Va perdiendo terreno a ojos vista el ancestral “terror al cadáver” que algunos etólogos creían comprobar, más allá del horizonte humano, incluso en el de ciertas especies sensibles. En estos momentos hay tres países engarzados a mandoble diplomático limpio reclamando el cuerpo del terrorista Zarqaui, al fin liquidado por las legiones imperiales orientadas por un oportuno chivatazo. Quieren darle tierra en la suya natal o en otras que se disputan el dudoso honor de albergar para la eternidad a ese fanático, capaz de degollar lentamente con su daga a un rehén inocente delante de las cámaras para escarmiento del mundo entero, al que la barbarie ideológica ha convertido en héroe o más propiamente en mártir. Por otra parte, un viejo profesor de Chicago, Gary Becker, ha expuesto en una entrevista aquí publicada su propuesta de crear un mercado de órganos –no he logrado enterarme si de cuerpos vivos o ya difuntos—para abastecer una creciente demanda que, ciertamente, se legitima con el argumento de que el entierro sistemático del cuerpo constituye un despilfarro. Becker no se arredra siquiera cuando se le objeta que eso sería como ofrecer a los ricos comprar a los pobres porque dice que, en definitiva, también en el ejército o en cualquier otra actividad peligrosa quienes acaban alistándose son los que tienen menos recursos sin que por ello se rechace le sistema de recluta. No sé, pero tengo la sensación de que el Mercado no está dispuesto a dejar fuera de su alcance ni los despojos de la vida, ese poso sacralizado que la Humanidad viene venerando mejor o peor desde siempre, sino que tiende a ampliar su lonja con un baratillo adjunto en el que los órganos vacantes sean reciclados en beneficio de la vida. Alguien dijo por ahí que la muerte, en fin de cuentas, no es el fin de todo porque al fallecido le queda siempre morir de nuevo “chez les autres”. No sabía ése hasta qué extremo llevaba razón.
                                                                xxxxx
Muchas discusiones tertulianas –como siempre ocurre en estos casos—en torno a la reacción de cada cual frente al acontecimiento. ¿Es lítico, moral, éticamente, celebrar la muerte de alguien, en especial, la muerte violenta, por peligroso o despreciable que nos resulte el fallecido? Pues yo creo, sinceramente, que, sin perjuicio de mantener sin desmayo el partido de la vida, hay sujetos cuya existencia no es posible desear por más que mimemos con cuidado el jardín de nuestro narcisismo moral. Un personaje como Bin Laden, por ejemplo, como arquetipo de la profesión del Mal, no es que pueda, es que tiene que ser un objetivo de la Justicia, incluyendo la probabilidad de que su final sea la muerte violenta, más allá de cualquier consideración de principio. Algo que debería entenderse también desde el lado de los fanáticos, a los que lo menos que cabe exigir desde la razón común es que admitan el derecho de las víctimas a defenderse, y a los que habría que recordarles la razonable conclusión de Apollinaire de que nadie puede danzar toda la vida con el cadáver del padre a cuesta. No sé dónde acabarán enterrando a ese frío asesino como no sería posible saber dónde están enterradas sus cientos de víctimas inocentes. Lo preocupante es la reclamación misma, el rito nefando del entierro del mártir-asesino, el éxito del mito del héroe brutal y su legendario prestigio que parece inspirado en la vieja idea de Horacio de que uno nunca muere del todo sino que perdura en los elogios de la posteridad. La Historia es un museo de esta mala memoria en el que, junto a lo eximio, se expone con indecencia lo más abyecto de cuanto fue. Y por lo que se refiere al mercado de órganos, me imagino que las mafias se estarán subiendo por las paredes viendo en el aire un negocio que funciona a las mil maravillas y a ojos vista un poco por todas partes. “El cadáver beberá el vino nuevo” escribieron los surrealistas de Breton con los ojos tapados. Tampoco ellos sospechaban lo real que puede resultar la ilusión.

15 Comentarios

  1. Y dice el Maestro.” …el Mercado no está dispuesto a dejar fuera de su alcance ni los despojos de la vida…”Ojú, quillo, con la que ha caído, y lo que queda, con los despojos de esa artista histriónica hasta la demasía, exagerada hasta el empalago, de quien un caballo senador, escribiente en un cyberdiario, ha enjaretado una serie de torrijas empapadas de almíbar pegajoso, firmadas por gente tan ilustre y tan del gusto de muchos como el Herrera, Carlos, o el maese Burgos.

    El Mercado no deja fuera de su alcance a nadie ni a nada a lo que pueda exprimir unos céntimos de euro, algo más cotizado que los centavos de dólar. ¿Que puede abrirse un chiringuito de páncreas o córneas, recién extraidos? Ábrase, que no faltará clientela.

  2. Bin Laden..sin vida social, Bin Laden…sin vida pública, Bin Laden sin vida familiar,….Bin Laden sin disfrutar en las playas mediterráneas del sol..y las huríes..eslavas,..Bin Laden …sin tranquilidad psíquica para preveer su futuro ante un cáncer de páncreas en una clínica de Houston, …Bin Laden ..sin poder conducir un esbelto BMW..por las autopístas bávaras con un GPS de última generación, …Bin Laden sin..poder asistir al deshielo de los grandes glaciares de Perito Moreno,…Bin Landel sin poder presenciar en directo el gran espéctaculo de la decadencia occidental.

    ¡ Acabemos con él de una puñetera vez !

  3. ¿Bin Laden, sr. Charnego? Hoy la noticia estña en Gerona (no digo Girona por lo mismo que no digo London), donde “Ciutadans” repite su intento de ejercer su libertad de expresió y su derecho a hablar en público de su proyecto antinacionalista, ¿no se había enterado, buen hombre? ¿Y qué tal sienta el leñazo de Maragall contra la capacidad de los charnegios, don Charnego? Alguine dijo ayer lo del síndrome de Estocolmo que ustedes padecen. Cierto: yo tuve en Barcelona una portera almeriense casada con un cordobés en que lo padecían incurable. Más o menos como usted y alguna doña.

  4. Yo escuché a jagm enfrentrase con ASlfonso Rojom al parecer amigo suyo, en la tertulia de Luis del Colmo, oponiéndose a la alegría de Rojo por la muerte de un terrorista islámcio al que un servicio secreto había aliminado volánbdole la cabeza con una bomba disimulada en un teléfono móvil. ¿En qué quedamos, GM, está usted de acuerdo con las muertes violentas de los terroristas o no lo está?

  5. Me va a permitir, don Vitriolo (que no será para tanto como el pseudónimo sugiere), pero ja ha dejado claro que no disfurta con el mal ajeno pero que acepta “funcionalmente” la eliminación de los malhechores. Nadie en su juicio se opondría a eliminar a un demente como Zarqaui, una vez comprobado que reducirle es imposible. ¿Qué quiere, Vitriolo,l que acabe con mil personas más antes de que le toque a él? Nunca comprendí la extraña consideración huamnista de Occidente con Sadan Husein por el mero hecho de que un dentista le examinó la dentadura antes las cámaras. ¿Respeto a la intimidad, tratándose de un salvaje que le volaba la cabeza a sus ministros, si llegaba la ocasión, sin temblarle el pulso, o que gaseaba a miles de kurdos sin despeinarse? La caridad mal entendida comienza en estas confusiones y remilgos. Hay que extremar esa caridad pero sin perder el sentido común, y en eso me parece que ja ha sido claro y contundenet a la vez.

  6. No he entendido el galimatías de doña Epi sobre los despojos de la “artista histriónica” con firmas de notables periodistas y escritores. ¿Podría aclararlo en cristiano, doña, usted que tan sensata es por lo común?

  7. Lo que no deja de sorprenderme es la falta de cintura democrática de la que hace gala un dirigente mundial como Bush, que en vez de negociar con los terroristas -que es lo que debería hacer para ser benéfico- se dedica a aniquilarlos. Con razón Aznar se juntaba con él. Qué cosas.

  8. Qué privilegio tiene la audiencia andaluza de El Mundo con este humanista de memoria prodigiosa. El recuerdo de la frase surrealista –“el cadáver beberá el vino nuevo”– ha sido opotunísimo y raro, porque eso no sabe casi nadie donde se halla. Viendo el famoso Courbet de El Louvre, precisamente, tuve el privilegio de que jagm me explicara este lema y cómo se forjó. Se lo recuerdo paar que vea que uno también tiene memoria. Aquí en un “campus” americano, donde me encuentro, eso sonaría a chino mandarín del que enseña el anfitrión que la Junta de Andalucía imparte cñases en sus escuelas. Se lo he propuesto a algunos alumnos y, como diría el jefe, que si quieres arroz.

  9. Pero hombre, señor Chic, ¿de verdad cree usted que con ese personal fanático hay algo que negociar, discutir, dialogar, tratar de convencer? A veces tengo la sensación de que somos demasiado ingenuos al proyectar nuestros ideales cobre un mundo y unos climas en los que aquellos no son posibles. ¡Hable, dialogue con El Zarqaui, q.e.p.d. junto a los cientos y cientos de vícitmas que ha hecho desscansar por su cuenta y riesgo. Seamos serios, señor Chic, Bush es un botarate ..no es el único, ni será el último– pero el granb problema es que usted y yo y jagm y todos nuestros iguales en razón no queremos una violencia que ellos, los terroristas, nos vuelven en la práctica inevitable. Haya paz, pero ¿cómo, quñe es preciuso hacer para conseguirla, hasta donde hemos de ceder nuestra legítima cultura a los fanáticos? Dñigamelo amigo Chic, que es utsde hombre de buen criterio.

  10. Está hoy el blog de un nivel que hasta da un poco de corte entrar. Bueno, y si el charnego hubiera hablado de lo de Gerona (yo también digo Londres, La Coruña o Amberes) habría estado redondo.

    Para mí un cadáver, sea de quien sea, no es más que carroña y si contiene unos órganos que todavía están vivos y sanos que todavía pueden servir ¡Aleluya! Pónganselos a quien los necesite.

    En cuanto a los restos de un asesino fanático religioso yo considero que debería hacerse cargo de ellos la Justicia para, públicamente, procesarlos e incluirlos en piensos compuestos para cerdos, siempre a altísimas temperaturas para evitar que se propague una epidemia de cerdos terrorista.

  11. Me ha cambiado la vida. Me he caído del caballo y he vuelto a recobrar a uno de mis más grandes iconos de los años 70.

    Antonio Gracía Trevijano ha abierto un blog. Vuelve a la política activa tras treinta años en la sombra.

    El que fuera Presidente de la Junta Democrática recobra de nuevo la ilusión para acometer lo que los mercaderes de la política traicionaron; secuestrando la poca reflexibilidad del pueblo y dejando a ESPAÑA castrada durante treinta años.

    Personalmente siempre estube en contra de la transición y a favor de la RUPTURA. El puto posibilismo, la falta de poder mantener contactos con personas y grupos afines para conseguirlo de manera pacífica sin empleo de violencia, consiguió casi, que éste hombre pasara al olvido.
    Ahora gracias a las nuevas tecnologías y que la situación del sistema ESTA TOCANDO FONDO, se está formando el MOVIMIENTO CIUDADANO PARA LA REPUBLICA CONSTITUCIONAL.
    Se intenta que no sea una nueva versión de la anterior si no algo RADICALMENTE distinto a aquello.

    Si alguno no quieren caldo, pués tomarán dos tazas.

  12. Vamos a masticar despacio, mi doña Curiosa. Hace ya un puñado de días se ha muerto una señora cantatriz, que a mi juicio era de un histrionismo vergonzoso y de un empalago de gestos y posturas que empañaban el mérito de su voz y de su (llamémoslo) arte. ¿hasta aquí me sigue?.

    Se ha radiado y televisado hasta la más procaz saciedad, las idas y venidas en avión, en coche y en ambulancia sus entradas y salidas en hospitales de España y parte del extranjero. ¿me sigue siguiendo? Hemos visto hasta la náusea a cuñados, sobrinos, hermanos y demás afectos hacer pucheros y gestos de mosqueo, según cómo y con quien. El galeno que la asistía en lo que siempre se ha llamado agonía daba informaciones, cabalísticas para legos y de tosco cientifismo para entendidos.

    Una vez en su cajita de madera noble se la ha mecido por costaleros imitando la palinodia y el folklore de lo que en muchos sitios se llama semana santa. Le han cantado pseudoflamenquitos piezas de renombrado tipismo. La gente sencilla -e ignara- la ha elevado prematuramente a la categoría de icono, le ha rezado como a una santa precanonizada.

    Y en el juego se han movido euros por un tubo. Ahora pasarán por caja (catódica) todo aquel que tenga una infamia que sacar a relucir, una buena obra que hizo la finada, un lío del que se sabía poco, más todo lo que a mi pobre imaginación se le escapa. De los líos que pueda traer la herencia ya se hablará también lo suyo.

    Y ha habido figuras “de mucho arte”, “con mucho ange” que han escrito pinitos de lo más cursi, de almíbar pegajoso, que podían haber trabajado un poquito más las metáforas y las sinécdoques, que tiempo han tenido para releer y pulir sus cagaditas. Con decir que yo he echado de menos a aquel cursilón de los “Cantares”.

    Pero que si quieres arroz. Allegados de tercero y cuarto orden se pondrán en cola para salir en las teles, mediante estipendio; aflorará alguna artista oportunista, aprovechando un apellido; se seguirán escribiendo elegías de sirope artificial y ¡cobrando!, que para eso es larga la nómina de los juntaletras derretidos en llanto, ji, ji, que seguirán explotando el duelo.

    Para resumir: que estoy hasta el moño, ya lo estaba antes de enfriársele el paladar a la diva, de tanta monserga. ¿Me sigue siguiendo, mi prenda? Algunas mañanas me sorprendo tarareando aquello del Rascayú: ” tú serás un cadáver nada más…”

  13. Y se oye la voz que dice:

    “Sigues sin comprender la cuestión esencial. No es la cultura selecta, ni el nivel cultural de las masas, ni el malestar económico, lo que moviliza a los gobernados contra el mal gobierno. Los pueblos, como los idiotas, se instruyen con el acontecimiento. Cambian los reyes de religión, y en un solo día cambian las creencias religiosas de “su” pueblo. Huyen los reyes, y en un solo día sus paises se hacen republicanos. Jamás debemos pensar que la ilustración en la libertad politica será el factor del cambio de régimen politico. Nosotros estamos formando y organizando la parte laocrática de la sociedad moderna, la minoría que creará por sí misma el acontecimiento revolucionario. LO INESPERADO que cambie, en un día catártico, la mentalidad de servidumbre y de bajeza por la de señorío ciudadano.

    Confiemos en el idelismo moral, el realismo intelectual, el valor cívico de los ciudadanos que se integren en este muestrario del potencial tercio laocrático de la sociedad. Este tercio inconformista no es una invención mía. Está demostrado en el comportamiento de los gobernados europeos durante los dos últimos siglos.

    No pensemos en objetivos lejanos. Nuestra meta actual, el objeto de nuestra atención y esfuerzo, es la conquista de la hegemonía cultural y politica en la sociedad cibernética. Los primeros síntomas son alentadores. La idea de República Constitucional ya está asociada a nuestro MCRC. No solo en las indicaciones de Google, sino en los medios convencionales (en television incluso. Teníamos que privar a Zapatero de su oportunista propaganda de la II República, para que no desarmara o adormeciera la fiebre republicana. En el diario “El Mundo”, el excelente periodista Martín Prieto planteó ayer la elección entre Republica parlamentaria de Zapatero o Republica Presidencialista de Trevijano. Y se quedó con ésta. Esa opinión la veremos reproducida en todos los medios si no cejamos en nuestro empeño.

    Se han producido 9 mil visitas en este blog y 25 mil páginas leídas, en tan solo tres semanas. Si no estamos convencidos de nuestra potencia, ¿cómo vamos a convencer a nadie?. Yo no soy un desconocido que busca una plataforma electoral. Si os he convencido de que ha llegado el momento de la acción para las almas nobles y fuertes, ¿por qué será tan difil que el MCRM organice la nobleza y la fortaleza de los demás?. No podemos tener la pretensión de ser los únicos. La imaginación crea más obstáculos a las acciones imginativas, que las éstas encuentran en la realidad. Actuemos y analicemos. Saludos.

Responder a Genaro Chic Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.