En Gran Bretaña acaban de descubrir que la Irish International University, un presunto centro docente que, a través de Internet y durante siete años, había conseguido engatusar por lo menos a cinco mil estudiantes de todo el mundo, no era más que una universidad imaginaria. Un cuento. La verdad es que no es fácil imaginar cómo hay tanta gente dispuesta a comprar duros a dos pesetas ni se comprende con facilidad que jóvenes de nivel universitario se traguen así como así esa inconcebible oferta de titulaciones sin esfuerzo y a buen precio que se ofrecen en el mercado internáutico, en especial siendo ya de sobra conocido el riesgo creciente que supone tratar con un ‘medio’ que, sólo en el año 2007, ha permitido duplicar el número de estafas a los incautos. La Irish University roneaba de mantener falsas vinculaciones con Oxford y Cambridge, precioso reclamo, sin duda, que lograba apreciar en gran mediad alquilando locales en aquellas instituciones para celebrar sus reuniones de apariencia institucional. El asunto –que salta a la actualidad tras años de escándalo en torno al mercado de títulos falsos hispanoamericano– no se agota, sin embargo, en el descubrimiento del fiasco de los cándidos, sino que ha llevado a la autoridad de aquel país a reconocer que en la actualidad funcionan a pleno rendimiento alrededor de un millar de centros británicos que ni de lejos reúnen las condiciones mínimas, y que cosechan sus pardillos a través de atractivos reclamos que en la Red prometen títulos sin esfuerzo y a cambio de un dinero razonable. No se olvide que del millón y medio de estudiantes universitarios españoles, uno de cada ocho, probablemente, cursa estudios a través del ‘ordenata’, lo que da una idea del alcance que tiene el problema de estas enseñanzas fraudulentas o inexistentes. Toda una industria falsaria se concentra en los EEUU, China, países de habla española y del Este europeo. La clientela está, obviamente, en el mundo más desarrollado que es donde, para redondear la paradoja, el engaño resulta más sangrante.
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El negocio de la titulación falsa es antiguo como la universidad misma, incluida España donde recuerdo haber leído (quizá en el Catálogo de Alegaciones Fiscales de la Inquisición, pero no me hagan mucho caso) el ocurrido en la propia Salamanca con ciertos impostores, aunque sepamos a ciencia cierta que siempre fue corriente entre nosotros el uso de títulos irreales. “El doctor tú te lo pones/ y de Montalbán no eres, con que quitándote el don/ te quedas sólo en Juan Pérez…”, ironizaba vitriólico Quevedo dirigiéndose al “doctor” don Juan Pérez de Montalbán, pero habría mil casos que citar a este propósito, a pesar de las penas severísimas que por aquel entonces planeaban sobre los quimeristas. Hoy el problema es otro, por descontado, pero la confusión provocada por la fantasía virtual ha resultado de lo más parecida a la que permitía el cambalache de las titulaciones en aquellos viejos centros amanuenses cuyo desorden, por lo demás, ha llegado a ser proverbial. Y no es otro ese problema que el vasto campo que Internet ofrece a la impunidad, junto a la irreflexiva convicción de mucha gente que tiende a conferir estatuto de realidad a las sombras virtuales, doble circunstancia frente a la que no es gran cosa lo que pueda hacer la vigilancia de los poderes públicos. Más interés tendría, a mi modo ver, considerar las causas y efectos de esa “titulitis” avasalladora que invade nuestra vida corriente, junto, tanto a la desmoralización de la ‘basca’ como al descrédito de nuestras universidades. No es extraño, en fin de cuentas, que quien conozca el detalle de nuestras titulaciones oficiales, tantas veces peregrinas por demás, termine por creer que todo el monte es orégano, ni lo es que al muchacho atento que ve lo que se trafica en este amañado zoco se le pase por la cabeza subirse al carro en plena cuesta abajo. Internet es hoy un inmenso patio, pero Monipodio sigue siendo quien lo gobierna.

20 Comentarios

  1. Este fenómeno es,por un lado, conseceuncia del espíritu de gratuidad que aflige a la docencia, y por otro, un efecto negativo de Internet. Casi todo tiene su lado buenomny su lado malo. En Internet hay peligros casi tan enormescomo sus ventajas.

  2. Hay que sertonto para creer en anuncios de internet. En eso no parece insistir o no quiere insistir el autor. ¿Por qué?

  3. Ya hubo columna sobre el tema con motivo de las estafas argentinas, lo recuerdo bien, y lo asombroso es que, según me cuentan, éstas continúan funcionando en la Red, como por otra parte, la propia prensa de aquel país trata con frecuencia.

  4. La universidades un ámbito presencial, un hecho presencial incluso, pues eso quiere indicar su rpopio nombre.Internet podrá ayudar tanto como otras novedades virtuales, pero el saber, finalmente, estará prendido entre un libro, una voz y un ojo.

  5. La misma UNED ya tiene mucho de camelo y ha servidopara abrir camino a estas aventuras. El saber exige la presencia del enseñante, y todas las vueltas que sele quierann dar a esa condiciónno nosllevarán a ninguna parte.

  6. Y del enseñado, mi don Zas.

    Como un ritornello vuelve el tema de la educación?, instrucción?, enseñanza?. Así alguien hace poco me comentaba má o meno, si esto era un blog de docentes. Le respondí que había rectores, o ex, profs, gramáticos, cátedros, ortógrafos, maestros, historiadores, liceistas, gramáticos, adjuntos, y que tú misma, tía.

    Antes, un listillo se hacía tarjetas donde ponía ‘ingeniero’ –no recuerdo si terminó un peritaje-, hablo del jefe de picoletos que por poquito no llega a ministro y ahora anda en el trullo femenino, y colaba, vaya si colaba. Se ve que ahora hay que enseñar el currículo –no, no voy a escribir la gracieta- y lo que importa es que este sea gordo. Que no, que hoy no estoy procaz. Ni grosera, ni demasiado borde. El/la Jefe/a de RR. HH. -¿a que queda chuli y progre?- hace como que lo mira pero quien le ha echado un vistazo tampoco muy detenido es el currito mileurista, que ve en el tocho un posible competidor. Quien sabe si hay que atender a determinado nombre y apellidos es el/la Jefe/a de RR. HH., que es quien maneja la batuta.

    Por lo tanto es cuestión de buscar en e-Bay quien venda titulillos expedidos en las Seychelles, o en Burkina Faso, en El Salvador o en Tonga y comprar 3X2. Solo a los pringaos se les ocurre picar y pagar un dineral por recibir tres apuntes del rincón del vago y rellenar un par de tests, para que te envíen hasta la orla de un curso de esos pringaos con tropecientos créditos sobre Ingeniería Floral en Tiestos y Bañeras Recicladas.

    Ayer mismo comentaba mi don Docente: ‘¿Cree de vredad que queda mucho alumno (profesorado incluido) que sepa ya quien es ese Felipón cuya trascendencia no le discuto?’, refiriéndose nada menos que al locati que decretó los de Nueva Planta que tan enojados tiene a polacos y charnegos en pleitesía. Si ya mencionara a su hijito, S. M. Don Luis el HiperBreve o a cómo la Farnesio colocó a su prole, ni con la Wiki se enteraban más de muchos birretes o doctorandos. Esto es lo que hay.

    Recuerden el viejo diálogo de un dómine y sus pupilos:
    – ¿Tienes padrinos, hijo? – No, señor. – Pues entonces no estudies, que de nada te va a valer.
    – ¿Tienes padrinos, hijo? – Sí, señor. –Pues entonces no estudies, que no lo necesitas.

  7. Ha debido detenerse más en mi de modesta opinión, en lo de latitutilis.¿Qué intereses la provocan, por qué vivimos en la sociedadmástitularista del continente? Ahí debe de haber claves produndas.

  8. Suscribo lo de la antigüedad de las falsificaciones y sus precedentes españoles. Pero aquello era algo comparable ala falsificación de la moneda y, por tanto, un crimen perseguido con energía, mientras que lo que hoy nos cuenta gm es algo que ocurre a diario, igual que a diario (y en el mismo sitio) se producen miles ded estafas de otra naturaleza.

  9. Queda mucho por controlar en ese nuevo mundo, no cabe duda de que insondable que es la Red universal, pero este tipo de hechos demuestra –y estamos habñlando de alguno de los menos lacerantes– los peligros que en ella acechan al incauto. También la imprenta tuvo su mala prensa, valga el juego de palabras, que sostuvo lo peligrosa que resultaba para la vida cultural y, en resumen, para el hombre tradicional. Las novedades no se decantan más que con el tiempo, aunque estoy de acuerdo con quien ya ha dicho que sería necesario acelerar una normativa previsora y contundente, capaz de disuadir a tanto malvado o simple estafador.

  10. Todo es lo mismo:la gente no quiere hacer ningún esfuerzo pero demanda títulos como garantía de privilegios. La picaresca es lo de menos en este negocio. Lo más garve es que estamos descubriendo hasta qué punto se ha venido abajo la clásica concepción del mérito.

  11. Me ha sorprendido una alusión. algoligera ésa esla verdad, a la universidad a distancia UNED, pero admito que alguna razón lleva la sugerencia… Tendríamos que replantear el valor dela prensencialidad,justamnete ahora que se pretende “desprensencializar” hasta el trabajo.

  12. Muchos estaríamos encantados si nos permitieran enseñar desde nuestra casa, por ordenador, a esas pandillas ingobernables para las que la disciplina es un concepto imaginario.

  13. Veo un excesivo temor alas nuevas tecnologías por parte de ustedes. Puede ocurrir que no estén a la altura psicológica del cambio que se está produciendo en el mundo. O quizás es que ven en la oscuridad lo que muchos no alcanzamos a ver.

  14. Creo, por el contrario, que si con presencia no hay ya gobierno que valga, por libre sería ya el colmo.La clave se ha dado ya varias veces: no hay aprendizaje posible sin esfuerzo. Internet no hace más que aportar cierto exotismo a la picaresca de toda la vida y a ese espíritu gratuito que ha logrado apoderarse de las últimas generaciones.

  15. Ya hay medicina cibernética. Pronto habrá también, posiblemente, Administración de Justicia “a distancia”. Que es lo que faltaba o, quién sabe, quizá resulte ser una panacea.

  16. Considere, señor togado, que ya hay técnicas de esa naturaleza plenamente válidas, como las videoconferencias al servicio de las pruebas testificales y otros fines.Todo se andará, no lo dude, y las cosas no tendrán por qué sermejores ni mucho menos.

  17. Me admiró mucho siempre “El rincón del vago” y sus ofertas de “ayuda” al estudiante. Creo que fue ese hallazgo el que me hizo vilsumbrar que Internet tendría consecuencias delargo alcance para la enseñanza.

  18. El negocio de los títulos , es antiquísimo desde luego, pero también hay estudios en que la seleccion es tan grande que se vuelve absurda. En Francia, ahora, ser médico es muy dificil, el examen es nacional, pero sobre todo, lo que me choca es que seleccionan no a partir de biología, o cualquier parte de la medicina, sino apartir de temas , comentarios y reflexiones sobre temas sociolígicos tales como ” El rumor”. También tienen que saber todo de pe a pa sobre el papeleo, las ayudas sociales etc.. Sin embargo no se les pregunta nada sobre el porqué quieren ser médicos, cómo imaginan su deber, cómo anunciar a un enfermo o a una familia que la muerte anda rondando. Si vas a Belgica, los estudios de médico son mas cortos , iguales de buenos, y reconocidos en Francia.

  19. Ha puesto usted el dedo en menuda llaga, mi doña Sicard. Dice usted :”…cómo anunciar a un enfermo o a una familia que la muerte anda rondando…”

    A prop´sito de ello, Arcadi Espada escribía hace unos días en EM una de sus cartas, creo que semanales, con una anécdota de las que a uno le recorre el frío por la espalda.

    No tengp acceso a buscarla, sobre un médico prepotente y su forma de dar una mala noticia, incluso ‘echar’ a su casa a un paciente mayor de 85 años. Si algún cobloguero la consigue, agradecería me dijera cómo encontrarla.

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