Tampoco habrá transferencias en materia de bonificaciones empresariales para Andalucía como las que el Gobierno acaba de conceder, sin embargo, al País Vasco. A pesar de que el presidente Griñán las haya reclamado y que su secretaria de organización sostenga que el ejecutivo de ZP “ha dejado claro su compromiso y sensibilidad” con nuestra comunidad autónoma. Ni flores. Y es la segunda que le cae en la frente al reclamante, hoy ninguneado en Madrid como quizá nunca lo fue un presidente andaluz. El “Gobierno amigo” no parece serlo tanto. Comparados con las autonomías fuertes, nos toman por el pito del sereno.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.