Me protesta un lector protestando por mi columna de ayer en la que él ve una defensa de Roldán por mi parte. Lo siento, la ironía tiene estos riesgos sobre todo cuando flaquea el estilo y uno se expresa a la pata la llana, pero releo lo que escribí y me urge aclararle al amigo de la protesta que no encuentro en ello justificación alguna del malversador aunque sí una embromada consideración de su situación. Vamos a ver, no hay duda de que Rodán es un ladrón de guante blanco que, tras engañar inconcebiblemente al Presidente con un curriculum falso, fue mantenido contra viento y marea al frente de esa sufrida Guardia Civil que ha vivido bajo mínimos toda la vida. Pero tampoco que resulta inconcebible que sus mentores y protectores –entretenidos unos y otros, a la sazón, con sus respectivos montajes al margen de la ley—no se percataran de sus enormes latrocinios. ¿Tan grave era la corrupción que ni se notaba que un director de la Guardia Civil se llevara miles de millones incluso de la caja de los huérfanos del Cuerpo? De acuerdo, Roldán es un ladrón, pero un  ladrón que ha cumplido quince años de pena mientras, como él anda diciendo, los que tenía alrededor “se fueron de rositas” (sic) tras repartirse el botín secreto. ¿Devolvieron lo afanado el entonces presidente sociata de Navarra o el secretario de Interior, apareció alguna vez la fortunita que desde el despacho del propio González se dijo que fue gastada ¡en blindar las puertas de altos cargos!, han devuelto algo los cientos de afanadores que manejan facturas falsas lo mismo para financiar elecciones que para pagarse un puticlub o una mariscada, en Sevilla, en Baena, en Valverde del Camino o en Estepona? No debería recobrar la libertad ningún convicto mientras no restituyera lo robado pero, ¿se han parado a pensar que el partido en el poder –más allá de la vergüenza ajena del Gürtel o de la piratería balear o de El Ejido, de las que es cómplice—iba a quedarse como un solar de aplicarse esa condición inmemorial? ¿Por qué Vera y su equipo, Gil, Urralburu, Corcuera el de las joyitas o esos alcaldes rapaces iban a librarse de lo que se le exige al “pringao” de Roldán? Roldán tiene, seguramente, una fortuna guardada y no tengo duda alguna de que el Gobierno que lo encarceló conserva como oro en paño el mapa del tesoro.

 

Para desmemoriados: recuerden que fue El Mundo quien “descubrió” en París a Roldán tras destapar el asunto que el asunto que el Gobierno negó con vehemencia. Roldán es un pícaro a lo grande. Lo que no se dice es que Monipodio anda suelto y nunca tuvo el menor problema.

2 Comentarios

  1. ¡Qué valiente! ¡Qué verdad más grande! «Roldán es un pícaro a lo grande. Lo que no se dice es que Monipodio anda suelto y nunca tuvo el menor problema.»
    Sin embargo, tenga usted cuidado porque dar nombres como hace usted, podría ser peligroso.
    ¿Es que no hay nadie por ahí?¡Qué pena que por ser domingo la gente no lea un artículo tan valiente!
    Un beso don José António, y cuídese.

  2. 22 marzo 2010

    ( y lo que me gusta escribir veinte-diez. Por si no pillo el veinte-veinte)

    Razón que le sobra, madame, ma charmante. El domingo se alían las fuerzas oscuras y aunque es probable que lean a José Antonio más personas, también lo es que aquí faltamos más de lo debido.

    Este hombre se las mantiene tiesas llegado el momento con el lucero del alba y ahí están las videotecas y fonotecas para atestiguarlo. Quiero recordar cuando tenía vigilancia y contravigilancia, pero como parece que el eje del planeta está cambiando, ahora si acaso llevaría una reata de inquisidores a cosat del erario.

    No le va a pasar nada. Los que le leemos, estamos, digamos, amortizados.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.