Muchos hemos coincidido en el concepto viendo cómo se las gasta Hizbulá en el Líbano: “un Estado dentro del Estado”. Hace tiempo –desde que se dejó entrever la bandera blanca—que columnas de ambulancias, camiones, máquinas de construcción, brigadas de médicos e ingenieros, descienden hacia el sur del país como una marea por las carreteras recién liberadas de los bombardeos. Hizbulá se propone continuar en la paz el protagonismo que desempeñó durante la guerra y cuenta para ello, no sólo con la ayuda económica sin tasa de Irán sino con el sostén militar de Siria, dos factores que la convierten en el amo político de un Gobierno títere en el que, por lo demás, cuenta ya con varios ministerios. No hay que engañarse, sin embargo: todos los terrorismos aspiran a ser un Estado dentro del Estado, es decir, a suplantar al orden legítimo por un orden impuesto ocupando el lugar de la institución legítima. En pleno romanticismo español lo expresó mejor que nadie un bandolero andaluz, José María Hinojosa, ‘El Tempranillo’, que se las traía tiesas con el tiránico rey y burreaba a sus ministros y embajadores como le daba la gana: “El Rey mandará en España, en la Sierra mando yo”. Así de claro: dos poderes paralelos, dos territorios y dos órdenes distintos y, naturalmente, enfrentados. Todo terrorismo aspira a suplantar al Poder. Para verlo no hemos de irnos al Líbano; tenemos bastante con escuchar lo que estos días dicen aquí en España los voceros de ETA o con traducir con sinceridad las claves del desafío político y la intención de su trágala permanente. Para lo que sí puede servirnos el espectáculo intolerable de Hizbulá en Líbano es para irnos haciendo una idea de lo que puede ocurrir aquí de seguir por donde vamos. En Cataluña el mismísimo presidente regional no se corta un pelo ya para decir que, de hecho, hoy las competencias del Estado en la región son meramente “residuales” –esto es, “El Rey mandará en España, pero aquí no mando más que yo”—, y en el País Vasco la banda trata de dejar claro que el “proceso de paz” lo condiciona y dirige ella al reservarse la última palabra, que es la del tiro en la nuca. El Estado puede tirar millas flexible y descentralizado, pero no puede permitir que lo suplanten. Y el éxito de todo terrorismo consiste en conseguir esa suplantación.

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Ni que decir tiene que la ‘representación’ política es menos importante en ese teatro que el ‘guión’ cívico. La riada reconstructora de Hizbulá –sus indemnizaciones, su ayuda sanitaria, el apoyo material– es mucho más convincente que su poderío político, tal vez más incluso que su potencia militar, porque al asumir esa función básica del Estado que es la reconstrucción civil perfecciona su perfil de poder legítimo. También ‘El Tempranillo” –eco del bandido inmemorial que va desde el Bulla romano a Giuliano pasando por Robin Wood—practica esa táctica romántica de la ayuda que abre la leyenda de “el bandido generoso”, igual que hace ETA con los suyos. Nunca ha estado más claro que ahora el carácter bandolero del terrorismo, pero no hay que olvidar que Hosbawm explicaba estas famas porque la insurgencia rebelde permite a la masa sublimar su fracaso colectivo. David venciendo a Goliat: esa era la imagen con que Caro Baroja ilustraba el fenómeno. Pero David aspira y suele acabar coronado, no se olvide tampoco, lo mismo que la mesnada terrorista cifra su victoria en su refundición burocrática como poder público y legítimo. Barbarie por barbarie, parece obvio que Hizbulá sale ganado de este pulso mal calculado por Israel ni más ni menos porque se está convirtiendo en el auténtico Estado del Líbano. El otro –el libanés, valga la paradoja—empieza a ser ya mero comparsa. Hizbulá, el “partido de Dios”, gana finalmente su guerra no en el campo de batalla sino en la retaguardia de la paz, sobre las ruinas del desastre. Ella es ya el Estado, sin más. Sería estupendo que aquí tomáramos nota.

17 Comentarios

  1. Ya sé, ya sé que es tirar al inodoro treinta años de sufrimiento, casi novecientas víctimas muertas y varios cientos de miles sufriendo, pero voy a repetir una vez más mi tesis:

    Al nacionalismo, puerta abierta y ancha es Castilla. ¿Que los que desnucan a sus niñas subiendo a los castellets o los que rompen piedras a cabezazos, cuyos valientes gudaris patean los cristales blindados sabiendo que eso es de gratis, quieren ser cabecitas de ratón?. Ya mismo, para mañana es tarde. ¿Que habrá un gueto que se sienta español dentro de las nacioncitas,? Pues duro y a la clandestinidad. A dar por el ojal a los reyitos de los nuevos paisitos. A pintar rojigualdas por las esquinas.

    (Inciso. Una no es tauromaquiófila, pero tampoco tauromaquiófoba. Ayer estuve viendo un rato toros por la 3. Me gusta sobre todo la literatura que engendra la fiesta -por cierto el locutorcillo de ayer parecía estar radiando furgo-, los dibujos a lápiz, la (falsa) épica que genera. ¿Vieron ustedes algún par de banderillas de rojo y amarillo? Yo no, padre. Acojone se llama la figura. Fin del inciso).

    ¿Independencia? Para ayer mismo. El resto nos agruparemos en Expaña, pero a ver quien tiene luego ovarios de votar al partido que propició la afrenta. El gordo Chaves, el zapatético Culiparlante, hasta el mismísimo Bonito tendrán que hacerse sus zulos y vivir bajo tierra para evitar los escupitajos de todo el que pasare por su lado.

    ¿Que se rompe España? No pasa nada. Será más pequeñita, vale, pero a tanto hideputa como ha chantajeado que no se lo dejen barato. Que vayan hablando burritzkoa a Bruselas y allí se les tronchen de la risa cuando pidan intérpretes. Que los polacos busquen padrinos en valones y gallegos para que propicien su entrada en la ONU.

    Ya buscaremos después de que nos dejen en paz algún otro poetastro que le ponga letra al himno de Expaña. Aunque repita lo de «en Expaña empieza a amanecer». Total, ¿no cantan los de siempre más serios que burros lo de «Asturias, patria querida», el inmarcesible himno de las tajás del quince?

  2. Clara visión de lo del Líbano, del papel de Hizbulá, de la significación de esa aspiración del terror a convertirse en Estado. Ya sé que jagm conoce el tema bandolero, pero ha estaod bien ponerlo aquí, negro sobre blanco, ahora que ZP llama «resistentes» a los terroristas de Hizbulá que se han apoderado de un país con el dinero de Irán y las armas de Siria, además de la inhibición de las potencias mayores. Y muy bien traer el tema para acá: ETA pretende lo mismo, y de hecho, sus bravuconadas con ZP tienen ese sentido.

  3. ¿Es que está usted en contra del proceso de paz, SÍ, DEL PROCESO DE PAZ que gestiona el Gobierno? ¿Por qué? ¿No le da reparo comparar nuestra situación con la del Líbano? Lástima que lo ciegen los rencores.

  4. Para el titular del blog: organice un curso de lectura comprensiva, porque por lo visto el personal lee lo queel texto no dice. Y no haga caso, que no merece la pena.

  5. El estado dentro del Estado: es que no hay otra imagen posible. En el Líbano y en todas partes, ése es el objetivo del insurgente terrorista. Por eso precisamente es peligroso hacer concesiones, sobre todo en el ámbito legal, al terror: porque se le da, en alguna medida, cierto olor a Estado.
    ¿No han visto lo que hacen los «chicos de la gasolina» (Arzallus) con la tea y a la vista de todos? ZP va a tenelo más crudo de lo previsto, quizás, pero tampoco hay que engañarse porque estos incidentes están calculados, son fichas de un dominó trucado. Expliucar bien lo de Hizbulá es muy necesario, además, para poner en su sitio el debata apasionado entre esos dos ciegos a palos.

  6. Igual que ayer alguien se extrañaba, no sé por qué, ante su crítica dura a Aznar, hoy no faltará quién le reproche (desde la Izquierda, por supuesto) lo que será entendido como una toma de posición favorable a Israel. Por si eso ocurriera yo quiero dejar constancia que lo más duro que he leído sobre Savra y Chatiula, sobre Sharon y sobre la dureza israelí, lo encontré en esta columna, que nunca disimuló su preferencia de principìo por la población desplazada y sometida.

  7. El símil con el bandolerismo muy oportuno y se ve que documentado. Es tremendo que hayamos tenido que acabar llamando bandidos a los terroristas, como hacía Franco y han hecho siempre los regímenes atacados, pero es así. Hace bien en llamar a las cosas por su nombre y epxlicarlas en conciencia.

  8. Le regalo una idea: la muñeca rusa. Abre usted el Líbano y halla dentro a Hizbolá, abre ésta y se encuentra con los ayatollás y los militones sirios, abre estos, si puede, y se encuentra la vieja razón del fanatismo humano. Y en España: abre el Estado y topa con los poderes fácticos que son las regiones o los empresarios, sigue abriendo y se encuentra con una banda que condiciona al Estado, dentro de la cual se esconde la burricie de media sociedad vasca. Ahí queda la idea, se la regalo, porque usted la expondrá mucho mejor que yo (soy un pobre médico, en este momento, de baja, encima).

  9. El problema, reconocerá, que es casi insoluble, porque las dos partes pretenden el exterminio, y aunque sólo lo pretendiera una de ellas, y nada más hay que escuchar al poresidente de Irán, bastaría para impedir cualquier solución. ¿Es que el mundo no puede hacer nada, esas potencias que le dan los misiles, que les venden los materiales bélicos, no podrían parar el carro?

  10. No hay arreglo donde los grandes no quieren. Y para que no lo haya se crean monstruos como Hizbulá, cuyo nombre (partido de Dios) lo dice todo. Cuando se dice que crear el Estado de Israel fue un error del imperialismo se dice parte de una verdad que, a estas alturas, ya no tiene remedio. La Historia está llena de errores que, una vez cuajados, ha debido asumir ella misma. Lo que no quiere decir que Israel tenga patente de corso, ni siquiera moral, para ocupar un territorio de otros, claro, y menos para actuar con la brutalidad con que lo ha hecho tantas veces, Pero, del otro lado, ¿qué se puede decir? Del otro lado se han impedido todos los arreglos que han estado a punto de cuajar y luego se ha inventado una estrategia de terror imposible de soportar parav un pueblo. ¿Tendría sentido ahora «borrar del mapa» a Israel como se propone el presidente iraní, un viejo terrosita? ¿Y qué ganaría el mundo sustituyendo una situación que implica grandes injusticias por otra en la que los muslimes gobernaran la región completa?
    Hacen falta reflexiones como la que hoy hace gm, más proclive a la causa árabe que a la israelí, pero hombre que mantiene los ojos abiertos.

  11. Eta ha ganado más repartiendo «socorros» entre su gente que con lo demás. El terrorismo, en Euskadi como en Líbano, es también un oficio, un modo de vivir. Hay muchas familias vascas que viven con el sibsidio de la banda, es decir, con el dinero de los empresarios extorsionados, en concepto de indemnización por la pérdida de familiares, muertos o encarcelados. Hay que pensar que será muy difícil quitarle esta clientela a la Hezbolá española, que es Eta.

  12. Mi experiencia con alumnos procedentes de la zona en conflicto es lamentable: son partidarios ciegos de su causa, y por tanto enemigos acérrimos de todo lo demás. Lleva mucha razón, por eso, ja cuando trata con cuidado el problema de la «razón» y las «razones» de ambos bandos, pero sobre todo, cuando ayuda a descubrir el carácter terrorista de una estrategia pensada para no permitir que la paz llegue nunca.

  13. Una vez fui de viaje a Líbano, dentro de un grupo de profesores. Comprobé que, sin mayor disimulo, Hizbulá era una fuerza algo más que condicionante. No puede extraañrme ahora lo que nos cuenta hoy, por consiguiente, ya que desde entonces –hace unos seis años– la organización terrorista ha tenido tiempo para armarse hasta los dientes, y en Irán ha ocurrido lo que ha ocurrido y está ocurriendo. Mire, va a costar Dios y ayuda medio encarrilar un proceso de paz entre dos bloques dispuestos a utilizar la violencia al máximo y llevar el terror hasta sus últimas consecuencias. Israel ya sabemos de lo que es capaz; Siria, para qué hablar; Irán, ya saben; organizaciones como Hamas o Hizbulá han terminado por hacer buena a la banda de Arafat, hágase cargo. ¿Qué se puede esperar de una situación así, en la que los grandes de Occidente como USA y UE se lavan las manos, mientras el tradicional aliado ruso se las frota?

  14. Está muy bien eso de la muñeca rusa que proponen a don josian por ahí arriba, es una bonita metáfora. Sólo que yo me preguntaría a cuántas realidades o situaciones más se le puede aplicar. Hizbulá a mí me sugiere más bien a Mr. Hyde disfrazado de doctro Jeckill. Eso lo vivímos en mi país durante años, y por cierto por ahí andan viviendo, los muy boludos, tan ricamente, ahora que las Madres de Mayo se cansaron de dar vueltas, que ya era hora también.

  15. Lleva razón: llamar «partido de Dios» a una organización, la que sea, es un acto fanático. Los cristianos sabemos mucho de eso, por desgracia, peor mucho me temo que –aunque sólo fuera por los medios y circunatancias actuales– el fanatismo de estos fieles va a ser, ¿cómo dice don joseantonio?, ah, sí, «exponencial». Bueno, que de acuerdo en todo, tentado estoy de decir que por desgracia.

  16. 20:54
    Ya he dicho otras veces que el día que alcancen la independencia los vascos serán gobernados por la ETA. Poco a poco se lo van ganando a pulso pero lo van a conseguir mucho antes de lo que era previsible con la ayuda de ZP.

    A D. Discrepante se le entiende todo.
    Doña Épi K soberbia.

  17. Estoy con Pepe y con mi Epi, que ha estado hoy de dulce, como dice él.

    Que se queden dentro con sus fantasmas, que contraten intérpretes, si los encuentran, y los vascos que se sientan españoles, que se vengan pa España, Pepe. A los catalanes no nos los quitaremos ni con agua hirviendo, porque “esos” son más “listos”, aunque parezcan otra cosa, saben que están mejor pegaditos a nosotros, pero eso sí, sacándonos hasta los ojos.

    Si no nos quieren, para qué los queremos nosotros. Estoy harta ya de esta polémica. Soy consciente de que es muy grave lo que voy a decir, pero cada vez estoy más convencida de que ETA sigue interesando a los grandes partidos para sus fines electorales

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