Más noticias cobre el gigantesco latrocinio de Marbella, en esta ocasión en concreto sobre el “caso minutas”, que afecta, además de al inevitable Julián Muñoz, a algún personaje destacado de la vida andaluza. En cierto modo, este lento devanar la madeja de las corrupciones está provocando el pésimo efecto de difundir una imagen generalizada de la corrupción, la idea de que el saqueo de lo público se ha perpetrado y sigue perpetrándose a manos de personajes notorios cuya impunidad escandaliza tanto como sus fechorías. Es lo malo de una Justicia tan lenta y prolija, que permite que la mala imagen madure y se afiance en las conciencias. El final de esta lamentable historia debería ser, al menos, ejemplar.

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