No vale un pito el argumento desesperado que consiste en presentar las denuncias contra nuestra dirigencia política como ataques a Andalucía y a su pueblo. Cuentos. Lo que se denuncia son las golferías de quienes sean, por lo general con nombres y apellidos, sin relación alguna con el buen nombre de esta gente nuestra, por cierto muy distanciada –y en ello no es una excepción—de esa “clase” que, desde el Poder, mantiene secuestrada la soberanía. Andalucía no son ellos, no faltaría más que eso. Y en mi opinión la beneficia que se desenmascare a quienes en su nombre están organizando este indecente festín.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.