Todo el mundo se hace lenguas del acontecimiento extremeño, la Presidencia pepera consentida por la IU regional, lo mismo que del ocurrido en Vitoria a causa de lo mismo. IU anda crujiendo como una vieja barcaza y sus mediocres dirigentes no saben qué hacer ante una autonomía regional que recibe la comprensión de una inmensa mayoría a la que ellos piensan continuar tangando con la desprestigiada imagen del lobo que viene. Ni idea tienen de cómo adecentar su autoridad triturada aunque mantengan la esperanza de que su estrategia dé todavía frutos en esta Andalucía en que tantos desprecios han recibido. Haría falta un nuevo Anguita para escapar de este trance y eso no es ni probable ni quizá posible. Pero algo importante ha cambiado en IU y no es poco lo que promete. Mucho más, en todo caso, que devolverle a Valderas una presidencia del Parlamento que tan ancha le venía.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.