No ha dejado de causar cierta sorpresa la moderación con que la jerarquía católica viene replicando a las blasfemas provocaciones que hacen furor esta temporada al socaire de una presunta libertad de expresión ilimitada que protegería a la imaginación creadora. Lejos aquellos tiempos cerriles en que en nuestras estaciones de ferrocarril se prohibía blasfemar bajo severas multas (la blasfemia entonces era todavía delito), la ofensa a la divinidad parece haberse convertido en un hábito o cuando menos en una práctica frecuente en nuestras sociedades. El Patriarca de Venecia se quejaba hace unos días ante la inconcebible provocación que implicaba la exhibición dentro de la Bienal de Danza de un llamado ‘Messiah Game’ (Juego del Mesías) en el que escenas de la Pasión y Muerte eran utilizadas en un montaje nudista y desdeñoso con la figura de Cristo, del mismo modo que desde la Conferencia Episcopal se contestaba con sordina al estúpido ‘spot’ lanzado por el Getafe C.F. como publicidad para conseguir nuevos socios, en el que aparecen desde Adán al propio Cristo pasando por Abraham renegando de Dios Padre a favor del club de sus amores. ¿Qué, son tontos o no son tontos estos “creativos”? Digo que ha causado estupor la tibieza con que esa autoridad se ha limitado a denunciar la blasfemia y a pedir su retirada, acaso porque, como ‘Juan de Mairena’, puede que haya pensado que la blasfemia pertenece, en fin de cuentas, a la religión popular y, en ese sentido, quién sabe si podría fortalecer la fe más que debilitarla. Ironizaba Sartre, en su célebre ensayo sobre Tinttoreto, sobre el curioso destino de esos grandes genios que hubieron de pasarse la vida representando artísticamente un mundo en el que no creían, inducción de lo más discutible por parte de nuestro filósofo de cabecera aunque no deje de resultar sugestiva a la luz de lo que sabemos de algunas de esas vidas que Vasari resumió con mano maestra. Pero aquellos genios producían arte sin más, mientras que esta patulea apenas alcanza con las uñas la parodia más burda y ridícula. Otra vez comprobamos que el problema no es, como quizá creímos durante un tiempo, la libertad del arte sino su autenticidad.
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Cuando la Inquisición prohibió a Veronese su ‘Última Cena’ el pintor se limitó a cambiarle el nombre al cuadro alegando que lo pintado era la “Cena en casa de Leví” que describe Mateos. Ah, pero cualquiera que hubiera sido el título finalmente adoptado, la admiración se habría mantenido a través de los siglos mientras que estas chuscas provocaciones comienzan y se agotan en su ínfima nimiedad. Las artes surreales (incluidas sus versiones hiperrealistas) han conllevado siempre esta ambigua dosis de falacia y un mismo empaque paleto, indefectiblemente originados una y otro en la ingenuidad de la esperada poquedad burguesa. Pero lanzar a pocos kilómetros de un Madrid secularizado una proeza hecha de adanes rebeldes e inverosímiles cristos futboleros no es, en definitiva, más que pura paletería y chusco alarde de ese ingenio pardal que aflige a la conciencia artística tanto como al derecho colectivo a que se mantenga el respeto a los símbolos de muchos. No es menester sumarse al aluvión de reacciones que desafían al Getafe a ofender en términos idénticos a la religión islámica y jugar con sus símbolos de esa manera soez. Basta con reclamar desde el sentido común el mantenimiento de un  respeto básico sin el cual sabemos donde ha comenzado el alboroto pero no podemos saber en qué punto podría acabar la bronca. Este asunto nada tiene que ver con el arte, ni con la libertad de creación ni, mucho menos, con la vuelta de la censura. Más relación tiene con la crisis aflictiva de una plástica que, ciertamente, no alcanza siquiera los límites de la caricatura. Hacen bien los replicantes moderados. Ese mercadillo aldeano no se merece otra cosa.

22 Comentarios

  1. Dios de Dios, luz de luz. A las 8:29 ya está colgada la columna. Gratias tibi, Domine. Tres hip y un hurra para los andaluneteros. Habla el Maestro del pleistoceno medio: ‘se prohibe la blasfemia’, ‘se prohibe el cante’, ‘prohibido escupir en las paredes’ (se supone que en el suelo se podía soltar el gargajazo). Sobre todo el letrero aquel tan anfibológico de los trenes con ventana de guillotina: ‘prohibido asomarse al exterior’. Autarquía.

    Y prosigue: “¿Qué, son tontos o no son tontos estos ‘creativos’?”. Pues son gilipollas, con perdón. Y sobre todo, impunes. Si cuando el malagueño sacó a las modelos con capucha, soga al cuello y senos al aire hubiera tenido que soportar un juicio con multazo multimillonario por agresión a la condición femenina, violación de derechos constitucionales, con todos los agravantes de premeditación, publicidad, etecé, otro gallo cantaría.

    Si cuando a los anunciantes de coches que los presentan como un elemento de diversión, de juerga y de aventura, les cayera otro por parte de esa DGT que nos intimida con sus truculencias, los ‘creativos’ ya se pensarían cositas más imaginativas y menos estúpidas.

    Cuando los fabricantes de un conocido desodorante o perfume recibieran al alguacil con una citación, porque en sus anuncios una mujer se humedece a la voz de ya, solo porque un maromo huele de aquella manera, volviéndose a repetir la agresión a la condición femenina, a su dignidad como persona, a su discriminación por razón de sexo y tal y tal, no nos avergonzaríamos de soportar tanta infamia como aguantamos.

    Si una pilingui se querella ante el juez por un quítame allá esas pajas, huy, se m’hascapao, sobre su derecho a la intimidad, por qué no hacen lo mismo esos institutos de la mujer (en Andalucía se llama IAM, igual que las siglas que durante años se ponía en las historias clínicas para referirse al Infarto Agudo de Miocardio), tan fieros y amazónicos para según qué.

    Si una potente asociación de televidentes, o simplemente de consumidores lanzara unas campañas, comme il faut, boicoteando algunos de esos productos que se anuncian de forma aberrante, otro rumbo tomarían tantos bellacos ‘creativos’.

  2. Los Institutos de la Mujer sólo braman cuando le conviene al partido (al que sea), no siempre. Hay casos a puñados, silencios vergonzosos, complicidades encubiertas. A las mujeres que viven de ese negocio (hay excepciones respetables, claro) lo que les interesa es su condumio. Las mujeres, las Otras, pueden esperar o resignarse. Me duele decir estas cosas pero podría decir otras mucho peores.

  3. Honor a un señor de izquierda que se enfrente con la beatería/rutina de esa banda degradada (en general) para protestar en nombre de los dercehos de “muchos”. Gracias en nombre de todos, querido ja, gracias a tu integridad pero te van a caer chuzos de punta por decir las cosas claras. Esta mode de la blasfemia “artística” no es casual ni espontánea, sino consecuencia (y que no se vea en mí a un inquisidor vigilante, porfa) de ciertas estrategias bien(mal)pensadas por algunos partidos. Nunca, por ejemplo, el nivel de anticlericalismo fue tan perceptible en el Gobierno y su partido que ahora. Nunca estuvo más claro el papel de buco que la Religión, ni siquiera digo la Iglesia, debe soportar a manos de esos oportunistas que no creen en nada por lo general.

  4. “Nuevo” se escirbe con uve, señor Sociata. Al resto no le replico porque no hace falta. Eso sí, diré que me va pareciendo usted más malo de lo que en principio pude pensar.

  5. Renuncia jagm a argumento generalizado: que no son capaces de hacer son los símbolos islámicos lo que hacen con los cristianos. ¿Qué demuestra eso? Pues la permisividad absoluta de las democracias formales o burguesas, que lo consienten todo antes la menor posibilidad de aparecer como represoras. Personalmente procesaría a esos provocadores por el daño moral causado a millones de ciudadanos. En el caso de los moritos lo tendrían más claro: que recuerden lo que pasó por unas caricaturas inocentes sobre el profeta Mahoma.

  6. Me encanta ver que el jefe recuerda “Situations” y le aviso –anque probablemente llego tarde– de que acaba de publicarse en español una edición de esos textos venecianos de Sartre.
    ¿Que no creían en lo que pintaban los artistas venecianos? ¿Acaso no se le podría decir a él otro tanto de su creencia en los mitos soviéticos y en la ortodoxia marxista, sin contar con su final corrimiento hacia la acracia sesentayochista? Mucha materia para un comentario urgente, pero seguro que ja me comprende por lo menos. Su vieja relación intelectual/sentimental con Sartre es una buena razón para mantener un criterio abierto.

  7. No creo, en efecto, que se permitieran imágenes tan asquerosas en las que los caricaturizados fueran el Rey o cualquier otro símbolo del sistema. ¿Se permitiría representar en público a la ViceVogue en actitudes obscenas o a…? No quiero seguir pero supongo que todos me entienden. El Gobierno –quiero decir–, aquí más que en otros países, consiente y fomenta bajo cuerda estas provocaciones. Leal los textos sobre la Educación cívica ésa que van a imponer a los niños y chavales para ver qué cantidad de barbaridades DEMOSTRADAMENTE FALSAS se mantienen como ciertas en ellos, en especial en lo que se refiere a aspectos que tienden a la secularización de la sociedad. No quieren más qun mito el suyo, que a estas alturas no siquiera es ya un mito sino un “programilla” recambiable. Es fácil imaginar lo que puede improtarles la humillación moral de esos “muchos” por los que todavía se preocupan personas que piensan desde la izquierda verdadera como nuestro amigo.

  8. Sugerencia al Abate: ¿por qué no publicita a Ortíz en su propia página? ¿No se ha dado cuenta de la diferencia que separa a ese señor de nuestro anfi? Me parece un gesto desagradable para éste tanta insistencia con las maravillas de ese proetarra descarado que es Ortíz, a quien sé que jagm profesa amistad a pesar de todo. Me gustaría saber si al revés ocurre lo propio.

  9. Me pregunto si esos genios serían capaces de presentarse a la salida 8o a la entrada, da lo mismo) de la Macarena o del Gran Poder portando sus imágenes blasfematorias. No hay que apelar al sentimiento islamista para defender el respeto a los derechos de “muchos”, afortunada expresión empleada por gm.

  10. La experiencia de las caricaturas de Mahoma han demostrado que es necesaria alguna regulación de la libertad ilimitada de un autodenominado “arte” provocador. No me siento afectado como creyente que no soy, pero si concernido como el ciudadano que quiere para los demás el mismo respeto que exige para sí. GM vuelve a mostrarse valeroso defendiendo causas poco en alza entre la progresía. Me alegro y le doy las gracias.

  11. Me suliveya coincidir con don Roque en que un camino para impedir que tanta bosta aparezca, se difunda y nos inunde sería “… procesar a esos provocadores por el daño moral causado a millones de ciudadanos”. Si las feministas de pesebre no llevan a la justicia a quienes humillan y atropellan la condición femenina con el pretexto de la creatividad o el artisteo, sí debe haber un marco legal en que encuadrar tanta tropelía y golpear en el bolsillo, ¡en el bolsillo, que es donde más duele!, a quienes ofenden, agreden, pisotean e insultan reductos de la intimidad que para los creyentes -y uno dejó de serlo mucho ha- son sagrados.

    (A mi don Páter: revelada por ahora mi condición de fraile antes que cocinero, ruego a su Reverencia retorne al aprecio que al parecer alguna vez me concedió).

  12. “El español desprecia cuanto ignora”.

    Sea tan amable Sr. “Master” si lo cree oportuno, de escribir algo sobre la relación entre J. Ortiz y el mundo etarra.

    El anfitrión tiene mi dirección de correo electrónico y si él considerara incorrecto publicitar aquí escritos suyos, la suficiente personalidad tiene para corregirme.

    No haga Ud más publicidad de lo “politicamente incorrecto”, que el Sistema ya bloquea en demasía.

  13. ¡Pero si mi aprecio ni ha disminuido un ápice, mi bien fraile, cómo se le ocurren esas cosas! Ni me molestaré en decirle lo que el blog sabe: que este cura le quiere bien desde un princpio y a través de sus múltiples travestimientos. Pax tibi.

  14. Me aparto en este punto de mi creador y maestro, Mr. Arouet, pero les recomiendo, a pesar de ello, que le dediquen un rato a la voz “blasfemia” en su Dictionnaire Philosoq. Dice allí que los romanos nunca castigaron ese crimen por no poder imaginar que los dioses pudieranser ofendidos por los hombres. No lo creo a pies juntilla pero el argumento no deja de ser simpático. Voltaire mismo no hubiera blasfemado nunca en vano, estoy seguro de ello, como estos mequetrefes de “mostra”.

  15. De nuevo planteamos el tema del arte moderno, quiero decir actual, y su frecuente superchería. Todos estos que usted llama de broma “genios” no son más que incapaces desconocidos. Compruébenlo si quieren: verán que no hay uno solo de ellos que haya conseguido algún éxito antes ni después de sus cristos.

  16. En la edu para la ciudadanía que van a meter con calzador podrían aconsejar a los futuros ciudadanos de pleno derecho el respeto a las creencias ajenas y a sus símbolos. No lo harán porque el objetivo es precisamente el contrario, enfrentar dos mentalidades, imponer su concepción del mundo sobre la de los de enfrente. Una barbaridad porque podría dar ocasión a que en el futuro, cada vez que un Gobierno cambiara de signo, lo “cívicamente correcto” y por tanto su docencia podría cambiar a su vez.

  17. Me olvidé de comentar la columna, pero ¡era tan obvio mi comentario que no merece la pena que les entretenga!

  18. Prueben a lucirse con ese tipo de arte en Cuba, si posible fuera inténtenlo en la URSS o similar, y verán lo que es bueno. Pero seguro que en los Estados Unidos tampoco se irían de rositas estos villanos, brutos más bien.

  19. Saludos a todos desde mi estancia borgonona ( No puedo hacer la ene, perdonen ustedes)
    Acabo de leerme de refilon todos los articulos desde el regreso del jefe y me ha encantando el de Garibaldi, que siempre me parecio un tio genial, valiente, y con panache
    Me gustaria darle la bienvenida a don Jose Antonio en su tierra,con la esperanza que estas vacacioncitas le hayan sentado bien.
    Por ultimo agradecer lapreocupacion de mi tocaya pero me temo que voy a defraudarla: no sé nada de los etarras arrestados en mi Charente, pero ni que decir tiene que me alegro de ello un monton.
    Respecto a la columna de hoy, creo que ya saben mi opinion.
    Saludos a todos;

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