Ayer asistió Andalucía al preludio del cambio. Expectativas nunca vistas en el Parlamento, un respetable discurso anunciador e ingratos gestos frente al nuevo y legítimo poder: exagerada distancia del susanismo (parece que la Presidenta no se ha dignado siquiera telefonear a su sucesor), manifa y autobuses fletados en los alrededores, hostiles manifestaciones vespertinas… El PSOE ha perdido los papeles al no aceptar su relevo y arriesga su histórica vitola al pretender estar a un tiempo sentado en el hemiciclo y apostado tras los protestantes en la calle, como si se pudiera soplar y sorber a un tiempo. Asombra que quien tan exigente fue en el poder no sea capaz de mantener su dignidad democrática desde la oposición.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.