Parece garantizada la larga vida del nuevo Estatuto: Chaves está dispuesto a “ajustar todo lo que haya que ajustar” para que así sea. Pero ¿por arriba o por abajo? ¿A base de conseguir que el Congreso corrija al Parlamento regional y eleve nuestro vergonzante concepto de “realidad nacional”  a “nación”, de lograr que el Estado se comprometa, como con Cataluña, a invertir en nuestra comunidad lo que no está en los escritos, acaso a pactar con tirios o troyanos un blindaje similar al que ZP ha regalado a los secesionistas? ¿O se tratará más bien de un “ajuste fino”, es decir, de cambiar che por be, ka por jota y en ese plan todo el rato, de modo y manera que todo el bodrio quede igual que estaba? Claro es que nada se opone a lo que fuere, porque en ese “Estatuto de la mitad” cabe todo en la medida en todo se ha metido en él arbitrariamente, y porque, además, nadie va a reclamar nada habida cuenta de que nadie –salvo los políticos (Guerra dixit)—lo han reclamado nunca. La verdad es que Chaves ha conseguido con ese garlito aislar al PP al precio de supeditarnos como subalternos en lo que quede de  España.

2 Comentarios

  1. Raro que no haya dicho usted nada de Ibarra, ese figurón. Lo hago yo por usted con sus porpias palabras: ¿Qué se apuestan a que a no tardar dice lo contrario”, en este caso, que ya está corregido el Estatuto, lo

  2. Raro que no haya dicho usted nada de Ibarra, ese figurón. Lo hago yo por usted con sus porpias palabras: ¿Qué se apuestan a que a no tardar dice lo contrario”, en este caso, que ya está corregido el Estatuto, lo que sea y acaba tragando con lo que salga del Congreso?

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