Las empresas públicas dependientes de la Junta son un doble de la Administración autónoma y un agujero negro por el que se arruina nuestro presupuesto, pero también un instrumento clientelar decisivo en el tinglado del “régimen” y un medio disuasor frente a las legítimas aspiraciones de los funcionarios a monopolizar la gestión de la autonomía. La Cámara de Cuentas descubre ahora, además, que como el que mantenía Franco, el INI de Chaves es costosísimo y se mantiene sólo a base de subvenciones milmillonarias enviadas desde la Junta a sus arcas, aparte de hacer un gravosa competencia a la empresa privada hasta arruinarlas en algunos casos. Es unba lástima que este Parlamento –el que hay: no hay otro—carezca de nivel (echen un vistazo a los curriculos) para enfrascarse en un tema tan complejo, pero un debate sobre esta suplantación  ruinosa de la Administración hace tiempo que resulta imprescindible y urgente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.