No creo que sea preciso insistir en que el propósito, al menos anunciado, de cambiar de “modelo económico” más o menos por decreto no deja de ser un brindis al sol, venga de la izquierda o de la derecha. En un reciente pronunciamiento aparecido en la prensa inglesa, el viejo maestro Eric J. Hobsbawm ha entrada a saco en la cuestión sobre la base de que el gran obstáculo que se opone a ese cambio fundamental es de orden ideológico y consiste en la quiebra del binomio dialéctico que dio juego a lo largo del siglo XX –la visión de la economía en términos de dos opuestos irreductibles, capitalismo y marxismo–, pero también  en el fracaso práctico de los respectivos sistemas, el colectivista, que quiebra en los años 80, y el liberal que acaba de venirse abajo con estrépito por más que maquinen sus fanáticos sobre las ruinas todavía en movimiento. Ni la derecha ni la izquierda disponen hoy de una idea clara sobre la que asentar su teoría del modelo social, convencida esta última de que el papel del socialismo no debe sobrepasar el objetivo de garantizar una distribución igualitaria en la medida de lo posible, y agarrotada aquella y ésta ante la imprevisibilidad de una crisis que nadie sabe cómo atajar. La invención hayekiana de lo que Hobsbawn califica de especie de “anarquismo burgués” no saldrá de esta crisis mejor parada que el ideal del socialismo planificado y ajeno a la contaminación del beneficio porque, en fin de cuentas, Blair o Brown y, verosímilmente, también Obama  no serían más que otras tantas “Thatcher con pantalones”. No hay más futuro que la vuelta al sistema “mixto” en el que lo público y lo privado se imbriquen de algún modo inevitable pero hoy por hoy no definido. La “teología” del mercado libre global le ha salido por un  pico a las vastas clases medias aparte de apuntillar al difuso proletariado una vez que las dos opciones ideológicas la hubieran aceptado.

 

Diseñar un nuevo “modelo” económico supone, probablemente por ambas partes, superar primero esa mutilación de la ideología. Sobre todo para la izquierda, que deberá romper, en un grado u otro, con los presupuestos con que se ha bandeado mal que bien durante el último cuarto de siglo, para aceptar que el crecimiento ha de ser un medio pero no un fin en su estrategia. Mucha, demasiada tela que cortar, pues, pendiente del sastre reformista, y siempre en la atmósfera adversa de una crisis cuyo alcance no es de momento previsible ni cuyos remedios se vislumbren siquiera todavía. La imagen de un ciego en un laberinto dando palos a diestra y siniestra, la esfinge doblemente manca. Ese “nuevo modelo” de que hablan los propagandistas puede que no esté hoy al alcance de ninguna mano.

15 Comentarios

  1. Pués sí: “No hay más futuro que la vuelta al sistema “mixto” en el que lo público y lo privado se imbriquen de algún modo inevitable pero hoy por hoy no definido.”

    Eclecticismo. Esa debiera ser la postura a seguir cuando dos grandes concepciones antagónicas se enfrentan en la sociedad.

    Este heterodoxo recalcitrante en su 1ª y 2ª acepción del RAE intenta seguirlo, a pesar de su dificultad.

    Buenos días desde Viladecans en el Baix Llobregat.

  2. Oportunísima cuestión, el “modelo”. ¿Cómo cambiarlo, en efecto, si no hay ideologías solventes y claras, es decir, si los partidos no tienen ni idea de qué hacer? ¿Volver a discutir sobre el tema mercado libre- mercado regulado? La izquierda, encima para mayor desgracia, no sabe dónde está ni qué significa hoy, como bien sabe Hobsbawm de la suya, la inglesa de la “tercera vía”. Y la derecha, lo mismo, pues derrotada en su tesis liberal maximalista no puede ceder terreno sin que ello se convierta en una aproximaicón a la izquierda.

  3. No están sus señorías lo suficientmente al loro. Se han producido en estos días dos noticias de sin igual parangón.

    La prime: nuestro Lîdêr Prodigioso tiene la llave del misterio, conoce qué y cómo ha de hacerse y ya lo ha planteado como un halcón o Falcon en la tierra de María Santísima, o sea Andalucía. Siga el planeta los consejos de ese Oráculo inmarcesible y la crisis, perdón, la Crisis, no nos dura ya ni dos telediarios.

    La segunda noticia tiene y no tiene que ver con la anterior: la pandemia de gripe que nos sobrevuela de Alaska a la Patagonia y del cabo de Sagres a Sri Lanka es obra y culpa del malvado Aznar, inspirado por LuciferBush.

    Ahí queda eso.

  4. No veo como cambiar el modelo economico si no es echar un poquito más de socialismo en las sociedades capitalistas y un poco de capitalismo en las socialistas a todo crin, si es que las sigue habiendo , que lo dudo mucho. De que nuestras sociedades necesitan ser mas humanas, es decir mas repartidoras, de recompensar el trabajo, la creción , y no el dinero, es evidente. Pero ¿cómo lo hacemos entre todos si uno sólo puede gripar la maquina?

    Besos a todos.

    PS.
    Supongo que doña Scéptika comenta algún impromperio televisivo último. Por Dios qué de disparates!

  5. Estimado señor, le he visto hoy en el debate de Canal sur y me parece una vergüenza cómo manipulan en esa casa. Lo han organizado, el debate sobre la hija de Chaves, de tal lmanera que estaba usted arrinconado entre un fiel escudero de Chaves, el fiel servidor Orozco de El País y dos politicos venidos a menos que se mantenían en una discreta tibieza por vaya usted a saber que ocultos miedos o servidumbres. El caso es que así, sus críticas y las de su periódico quedan rebajadas entre tanto sectarismo (y en el caso del Orozco ese hasta virulento). Es una vergüenza y le felicito por su valentía de ir solo, como los toreros , a enfrentarse a varios contrincantes…
    POr cierto, que al periodista de El País que tanto le insultaba a usted y al mundo de tener obsesión contyra çChaves (él tambiébn la tienem, por defenderlo a capa y espada contra viento y marea etc) he visto que lo ponen en su sitio en un blog de crítica humorística a los periodistas sevillanos. Ahí va el enlace y felicidades de nuevo por su valentía torera:

    http://expressevilla.blogspot.com/

  6. Cierto cuanto dice don Ramón, aunque creo que no echa buen la cuenta, porque a mí me parece claro que esta mañana al tal Orozco y al Canal Sur no le han salido las suyas sacando el tema con un miura como usted delante. Enhorabuena por mantener lo mismo con el viento a favor y con el viento en contra. De los otros, de los que se dobelagn como los juncos de la orilla, ya nos sobran a manojos. (Lo siento pero el asunto me ha dejado sin ganas de comentar su estupenda columna).

  7. Acabo de ver el debate en http://www.canalsur.es y me descubro ante la entereza de este hombre que no repara en la dificultad ni cuando está rodeado. Qué vergüenza dabería darle a al mayoría de los que van a ese debate a defender con uñas y dientes al Poder como si el Poder lo necesitase. Si no hubiera personas como usted, querido ja, temo que esta comedia democrática nos iba a durar todavía mucho menos de lo que preveo.
    (Recomiendo que se encienda el ordenador en el Casino y se vea el debate en su totalidad).

  8. ¡Torero, torero, torero!
    Me admiro de su paciencia y de sus cojones. Lo que no le auguro es ninguna fortuna en la política. En esta política, quiero decir.
    Escuchen el debate, amigos casineros, verán lo que es un tío bragao debatirse entre adversarios coordinados.

  9. Den alguna pista más, por favor, sobre cómo ver el debate ese en C. Sur. Que no sé qué enlace seguir.

  10. Mi respeto siempre, querido ja. Me encanta ver que el viejo jabato no se rinde, ¡ni envejece! Hpoy les has dado lo que se merecen, aunque bien sabemos todos que estás legitimando con tu presencia (legítima, por supuesto) la manipulación sistemática que ejercen esos medios.

  11. Ciertamente, estoy de acuerdo. Es, por decirlo de alguna manera, la coartada de esos programas. Por mucho que luche, por mucho que sus argumentos-pruebas etc sean indiscutibles, no llegarán a surtir el efecto que debieran pues llegan anegadas al público de Canal Sur por una torrentera sectaria y chillona. Esto no ocurre sólo en Canal Sur, también ocurre en la 1ª o en Popular TV, la de los curas, que igualmente invitan a personajes de “otro signo” y los rodean de fieles. En el caso de hoy, era normal que invitaran a alguien de El Mundo por ser el periódico que ha sacado la noticia, como normal es que lleven a un mamporrero informativo que defendiera al amo, claro. Lo que indigna es que los otros dos hayan sido políticos tan inanes… Y sorprende lo feble de las argumentaciones de Román Orozco sobre todo si las comparamos con sus críticas cuando la corrupción, aunque sea sólo en nivel de sospecha, mancha a alguien del PP. Me gustaría ver qué diría éste y otros como él si Camps hubiera tenido un hermano director general de la comunidad que preside. Funcionan con criterios estalinistas, si se me permite la exageración (aunque a veces exagerar algo, mirarlo a través de un microscopio por ejemplo, ayuda a verlo con más claridad): de un día para otro cambian sus críticas o defensas según les toque a un partido o al otro de igual forma que alguien que cayera en desgracia en Rusia pasaba en hortas de primo, hermano, o padre a enemigo del pueblo… Si algo salpica al PP le exigiran inmediatamente que dimita por limpieza democrática (repetirán aquello de la mujer de César hasta la saciedad) etc; pero si le ocurre lo mismo a uno del PSOE, apelarán a la presunción de inocencia discutiendo con la misma firmeza lo que antes, ay, defendían. De igual manera, ojo, que les ocurre a los periodistas sectarios del otro lado, que aquí, ay, ay, por desgracia no se salva ni Dios.
    Saludos

  12. entendimiento, diálogo, consenso y bajada del umbral orgullo político son elementos claves para que todos los esfuerzos políticos se aunen para superar esta coyuntura ecónomica

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