Justo cuando los observadores subrayan la activa participación de las mujeres en las revoluciones que están teniendo lugar en los países árabes, un gran premio periodístico ha recaído en la portada de la revista Time en la que aparecía la imagen desoladora de la joven afgana Bibi Aisha, a la que su marido, aconsejado por un notable talib, había mutilado cortándole la nariz y las orejas antes de abandonarla a su suerte en un descampado. Ni que decir tiene que ante la polvareda levantada por el caso, líderes islamistas se han precipitado a negar que esa inconcebible práctica tenga cabida en la preceptiva coránica, pero hay que recordar que hace bien poco tiempo y en Turquía, otro bárbaro mutiló de idéntica manera a su esposa, mientras que en varios de esos países, particularmente en Irán, parece arraigada la norma de colgar o lapidar a la mujer acusada de adulterio. Medio Occidente se rasga hoy las vestiduras ante esa imagen terrible de la mujer desnarigada que oculta las cicatrices de sus orejas bajo una discreta melena mientras mantiene ingenua su mirada a la cámara, de la misma manera que hace poco también clamaba contra la ejecución de una desgraciada o la amenaza de lapidación de otras presuntas convictas. En Argelia se acosa y persigue a las “mujeres solas” que por, circunstancias diversas, se ven forzadas a vivir sin la compañía de un varón y hay constancia de que en Irán alguna hembra habría sido arrestada bajo la acusación de haberse expuesto al sol para broncearse. La brutal discriminación de la mujer va a ser, sin duda, uno de los caballos de batalla en esta guerra ya desatada por las libertades que se está librando en ese mundo instalado en su particular Edad Media frente a la irreversible modernidad. El 99 por ciento de las mujeres afganas padecen algún tipo de maltrato, según la ONU. Resulta lógico pensar que lo que esta temporada se dirime en el ámbito islámico no es sólo la posibilidad de una apertura política sino el cuestionamiento de toda una concepción del ser humano y de la vida que hoy resulta incompatible con el criterio superior de la mayoría civilizada.

 

Va más allá de la noticia y de la anécdota, indudablemente, la mano tendida por el mundo libre a Bibi Aisha, cuya aterradora imagen fuerza a cerrar a cal y canto el inverosímil diálogo que algunos pretenden mantener en pie de igualdad con ámbitos inconciliables. Porque si algo está dejando claro la realidad es que no hay trato posible con ese macho enloquecido que hoy ve como la hembra se empina con entusiasmo sobre el proyecto revolucionario de una sociedad nueva.

6 Comentarios

  1. Si se refiere a la fotografía que nosotros hemos visto, merece la pena llamar la atención sobre esta bestialidad sin límites. Ninguna religión que redique el horror debe de ser contamplada con paciencia por la sociedad civilizada, incluyendo, por supuesto, a la católica en su versión histórica antigua. Pero esto nos lleva a una simple conforntación de civilizaciones, como bien sugiere vel artículo, no a una discusión sob re religiones. Vean la foto si no la vieron aún.

  2. Me sorprende, como otras veces, el silencio de nuestros amigos ante una columna que trae a colación un caso realmente desgarrador. Creo que he visto pocas imágenes en mi larga vida tan terribles y viles como la de la mujer desnarigada y desorejada por la barbarie de los taliban. Algo que debe hacernos pensar en lo que está sucediendo día tras día a nuestro alrededor.

  3. Hablamos hoy de una historia que añl menos a mí me desborda. Recuerdo que la primera vez que vi la foto en cuestión, tuve que, primero, fijarje bien para “entenderla” –tal era su brutalidad– y, segundo, reanimarme una vez que la entendí. Quienes precisen todavía preubas del absurdo que supone contemporizar con gente tan diferente y feroz en muchos aspectos, no tienen más que vber esa imagen.

  4. El impac to creo que ha sido más fuerte aquí en USA que por Europa, y es lógico porque esta gente está muy sebnisbilizada con el asunto desde que pasó lo que pasó. La foto, sin comentarios. Nunca he visto algo más cruel, más salvaje, más despiadado en la portada de una revista.

  5. Las imágenes de mujeres Y NIÑAS lapidadas (piedras no muy grandes para que la agonía se prolongue), castradas, compradas, vendidas, mutiladas, casadas en la más tierna infancia, encerradas en cárceles textiles, privadas de libertad, sometidas a su Amo-Señor, primero el padre y hermanos, luego el marido….provocan en las personas sensibles una honda compasión y una intensa indignación. Sobre todo en las mujeres.

    En todos, menos a los progres zapateros , empeñados en POTENCIAR LA SIMPATIA Y CONSIDERACIÓN CON PUEBLOS ATRASADOS, IGNORANTES Y VIOLENTOS, AJENOS E INSENSIBLES AL DOLOR Y EL SUFRIMIENTO DE MILLONES DE MUJERES.
    Tanta prisa por retirar crucifijos de colegios y hospitales, que a fin de cuentas era más un tema cultural…y están dando todo tipo de facilidades para la formación coránica y lengua árabe en los estudiantes, la formación de partidos islamistas, el uso de hiyabs, los horarios separados en piscinas, chicos-chicas, la cesión de iglesias o espacios para sus pilates religiosos….cuando en los paises islámicos no sólo no se puede ser católico, sino que hasta te matan por ello.

    Las azoras del Corán que insisten en la superioridad , autoridad, preeminencia , facultad de repudio, del varón y su derecho sobre la hembra, son numerosas.
    “A aquellas mujeres de quien temáis la desobediencia, amonestadlas, confinadlas en sus habitaciones y golpeadlas”.
    “La autoridad del marido sobre la mujer es absoluta”….

    Me parece IMPRESENTABLE el compadreo y el conchaveo del progretariado con sus amigos dictadores y sátrapas , islamistas y caribeños…SORDOS AL CLAMOR DE LAS MUJERES, LOS PRESOS PUDRIÉNDOSE EN LAS CÁRCELES, LOS NIÑOS ADOCTRINADOS EN EL FANATISMO, ABDUCIDAS POR UN FANATISMO MEDIEVAL.

  6. ¡La fofo, la foto, es espeluznante! Lástima que la compasión de jagm no vaya acompañada de imagen física. Una mujer con la nariz cortada mirando a la cámara causa una impresión terrible y lo ponen a uno en contra radicalmente de quienes hacen posible esas barbaridades. Busuqn la foto de Bibi si pueden. Lo agradecrán en conciencia.

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