere esa cifra maldita y exigua a no ser que lo apoye una campaña televisiva fenomenal. Pero en la escuela, en el instituto, en la universidad, apenas se lee. Pregunten a los profesores. Y ya de paso pregúntenle qué leen ellos mismos y sus rectores…

  11. Si esrtamos como estamos en lectura comprensiva (Informe Pisa) no sécómo esperan que se den altos índices de lectura o grandes ediciones. La tele lo ocupa todo, y el ordenata, por si algo faltaba, parece que le está quitandoel sitio a la tele… aunque sólo para «chatear». Mi padre decía lo mismo que hoy repite gm. Y yo también lo he dicho toda mi vida. Concluyamos: el hombre no es un animal lector ni mucho menos, por más que presuma de serlo.

  12. Señor sociata, ¿usted se pondría debajo, o a sujetar la cuatribarrada gigante cuya leyenda era ‘P… ESPAÑA? Conteste sí o no, si tiene lo que hay que tener. A sus amiguitos los que le cambian el agua a la palangana -y a qué precio- a su circûnflêjo leader les parecía muy bien. ¿Había alguna autoridad delegada del gobierno de Madrizz presente? Si así fuera se hizo el longuis a pesar de que debe cobrar un buen sueldo para impedir ciertas indignidades. Si alguno de ustedes tuviera un poco de vergüenza -cosa que dudo mucho a estas alturas- al menos debería callarse.

    Ah, y aunque a veces bromeo con herr Alzheimer, no estoy chocha. Aunque pensando que mañana empieza el dos mil ocho, aplíquese la rima.

  13. Lean el segundo editorial de EM, y conozcan a otro prohombre trapisondista andaluz: Portillo.

    Con gentuza así, en esta tierra, vamos aviados

  14. La lectura es mucho más eficaz para la introspección, que la que produce cualquier imagen en el cerebro humano.

    Esta noche presenciaremos la llegada del nuevo año en los alrrededores de la torre Agbar. Impresionante artilugio de la ingenieria moderna.

    Barcelona está invadida de extranjeros. Este año que termina ha superado a Roma en visitantes.

    Brindaré con cava catalán de la casa Codorniu.

    Me espera un año nuevo con incertidumbres para la aparente salud que demuestro. Enero será determinante para despejarla.
    Esta inmunoglobulina alta mecachis………….

  15. Se me olvidaba:

    Sean felices, tengan paz en vuestro interior y sean solidarios con los humildes.
    En el 2008 que les aumente a todos.

  16. Así que ayer había manifestación en Madrid. Luego trataré de ver por qué.

    Repito que el artículo de don José Antonio sobre Don Pedro de Orléans, muy generoso y muy bonito.
    Y el de hoy, de reflexión sobre la lectura, las humanas costumbres,los gustos del lector mediano (entre los cuales me incluyo aunque no lea a Follet, pero si a otros que sin duda alguna a muchos lectores de este blog sólo les merecerían una sonrisa de conmiseración) como de costumbre , interesante y gracioso.

    A todos les deseo un feliz fin de 2007 y un año nuevo con salud y con satisfacciones de todo tipo!

    Muchos besos a todos y mis más respetuosos saludos al Reverendo padre.

  17. El Abate tiene su opinión y yo la respeto. Que la lectura sea mucho más potente instrumento de influenciación psíquica que cualquier otro medio, es algo que no aceptaría hoy la mayoría de los expertos. gm suele citar aqu´la noción de «introyección» que su admirado E. Morin explicaba en «Le cinéma ou l’homme imaginaire». Pues bien, ese movimiento de captación de la atención, de «secuestro del alma» es más poderoso en la imagen vista que en la imaginada. No me meteré en doctrina, pero créanme que es así. Por lo demás, cada cual es muy libre de apostar por el «medio» que quiera. Hay intelectuales que han renunciado a la TV. A mí eso me parece una medida higiénica que, llevada a rajatabla, te sitúa fuera de época. Sencillamente.

  18. Leo por indicación de un amigo español lo escrito por este señor sobre don Pedro Gastón de Orléans e Bragança, a quien tuve el honor de tratar algunas veces y de admirar sismpre, pues fue mi seor padre un amigo o servidor suyo. Lo he mandado distribuir entre muchos amigos brasileros, para que vean contraste con el trato dado en Brasil a la gran noticia y el que hombres de bien como este que ustedes llaman republicano le ha concedido. En nombre de mi familia y de muchos amigos, le doy las gracias.
    Sao Paulo, 31 D. 07

  19. ¿Lectura sincopada, dice, buen hombre? Ya quisiéramos nosotras y otros muchos profes que fuera siquiera silábica, mimamámeama… y en este plan. Alguine han dicho una gran verdad: los alumnos no leen porque tampoco leen nada delotro mundo (ni de este) los señores profesores. Ni los profesionales liberales, ni los funcionarios em general, ni el pueblo soberano. Si fuera de otra manera las tiradas, como apunta la columna, tendrían que ser mayores.
    (No somos elitistas, pero preferiríamos no llamar «lectura» desde esta perspectivas a los tebeístas de Alatriste o a las marujas de la pasión turca.

  20. Tenemos el mismo problema en lamayoría de países europeos. El Informe Pisa no sólo nos deja mla a nosotros…Otra cosa es que en Espña casi esté mal visto leer, a pesar de que el libro funcione todavía como emblema de cultura que mucho idiota deja ver por la calle (menos que en nuestra generación, todo hay que reconocerlo).

  21. La idea más brillante está al principìo: en la afirmación de que «los fenómenos residuales son inmunes a las circunstancias». ¡Gran hallazgo, querido! No se extinguirán nunca los comedores de caracoles alimentados con carne precisamente porque son cuatro chalados. Siempre habrá cuatro gatos en un acto en memoria de madame Blavatsky. Esos no se extinguen, ni entrabn en crisis (relativa) porque son eso, cuatro raros que se han localizado entre sí. Lo que entra en crisis es el fenómeno de masas. La lectura, en este sentido, no habría entrado en crisis como se dice en la columna y también en algunos comentarios.

  22. No sé sin ver elitismo en el comentario. ¿Por qué despdeciar de ese modo tajante al bestseller? ¿No es mejor eso que nada? ¿O sólo procedería leer a Horacio y a Cervantes? Tengo mis dudas, señor gómez marín, aunque no dudo de su probada ecuanimidad ni de su pasión por la cultura. Sólo le digo –como enseñante casi desesperado– que me daría con un canto en los dientes si mi ‘basca’ como suele usted decir (le leo diariamente) leyera las tonterías de Ken Follet o del Código da Vinci. ¿Sería eso peor que nada? Le confieso que no lo sé.

  23. Otra vez el interesante tema que le (nos) inquieta: ¿por qué gente que desdeña la Historia se bebe cuentos pseudohistóricos? Comprendo que se deje uno llevar Marie Renault, Gore Vidal o la sugerente autora de las memorias de Adriano, pero no que se dejen las pestañas en bazofias como las que usted denuncia. Recuerdo que ya nos contó una vez que en la librería de la estación de Atocha laproporción de libros de Historia respecto a los demás era más o menos de 8 a 1. Sí, pero ¿de qué Historia hablamos? No me parece que tanga mucho que ver leer a Américo Castro con leer a Gala.

  24. Hay, sin embargo,queridoa amigos, gente que lee y mucho. Se asombrarían seguramente si supiera lo que puedenm detectar los libreros (lo fui un tiempo) q

  25. Hay, sin embargo,queridoa amigos, gente que lee y mucho. Se asombrarían seguramente si supiera lo que puedenm detectar los libreros (lo fui un tiempo) que saben distinguir bien entre el «comprador» de libros y el «lector».

  26. Si no fuera tan amigo tuyo creería, como alguien que me precedió, que eres uno de esos alardeadores de «leídos». Como sé bien que no lo eres, acepto tu argumentación que, por otro lado, es irreprochable.

  27. 19:30 h 31/12/07

    Gracias a todos por la atención que me han prestado en este año que, ciertamente, no ha sido fácil para mí. Y cuando digo todos incluyo a críticos, disidentes y hasta insultadores, pues al fin y al cabo nadie me manda mantener a mi edad esta comparecencia pública que no deja de ser comprometida. No niego que, a veces, me pueda soliviantar alguna maldad, pero ¿acaso no deslizaré yo alguna que otra también?
    A mi estado he debido añadir este año un creciente disgusto por al ambiente en que vivimos, por la locura general, planetaria, por la confusión también generalizada, por las exhibiciones impunes de crueldad, por tanto imperio de la barbarie. Y dentro de España por su fractura –y bien que siento que se molesten algunos por esa denuncia–, una fractura que enfrenta como no recordábamos a unos con otros, dentro y fuera de la familia, en la calle, un poco por todas partes.
    Punto final. Mi madre decía «enmiéndese cada uno, que eso malo habrá de menos». No es que yo me ajuste ya del todo a la mansedumbre de mi madre, pero apostaré ahora antes de alzar mi copa con todos ustedes, amigos, buenos amigos. ¿Copa de qué, por cierto? Bueno, esa cuestión la dejo en manos de mi dilecta Icaria, seguro que que el señor Abate se encargará de enfrentarse a ella.

  28. Señor Gomez Marín, gracias infinitas por sus palabras, con mis más sinceros deseos de que este año le sea más benigno a usted y a esta magnifica e incomparable tierra que se llama España.

  29. En las elecciones paquistaníes, salga quién salga elegido presidente, la corrupción está garantizada por «consenso».
    Como hoy no habrá columna, aprovecho la ocasión para colgar lo escrito por García Trevijano y observarán la similitud entre la «democracia» paquistaní y la española:

    «Una insistente costumbre, universalmente extendida en Gobiernos y medios de comunicación, renuncia a decir la verdad en los momentos más necesitados de ella, como en los casos de guerra, cuando la opinión pública está conmovida por graves y dolorosos acontecimientos. En los atentados terroristas contra la vida de un dirigente de fama mundial, también se oculta la verdad, con engaños sobre el sentido político de su biografía y la clase de Régimen de poder donde se produce el criminal atentado.

    No hay Gobierno ni medio de comunicación que hoy se limite a expresar la natural y oficial condolencia por el asesinato de Benazir Bhutto. Todos utilizan el triste acontecimiento para engañar a la opinión mundial, fingiendo que se engañan a sí mismos, sobre la verdadera dimensión politica de la asesinada, y sobre la naturaleza dictatorial del Régimen paquistaní, que pretendía compartir con el general Musharraf, mediante un pacto secreto de reparto del poder.

    Un pacto concertado con la bendición del Presidente de EEUU, Sr. Bush, probablemente a iniciativa del Departamento de Estado. Pacto que confirmaría la Presidencia del dictador Musharraf y haría primer ministro a la bella y occidentalizada paquistaní, Benazir Bhutto.

    Este pacto secreto de Bhutto con el poder militar que asesinó a su padre –reprobado por los más allegados a su casa- le permitió regresar del exilio, que ella misma eligió para no hacer frente a los numerosos procesos judiciales de corrupción, abuso de poder y nepotismo (su marido es llamado allí “señor 10 por ciento”), abiertos en los dos periodos separados durante los que ocupó la jefatura del gobierno, con exilio de por medio. Dos veces destituida por el Presidente del Estado a causa de gravísimas acusaciones de corrupción.

    Benazir Bhutto, en un mitin, el 23 de diciembre de 2007
    Sus exilios voluntarios –en realidad fueron huidas- parecían estar justificados por la falta de confianza en la imparcialidad de la Justicia de su país. La misma Justicia que, ahora, obedeciendo las terminantes órdenes del Presidente-dictador, archivó todos esos procesos de corrupción, en el instante mismo en que se concluyó el pacto de reparto del poder.

    La “líder de los pobres”, garantizada su inmunidad judicial por el dictador, podría presentarse a las elecciones legislativas, el 8 de enero próximo, al frente del Partido Popular, fundado por su padre, que fue asesinado por el anterior dictador, el general Zia.

    El sangriento acto terrorista, que ha ocasionado la muerte de veinte personas más, está siendo atribuido a la causa islamista de Al Qaeda, y ha desbaratado los planes del Departamento de Estado. El futuro de Paquistán continua siendo tan incierto, como lo hubiera sido también sin el atentado.

    Aunque no suelo escribir sobre la personalidad de los dirigentes políticos, sean españoles o extranjeros, en este caso, me considero obligado a decir la verdad sobre Benazir Bhutto, para que no permanezcan intocables las mentiras que propagan los gobiernos y los medios informativos, cuando algún poderoso es alcanzado por un tipo de acto criminal, del que ellos mismos podrían no estar exentos.

    Es necesario denunciar las mentiras del Presidente del Gobierno, Sr. Zapatero, y del Ministerio de Asuntos Exteriores, cuando expresan, en sus respectivos telegramas de condolencia al Jefe del Estado de Paquistán, su “enérgica condena” (¿es posible condenar sin energía?) del “ataque frontal contra la democracia paquistaní”. Mentiras sin paliativos, pues conocen perfectamente que allí no hay democracia, y que tampoco la habría sin el asesinato de Bhutto. Esta notable mujer había aceptado compartir el mismo Régimen del general dictador, solo que suavizado, ante la opinión, por el solo hecho de que ella sería Primer ministro.

    La segunda razón para decir, en estos momentos de luto mundial, la verdad sobre la víctima del atentado, es aún más atinente a la opinión española. Pues se refiere a la profunda analogía existente entre la falta de moralidad politica de Benazir Bhutto y la que caracterizó a todos los que fraguaron la Transición española. En ambos casos, pacto secreto de reparto del poder, auspiciado por EEUU. Pacto antidemocrático, que burla todos los principios de representación, separación de poderes e independencia de la Justicia. Pacto inmoral de las víctimas con sus verdugos. Pacto que aleja a los pueblos de la libertad politica y la democracia, haciéndoles creer que ya la tienen.

    Solo quienes digan en público, precisamente en estos momentos, la verdad sobre la biografía de Benazir Bhutto, pueden esperar que sus condenas de la violencia terrorista que le arrebató la vida, y sus condolencias personales, sean tomadas en serio.»
    Antonio García-Trevijano

  30. Las dimensiones del mundo a que uno quiera limitarse (o encerrarse) son una
    elección propia, señor Griyo,pero no sabe lo que se pierde, y cómo se ensancha el
    mundo con la lectura virtual. Soy una adepta desde hace sólo unos meses, pero por
    fín he conseguido leer libros que nunca había tenido tiempo de pillar.

    El nuevo lector (y no el mal lector, querido jagm) es una consecuencia de la
    revolución tecnológica ocurrida en los últimos treinta años. Una revolución que por
    otra parte nos ofrece la www (una maravilla o no??) y por tanto este blog. La oferta
    cultural actual, tan abundante y tan llena de ruido, no es digerible sin filtros, y el
    virtual es uno de ellos.

    No podemos movernos en estos tiempos con una biblioteca tal como la entendía un
    tal Ernesto Feria, creo que se llamaba (jagm nos ha contado muy bien qué paso
    con la tal biblioteca).

    Eso sí, este nuevo lector requiere un nuevo talante, más humilde, en el autor
    (somos tantos!!) y el último comentario de jagm (a quien sin él saberlo me unen
    tantas cosas) en este blog es un buen ejemplo de ello.

    Que siguiendo con su ejemplo, con el nuevo año saquemos a la luz lo mejor (y más
    fecundo) de todos nosotros y enterremos aquello que nos hiere si nos empequeñece..

  31. Servidora se pensaba que con el remate del Jefe ayer tarde podía ponerse punto y final al año y esperar la columna de mañana. Pero veo que no ha sido así y una está demasiado enganchada como para dejar mi espacio en el limbo. Nulla dies sine riga.

    Isleñita -atractivo el nick, ¿de La Higuerita, de La de León, caribeña?- parece que me señalara con el dedo, pues si antes yo no era capaz de leer ni un artículo de periódico en la pantallita sino que lo imprimía, ahora me atrevo con textos, eso sí con letra grande, que pasan fugazmente por los píxeles mientras el ordenata esté encendido.

    ¿Lectura? Toda. Que lean tebeos, que terminarán leyendo algo mejor. Incluso esos libros impermeables de escasas hojas que les dan a los bebés para que los miren en el baño. Aunque sean esos folletones seudohistóricos de catedrales del mar o de San Juan de Acre, aunque sean folletines de capa y espada como los de Arturín, aunque sean milongas galateas de amantes turcos, que llegará el día en que les encuentren el truco o una alusión los envíe a Chaquespeare o al Estevado de las antiparras.

    Que el 2008 nos depare como máximo tantos disgustos como el que acaba de irse. Salud y buen ánimo.

  32. Nulla dies sine linea, queida Icaria. Eso de «riga» debe de ser una errata simpática (leconfieso que me he asomado al Diccionario). Usted sabe bien que esa expresión no es latina sino medieval.

  33. ¿Nada hoy? Pero ¡qué penita más grande! Don Jose Antonio, casi le ataría a su teclado como los galeotes a su banco , Dios me perdone!

  34. Buen año pata todos, y en especial para usted, jagm, ya que el anterior no fue especialmente amable con usted. Le confieso que he seguido con verdadera inquietud la evolución de sus alifafes (o algo más, por supuesto), admirando su capacidad para no dejar los trastos hasta elúltimo momento, cuando ya no ha podido más, y sin que ese esfuerzo por fuerza oneroso haya mermado ni la calidad ni el interés de sus escritos. Tiene usted raza. Y mucho de nosotros el privilegio de tratarle a diario como a un amigo y como un «iluminador» excepcional. Buen año, amigo, buem año y paz para todos.

  35. Si el buen cura que me daba Preceptiva literaria, se hubiera imaginado, mi don Ortógrafo, que vuestra merced iba a aplicarle un conceptismo sicalíptico a lo que él escribió hace más de cincuenta años, tras darme una buena nota -¿o no fue tan buena?, jod… Alzh.- en una redacción, se hubiera triplicado su ración semanal de cilicio.

    Conste que yo lo busqué, entonces, en el diccionario latino que tenía a mano y ni ‘linea’, ni ‘riga’: versiculus, -i. O a él le pareció demasiado bíblico para una frivolité o me daba a entender que esto de escribir era como una maceta. No cumplí durante demasiado tiempo su consejo pero ahora me estoy desquitando.

    Que el 2008 no supere en desgracias al hideputa que se fue ayer.

  36. Isleñita, no nos deje con la miel en los labios:¿qué pasó con la biblioteca del doctor Feria?Porque fiel lectpr de nuestro amigo y paisano, jagm no recuerdo el lugar de su explicación. Gracias anticipadas.

  37. hola disculpen ¿porque se anuncia que su portal contiene frivolite ? y cuando no hay nada¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

  38. exijo una explicacion ¿que ya nadie lee sobre eso? me perdi en el tiempo????????????????????????????????????

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