Un periódico italiano, ‘La Stampa’, acaba de revelar que el proceso de beatificación del Papa Wojtila puede sufrir un  retraso considerable al incorporarse a los materiales aportados hasta ahora una correspondencia excepcional, mantenida durante más de  medio siglo entre el difunto pontífice y una psiquiatra polaca, Wanda Poltawska. No se trata, por supuesto de que esa correspondencia pueda contener nada inconveniente, pero sí un material extenso y confidencial en el que, entre otras cosas, se cruzan comentarios y reservas sobre ciertos nombramientos de obispos de conducta cuestionable que, al parecer habrían intranquilizado la conciencia del Papa, y también la ocurrencia, no poco debatida, del beso al Corán con que Juan Pablo II honró a una delegación iraquí que lo visitó en 1999 y que su secretario Dziwisz sostiene que nunca se produjo. Los ocho miembros de la comisión vaticana encargada del asunto, tendrán ahora, en consecuencia, que revisar un material tan delicado como infrecuente entre un Papa y una mujer que, ciertamente, fue su amiga de juventud y tiene confesado que le leía poemas en polaco durante su convalecencia tras el atentado, pero no ha faltado algún experto que advirtiera de que semejante celo podría retrasar ‘sine die’ los trabajos dada la ingente cantidad de materiales acumulados, tanto relativos a su largo pontificado como a su vida anterior. La amiga Wanda conoció al papa casi de adolescente y mantuvo una intensa relación familiar con él, en la que incluía a todas su familia, como consecuencia de la ayuda recibida tras su liberación del campo nazi donde sufrió graves padecimientos y a su largo trato posterior. Cuesta imaginar ese lado íntimo del papa, esa imagen humanísima del pontífice y la vieja amiga, esa familiaridad confidencial que, según parece, afectaba incluso a asuntos de índole eclesiástica reservada, pero ahí está, ocupando a la curia, que debe utilizarla para despejar algunas dudas e incertidumbres. Es probable que de su análisis salga reforzada la recia silueta sentimental de ese hombre que llegó del frío, espiritual y mundano, como el preconizado literariamente por Morris West en “Las sandalias del Pescador”.

 

De lo que no cabe duda es de que Wojtila le ha dejado a Ratzinger tan alto el listón de su compleja humanidad que no le resultará fácil a éste romper esa suerte de hielo que conserva mitificada la memoria de su predecesor. Media entre ellos, diferenciándolos sin perjuicio de su unidad, una diferencia de estilo y actitud que, sin duda, viene determinada por sus respectivas experiencias, qué duda cabe que bien lejanas si se compara la del vapuleado polaco con la de un alemán académico cuyo elitismo resulta tan innegable como su distanciamiento de la vida ordinaria. Y eso es algo que inquieta hasta a los postuladores de la beatificación para los que las cartas de una mujer o el beso a un libro sagrado pueden resultar sospechosos. A uno, el hallazgo de esa fémina en la vida del papa le sugiere una cálida vertiente humana de la que quizá carecen los inquisidores que, probablemente, van a mirar con lupa esas cartas.

15 Comentarios

  1. Me temo que Robocop no ha leído bien la columna, en la que ni por asomo se apunta a lo que él, evidentemente,s e refiere. Creo que el interés del tema estriba en el intento de sugerir lña mayor humanidad de JP II frente a B XVI, y sobre todo, la diferencia entre sus talanes, de paso que se le da un palito a las burocracias vaticanas.

  2. A una le parece, es un punto de vista muy personal desde luego, que esa amistad “secreta” de toda una vida dice mucho y bueno del papa, por muchas razones. Y también que, como ya se indicó, habla muy bien de la calidad personal, del humanismo, del personaje. que resulta muyu diferente del actual papa, tan relamido y distante, pro mucha simpatía que aparente derrochar.

  3. me alegra ver el tema, oculto en nuestros periódicos por lo que he podiod ver, en este blog, al que suelo asomarme con simpatía pro la liberalidad de sus miembros y la sólida formación de su titular. Enhorabuena y gracias, desde Pau.

  4. (Me ha hecho gracia, señora, su correción a mi desliz del otro día cuando escribí, incluso en negrita, ‘diácona’. Evidentenmente suena mucho mejor lo de diaconesa y además rima con vampiresa. ¿Por qué no añadir unas gotas de frivolidad a cualquier tema, por serio que sea?)

    Firmo con las dos manos esa frase con que cierra el anfitrión su columna. El primer valor de cada uno de nosotros es el que alcance como ser humano. Todo lo demás es adyacente o supernumerario. A JP II con sus sombras y luces, que no son pocas las primeras, deportista, actor -antes y después de pasear la tiara-, le encaja como guante de seda este punto de no misoginia que se revela en esa correspondencia. No me da ni frío ni calor que la Santa Madre lo eleve o lo deje de elevar a los altares, pero ante mis ojos gana mucha más altura al comprobar que daba cabida en su pecho a los sentimientos.

  5. …Ni que decir tiene –decía– que la columna me ha interesado mucho, aunque enseguida que la leí supuse que alguien se iría por los cerros de Úbeda. El papa W., nuestro JP, fue un buen hombre, es posible que autocontenido por su propia conciencia tradicional y por un profundo sentimiento anti todo lo que oliera a izquierda revolucionaria, casi un “complejo polaco” como se ha dicho más de una vez, que lo acercaba a Lech Walesa más de lo que hibiera sido desable para muchos, entre los que me cuento. Fue, creo, en todo caso, un hombre bueno que lo intentó todo “desde la humanidad”, incluidas sus relaciones personales e íntimas. Esta faceta de su vida ilumina ese aspecto, me parece, y creo que no se le ha escapado a ese obeservador atento que es don ja.

  6. Aquí ne USA la popularidad de JP II no funcionó como en Europa, por supuesto. Incluso se hicieron las críticas más fuertes a su actitud conservadora –“un papa de la Edad Media pero con TV”, fue una de ellas–, pero se respeta su memoria y me parece que su sombra fue y es más alargada que la del profesor Ratzinger, a quien don ja y un servidor ya leíamos en los últimos 60, que ya ha llovido, en la misma editorial en la que él publicaba su libro sobre Valle-Inclán. Creo que hubo en su pontificado e imagen mucha mercadotecnia, demasiada, y que dejó escapar grandes oprotunidades para renovar su Iglesia. Pero a quién no le ocurriría otro tanto en medio de esa manada negra (o roja)? Su relación con la psiquyiatra nos lo presenta desde un ángulo especialmente amable, me parece a mí, y por eso me ha interesado m ucho el tema que, pro cierto, n o encuientro en la prensa, como tantos otros que se traen a colación aquí en el casino por mano de su atento “conserje”.

  7. Creo que don W. fue realmente un hombre bueno, más bueno cuanto más viejo, y con auténtica vocación de mártir. Creo que fue un héroe de su iglesia.

    No puedo entender que al Papa que a más santos canonizó se le niegue un sitio en los altares sólo por haber mantenido una amistad sincera.

  8. Quiero aclarar a Scéptika que yo jamás corregí ninguna expresión suya, pues aunque frecuento casi cada día este blog, nunca escribí en él hasta hoy. (Por cierto, que una de las razones de mi simpatía por el blog es la propia señora que se equivoca al atribuirme eso).

  9. Tampoco yo entiendo a los purpurados, don Griyo, como don ja, seguro. Ese personal es aparte y se lo guisa y se lo come aparte. Comparto las sugerencias sobre el carácter de los papas que se han escrito aquí.

  10. Al final es una cortina de humo y prevalecerá la envidiable vida apostólica de nuestro más querido Papa

  11. Tengo la impresion de que don José António tiene una actitud bastanta crítica con respecto al ¨Papa polaco. Yo no.Naturalmente como todos nosotrso habrá herrado, pues nadie es perfecto, pero midiéndolo todo es un Papa bondadoso con carisma y con fé – y ya es mucho. Conozco a algunos obispos que tengo la impresión que no la tienen.
    Me parece muy en su favor que este hombre fuera fiel en amistad durante tantos años y a pesar de su vida.
    Besos a todos.

  12. Hay diferencias entre esos dos papas, y por eso no creo que se trate de mala disposición del autor frente al primero, sino todo lo contrario. Hay que escuchar no sólo lo que dice la versión oficial sino tambíén la de los olvidados de la fe, muchos creyentes (en incluso no creyentes) que com,prenden la importantcia de un papa con influencia real para arreglar en lo posible los problemas de este mundo, que es la mejor forma de actuar para el Otro.

  13. Sobre todo para los que estaban “a la derecha” de este mundo empezando por su propia Iglesia. Manda narices la cota de fariseísmo de algunos.

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