Se está celebrando en la Biblioteca Nacional de Francia un congreso internacional que, con un ambicioso título ciertamente digno de mejor causa –“Histoire Culturelle et enjeux esthétiques d’une saga populaire”—, anda centrando sus esfuerzos en desentrañar la trama ‘trascendente’ de James Bond, es decir del “Agente 9007”, con licencia para matar, que la imaginación de Iam Fleming lanzó al mundo a mediado de los felices 60. Participan en él no menos de cuarenta sabios procedentes de las universidades de Versalles y Nanterre inquietos, con la que está cayendo, por lo que la figura y leyenda del famoso personaje haya podido significar e influir en nuestro perro mundo con su audacia insólita, sus trebejos casi mágicos y, para qué negarlo, con aquella escandalosa venia para quitar de en medio por la vía rápida a quien le estorbara a él sus amores furtivos o al imperio democrático que lo enviaba sus sagrados intereses. En una sala del Saint John’s College de Cambridge pude ver alguna vez un retrato, probablemente apócrifo, que recuerda que en el prestigioso centro estudió, doblado el XVI, un joven aprovechado que acabaría con fama de filósofo, matemático, mago, alquimista y nigromante entre otras muchas y peregrinas, que se llamaba John Dee y que acabó de espía reservadísimo de la reina Isabel a la que enviaba puntualmente sagaces informes de los países que iba visitando. Y en el British Museum se conserva un espejo curvo de antracita, de un negro prodigioso, que el mago sostuvo en vida que había recibido de manos de un ángel y a través del cual –en concurso con las Tablas de Enoch y el Sello de Ameth, eso sí—era posible vislumbrar el futuro e incluso la realidad de otros mundos. Lo que ya no sabe tanta gente es que Dee firmaba sus informes con el pseudónimo ‘007’ sólo conocido de la soberana que parece que confiaba en él a ojos cerrados. Eso para que pregunten en el ministerio para qué sirve la Historia.
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No es nuevo el interés de la sociología del conocimiento por el fenómeno de masas que supuso y sigue suponiendo la saga de ese espía invencible. Se dijo que era una creación de un equipo de expertos que habrían fundido en un personaje y en una trama las inquietudes de un mundo bipolar que había hecho del maniqueísmo su doctrina de manual, y contribuyó bastante, no puede negarse, a extender la conciencia de legitimación de la barbarie ejercida en nombre de los supremos ideales de la democracia, siempre desde el sobreentendido de que cualquier crimen legal que Bond pudiera cometer caía en le ámbito de la defensa propia de una sociedad amenazada por el Mal absoluto, que unas veces vestía la inconfundible chamarreta de cuero del KGB y otras se disfrazaba lindamente bajo los frágiles desnudos de las amazonas que seducían al héroe. Cada mundo, cada era tiene su mitología –con eso hemos dado aquí la tabarra más de una vez–, y si no, ahí tienen el éxito profundo de Lövecraft con sus reinos submarinos y sus hombres peces. Y la de la Guerra Fría fue este costeado proyecto de hombre invencible al servicio del cual el Poder (el Poder del Bien, se entiende) ponía servicialmente sus riquezas y el concurso inapreciable de la técnica. No puedo imaginar qué nuevas conclusiones extraerá este parnasillo de ese don Juan terciado de Hércules y Perseo, pero ni les cuento la envidia que me produce imaginar la vidorra que se van a pegar, los tíos, con el cuento del envergue en este suave invierno parisino en el que el deshielo ideológico hace que se confundan inextricablemente la derecha y la izquierda reclamando vivienda gratis para los “sin techo”, manos limpias y ‘grandeur’ para todos. Los sabios saben dónde reunirse y qué fecha escoger para sus conciliábulos. James Bond, el pobre, iba sin rechistar donde le mandaban, seguro de dejar tras él unos cuantos malos de menos y de llevarse por delante a unas cuantas pibitas de más.

35 Comentarios

  1. Estupenda materia, hábil broma sobre la pamplinología de eso que él llama “sabios” de nuestras universidades, tantas veces, como ésta, entertenidos (a gastos pagados) dándole veulats al manuibrio del ludibrio y sexando pollos ideológicos. Me gusta su guasa, señor gm es usted demoledor. Caulquier día le van a dar para el pelo.

  2. ¿Más quiere qiue le den? Suscribo su crítica, doctor Pangloss. Nunca seé si escribe usted o el propio Voltaire.

  3. En el mundo de huleva viene ìntegra la intrervención de jagm en su invetsidura como Hijo Preidlecto de la ciudad. ¿Podría colgarla aquí, jefe, que todos tenemos derechos, y además, el sonido era muy malo, para matarlo?

  4. Querido ja, son los cuatro evangelistas los que dijeron que nadie es profeta en su tierra. Si usted lo es, por algo será, desde luego, y yo imaginaría mil razpnes a su favor.
    Sobre lo de hoy, confirme. Nuestros sabedores pierden muchas veces el tiempo sexando pollos, como ha dicgo alguian antes. Hace muy bien en denunciarlo y mejor todavía en guasearse de ellos.

  5. Ponga ese discurso, jefe, que ya nos come la curiosidad.
    Muy interesante lo de 007, lo de John Dee, aunque debo advertirle que que la historia es recogida en Wikipedia. Ejem.

  6. POR FAVOR, YO NO HE ESCRITO LO ANTERIOR.
    Al suplantador le diré que Wikipedia sólo es el recurso de los que –como por lo isot él– saben poco o buascan el saber masticadito. No se le ocurre a nadie insinuar que este pozo de saberes y rarezas se busca la vida navegando de cabotaje en Internet.

  7. Deplorable lo de la suplantación del Sr. Robaina, nuestro hombre DE la Habana. Estupenda la cilumna y divertidísima. Los sabios académicos son muchas veces una partida de perdedores de tiempo, digan de sus peores alumnos.

  8. Hombre, mi buendon Ramiro, no exagere, no tantas veces, que lo nromal es que trabajemos como Dios manda y con rigor en temas interesantes. De otro modo no estaríamos comunicándonos en tiempo real en la Red, por ejemplo, ni un señor como gm habría hecho tantas cosas en la universidad y fuera de ella, así como otros que aquí escriben desde Berlín, Bruselas, N.Y., el rector ARV, el doctor Pangloss… que a todos se les ve el plumero y se les reconoce por la patita por debajo de la puerta.

  9. Muáaa, josian, enhorabueníssssima. Y mo acuerdo con lo que hoy dice tu art., tan descarado e independiente como toda la vida, ¿te acordás lo que te pasó años ha en el clasutro de la Facultad por meterte en esas broncas? Ay, mi noño, que no cambiás. Dios te nos conserve.

  10. Me encanta lo de 007, un tío carroza espiando para la reina calvorota, caundo pensabamos que todo era un invento moderno. Lo de Wikipedia que ha dicho alguien es una tontería, auqnue puede que lo que ocurra es que al que lo ha dicho Wikipedia le venga muy bien.

  11. Tmabién yo querría leer ese texto ceremonial, don ja, háganos la merced, pero si no lo cree conveniente lo aceptaré y se lo pediré por e-mail, que es lo que procede.
    ¿Los sabios? Usted los clava muchas vces y hoy es una de ellas. Un concregos sobre 007 es una carajotada colosal, lo hagan en la Sorbona o en China, habiendo tantas cosas que averiguar. Vel que “su” sociología va de capa caída.

  12. ¿Y a una servidora que cuando oye lo de la Sorbona siempre le viene a la cabeza el nombre de Monica Lewinsky?

    Guarrerías aparte -huy, pero qué ricas- me temo que el asuntejo del Sr. Bond, James Bond, es una vez más el paradigma de aquello de “El congreso se divierte”. Estos ojitos que se han de comer los gusanillos ha visto a los sesudos próceres de un pajolero congreso hacer el indio a las tres de la mañana, tras cena, copetines varios, bailongo y .. quizás alguna otra cosita que corría entre el gentío.

    Todo el mundo tiene derecho a un despiporre, cabal. Pero algunas cositas están mucho mejor dentro de una discreción y unas maneras. ¿Y si montan un próximo congreso en Cambridge acudiendo la flor y la chantilly de la biología molecular sobre las machadas del Chuache? Al paso que vamos…

  13. El prof gm no ha querido descalificar a sabios y congresos en general, como parece nterpretar doña Epincorrecta, vaaamos, sini, simplemente, ironizar sobre le desperdicio de energías que se hacen en la llamada “comunidad científica”, en la de modo inevitable se integra demasiado cantamañanas. Qué sería de la Ciencia y, por tanto, de nosotros, si no intercambíaramos saberes y nos complementáramos. Pero reunirse en París (ne Saint Germain o en Saint Michel…) para perorar sobre las andanzas de Bond es, en efecto, una cosa bastante rebuscada. Y a jagm no le ha gistaod como no me ha gustado a mí, abiendo ido ambos a muchas reuniones de ese tipo.

  14. Las cosas que dijo ayer en Huelva, leyéndole la cartilla a derecha e izquierda, merecen la pena porque fueron de órdago.

  15. Digo que debería “colgar” el texto, que fue magnífico y recibió el aplauso más gordo de la noche. Como yo no soy de Huelva, me chocó la unanimidad que nuestro amigo goza entre sus paisanos, cosa proco frecuente un poco por todas partes.

  16. Me envía un compañero del univers. de H. el discurso de gm que reproduce hpy su periódico en la edición local y me comenta que ha escuchado reacciones unánimes salvo en algunos medios de comunicación y en ciruclillos políticos en los que la reprimenda de don ja a la discordia política que ensombrece la vida nacional gustó poco o nada. El texto es magnífico y parece mentira que haya que discutir en un país porque un ciudadano reclama concordia e invita a los políticos de su ciudad –una ciudad que lo bombra Hijo Predilecto, como él recuerda– a dejarse de broncas y trabajar unidos en el plano municipal, sin perjuicio d elas naturales diferencias de criterio entre partidos.
    La col. de hoy me gusta. Es de las suyas. Certeras, irónicas, punzantes. jagm es un espíritu curioso que se exige a sí mismo una dureza difícil de soportar. MUchas veces admiro esa incómoda forma de ser suya.

  17. Yo no soy h. predilecto ni de mi viejo, que me tiene afisiao, menos mal que la vieja me echa una mano. Pero felicito al jefazo que es capaz de que una ciudad entera lo trate de esa forma.

  18. Sí señor, en los congresos se pierde mucho tiempo, se come, se bebe, se conspira, se detracta, se…, pero, ah amiga doña Epincorrecta, también de trabaja, en efecto. No banalicemos entendiendo por el revés el brillante sarcasmo de jagm que el que apedrea es el propio tejado de su especialidad antigua, pues sepan cuantos vieran o leyeren que este cuitado andaba por los Parises (como S. Germain y S. Michel, nuestros santos de Frencia, pueden atestiguar) zascandoileando alrededro de maestros como Goldmann nada menos, y escribió, además, cosas muy interesantes sobre la materia.

  19. No se ha comentado qe ja alude también subliminalmente al significado que tiene centrar la atención en el grab símbolo de masas de la Guerra Fría o mundo bipolar, es decir, de la propaganda occidental USA vs. URSS. Lo estupendo es lo de que Bond (una no lee Wikipedia, no tiene tiempo para jueguecitos) fuera espia de la reina Isabel. Esta no s eproivaba ni de espías no de corsarios. Hubiera hecho un papelón frente a la Bienvestida, o sea, a la vice de nuestro Gobierno, cuyo fondo de armario supera toda expectativa.

  20. En las universidades americanas, más en las públicas si cabe, se ven muchas tonterías de ese estilo que jagm señala en París de Francia. Cualquie cosa vale para escaparse del trabajo, para trioncar unas dietas, viajar gratis y, de paso, engordar el curriculum con certificaditos de esos que extienden las secretarías de congresos. Me he reñido mucho con la crítica, como siempre aguda, de nuestro amigo.

  21. Curioso personaje: lo nombran Hijo Predilecto, que es lo más antiguo del mundo al tiempo que no pasa una a los que él toma por superficiales, antiguos o lo que sea. Entiendo que es un hombre sincero, lo que no deja de inquietarme es esa diplicidad –¿¿esquizofrenia?– que demuestra con esta personalidad que no me atrevo a calificar de estrábica.

  22. Mijitas, eres un gilipuertas importante. No conoces, por lo visto, la complejidad del alma humana. Y ni siquiera entiendes que nada tiene que ver el tocino de los reconocimientos con la velocidad moral. Pero para tí.

  23. Apoteósico lo del Viernes en la Casa Colón de Huelva. Les dio a los políticos fuerte y tambié flojo, con mano izquierda (nunca mejor dicho) hasta conseguri que la mayoría aguantara el chaparrón con cara de circunstancias pero cabreados como monos de Gibraltar.
    En la Uni de Huelva, ya puestos a hablar de lo nuestro, jefe, también abundan las chorradas como la de James Bond, pero estos van más por el lado de las nuevas tecnologías y esas cosas que usted sabe que chupan más dinerete de Europa y demás mecenas. Métase con ellos alguna vez, hombre, que seguro que conoce estas cosas.

  24. No le busque más problemas y más enemigos, Berdigón, que ya tiene sobrados con los que tiene. La independencia se paga. A mí lo que me ha sorprendido es que esa distinción se la hayan dado por unanimidad…

  25. En todas partes cuecen habas, mi don gm, en todas las especialidades, y en la mía para qué le cuento. Y en la suya. Pero ace muy bien en criticar estas cosas montando críticas tan elocuentes a partir de datos que de otro modo pasarían desapercibidos.

  26. Los médicos saben (¿sabemos?) mucho de esos cuentos camineros que sonb los congresos, las comunicaciones inventadas o fotocopiadas, de todo ese teatro de las vanidades. 007 daría para un jugoso art., como el de usted, sin ir más lejos, pero reunirse una pléyade para hablar de él ya son ganas de reunirse.

  27. No deja títere con cabeza este señor. ¿Alguien le gusta a usted en el planeta, señor de los anillos?

  28. Vale, que te coma el tigre, y si de verdad eres nuevo, date una vuelta y cierra la puerta por fuera, hombre, que estamos en enero.

  29. Creo que podría haber insistido algo más en la personalidad científica de John Dee, que fue algo más que un estrafalario y un paranormalista. Hay histrias de la Ciencia donde se habla de él –como seguro que sabe gm– con respeto y tengo entendido que fue un hombre desgraciado.

  30. John Dee fue un personaje a tono con la época,m en que el sabio solía ser o podía ser un crédulo extravagante. Pero eso seguro que lo conoce ja. Un hombre con un espejo a cuesta y unas Tablas de Enoch en el equipaje era un farsante o un majareta por más que sabio que pudiera ser. Me pasa como a gm: que no tolero con paciencia a los vendeburras. Y en el Renacimiento, como se sabe, había vendeburras para dar y tomar, junto a tantos espíritus eximios.

  31. Venga ese texto, don gm, aunque me temo que nos va a dar la callada por respuesta como nos la dio con las introducciones a esas conferencias de las que sólo henos visto alguna perdida. Este hombre no está interesado en el escaparate, parece obvio. No me lo figuro investido de Hijo Prediulecto, aunque lo celebro en el alma.

  32. 20:52
    En mi ignorancia enciclopédica nunca había oído hablar del señor John Dee, y creo que tampoco es un delito asomarse a la Wikipedia cuando tan solo se busca una información superficial.
    Nuestra enciclopedia galáctica Google nos ofrece 575.000 referencias a “John Dee” y le asigna a la de Wikipedia el número 1 ¿?
    +++++++++++++++++++++++++++++++++

    Si D. Herodoto, su amigo o el propio don ja tienen a bien enviarme el texto del discurso lo colgaré para todos tan pronto vuelva a mi casa el lunes tarde/noche o el martes próximo.

    Pueden enviármelo a:
    pgriyo (arroba) telefonica.net

  33. Last week I dreamed about a giant pan filled with bacon and there were a little kid sitting in the biggest market of it, eating it.

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