Nada evidencia mejor el festín juntero que el funcionamiento de esas empresas públicas con que Chaves se ha propuesto construir una Administración paralela y fuera del alcance del interventor. Los empresarios particulares se quejan, con razón de la competencia desigual que supone para ellos el cuasimonopolio de Egmasa o de tantos otros chiringuitos, pero ahora resulta que, además, ni siquiera se limitan al ámbito legal que se les asigna, sino que invaden lo que les da la gana. La denuncia contra “Desarrollo Agrario y Pesquero” (Dapsa) colma el vaso porque demuestra que esos engendros paraadministrativos se dedican ante todo a engordar sus respectivas cuentas de resultados, como si fuera misión de la Junta autonómica competir con sus propios “emprendedores” en condiciones de clara ventaja. Una empresa de esos dos ramos dedicada a urbanizar ciudades o a construir campos de fútbol constituye un montaje injustificable y un pitorreo flagrante de la normativa.

1 Comentario

  1. Estimado JAGM

    Creo mas bien que Egmasa y Dapsa actuan así por el demérito e incapacidad del empresariado andaluz que por otra cosa. Estas organizaciones, a pesar de su potencia, actúan en un ambito social y economico carente de valores eticos, y faltos de una práctica economica basada en criterios semejantes a los de la CE. No es que ellos sean muy buenos. Es que los de aquí son muy malos.

    Salud

Responder a quercus Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.