Tal como los de Londres, de los que ya hablé aquí hace poco, los autobuses barceloneses lucirán durante unas semanas una publicidad atea que reproduce una frase que creo que pertenece al ingenio de Robert Dawkins y que será sufragada por la aportación voluntaria de un grupo de ateístas. La frase en cuestión  dice “Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y goza de la vida”, de cuyo tenor pueden deducirse, de entrada, dos conclusiones principales. La primera, que Dawkins o quien sea –los ateístas implicados, en general—, se parapetan en esa reserva adverbial para no afirmar taxativamente la inexistencia divina sino dejarla en el aire; y la segunda, que la idea de la existencia de Dios es concebida por los promotores de la campaña como la causa de cierta preocupación e infelicidad, el motivo de que el hombre, por lo visto, no goce como es debido ni lo suficiente de cuanto munífica le ofrece la Madre Naturaleza. Nada que ver, pues, al menos hasta aquí, con el ateísmo clásico, incluyendo los discutidos criterios de los continuadores de Averroes o de Spinoza, por no hablar del pobre Fichte, que bien cara pagó su teoría, los de Anaxágoras o del propio Sartre, tan distintos de los deísmos volterianos o los teísmos, tan mal avenidos entre ellos, por cierto. ¿“Probablemente” sólo? Hombre, eso no es ateísmo serio ni Cristo que lo fundó, lo que me confirma la hipótesis de mi querido y admirado Arcadi Espada –a quién ayer mismo aludía yo aquí—de que, en realidad, ateos lo que se dice ateos, hay muy pocos en nuestra sociedades, acaso un mínimo porcentaje, frente a una masa de indecisos, indiferentes o colgados. De Dios se puede decir o no que es una persona, que es una causa, que es un orden, lo que ustedes quieran, que es o que no existe, pero, desde luego, no que “probablemente” es o no es. La ya extensa obra de mi también amigo Gonzalo Puente es un ejemplo señero de esa postura tan intransigente que se niega a comprender incluso a los agnósticos: Dios no existe, eso es todo y quien diga lo contrario de buena fe debe averiguar qué le ocurre. Ése es el verdadero ateísmo no un ateísmo adverbial.

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En la URSS, y yo lo entiendo, habían reconvertido algunos templos señeros en museos del ateísmo, en uno de los cuales, en San Petersburgo, entonces Leningrado, recuerdo que lo que saltaba a la vista era un péndulo de Foucault como símbolo supino de la Razón libre y creadora. Ahora bien, si entiendo que los creyentes ensayen proselitismos y las iglesias hagan propagandas, no veo tan claro que estos “librepensadores”, “esprits forts” a prueba de bomba, se tomen la molestia y hagan el gasto en negar lo que creen que no existe siquiera, que conviertan en causa activa lo que no debería ser, en buena lógica, más que una postura pasiva y, si me apuran, condescendiente. Desde un humanismo razonable yo entendería el consejo hindú que dice que si buscas a Dios te fijes en los hombres o aquel aforismo de Gide, tan afilado, que afirmaba que, bien mirado, en todo caso el hombre es más interesante que Dios. Dios existe o no, y sanseacabó, vale, pero ¡“probablemente”!…: hay que reconocer que el estilo del eslogan daukinsiano resulta de lo más propio para un anuncio de bus. Movilizarse hoy por hoy contra la creencia en Dios viene ser como movilizarse contra la creencia en ovnis o contra cualquier otra realidad que cuente con altas probabilidades de no resultar empíricamente verificable, pero a mí al menos, no me parece una actitud consecuente. Recuerdo que Hugo comparaba el efecto que estas propagandas –porque son tan viejas como la propia creencia, claro está—pueden causar sobre su objeto, Dios, con la perturbación que una bomba es capaz de causar en el mar: poco menos que nada. Un adverbio puede quedar bien en cualquier parte, supongo, menos en una teodicea.

8 Comentarios

  1. Pero quelle connerie! ¿QUé estupidez! Y supongo que se consideran la vanguardia de la vanguardia y pensarán estar educando al pueblo ignorante! Pero qué cretinos, Dios mío! Lo único positivo es que les habrá costado un pastón! !Idiotas!
    Besos a todos…
    (El año nuevo no parece haber puesto un poco más de sensatez en las molleras. Lástima)

  2. Estimado José Antonio:

    Me extraña mucho que tilde a R. Dawkins «medio ateo». Será porque usted no ha leído «El espejismo de dios» obra onde llega a arremeter contra los agnósticos por tener dudas.

    Por otra parte, no entiendo a qué tanta polémica. Hay instituciones religiosas que se anuncian en sitios públicos y hay quienes no creen en ninguna religión y se anuncian también para difundir sus ideas.

    Por cierto, que cada cual haga con su diner lo que le dé la gana.

    Un saludo.

  3. Richard Dawkins ha abandonado la biología evolucionista y se dedica a la teodicea, por una cuestión muy sencilla: el aumento de la información científica hacen imposibles las fantasías darwinistas del azar y la necesidad.
    Hasta hace poco se fantaseaba sobre la aparición independiente de la visión y los ojos hasta cuarenta veces distintas, sin embargo el desarrollo de un ojo funcional en una antena de mosca, insertando material genético de ratón, nos muestra que el Pax6 es un programa inteligente previo ( tendría que estar completo en el teórico antecesor común de moscas y ratoness) que junto con los genes downstream nos fabrica el ojo más adecuado a cada phyllum o género.
    Pero no crea que solo Dawkins ignora datos publicados hace 10 años, también Ayala o las publicaciones de La Sociedad Española de Biología Evolutiva. La ley del silencio.
    http://evolucion-y-darwinismo.blogspot.com/2008/04/las-cuarenta-sendas-hacia-la-iluminacin.html

    Hay muchos datos en relación a los genes Hox y otros genes reguladores que aparecen desde el principio de la evolución, para ser utilizados por estructuras y sistemas que aparecen después.
    La evolución por pérdida de contenido genetico, esa pérdida de expresión de genes produce la aparición de órganos, hasta llegar a la famosa conclusión de Goudl:

    http://evolucion-y-darwinismo.blogspot.com/2008/04/no-se-dan-por-enterados-si-diseo.html

    Lo extraordinario del caso, es que este enorme bloque informativo es previo a la diferenciación de los animales, y estaba completo desde el principio y en muchos grupos “la principal pauta de cambio no ha sido la adición sino la eliminación de genes», como bien afirma Gould: “Uno empieza con todo lo que puede tener y va restando a partir de ahí».

    ¿Dio Gould alguna explicación? ¿Alguien la ha pedido? Esto es cierto y cada día enormes bloques de informción genetica aparecen antes. De lo complejo a lo simple , como era de esperar

    Usted señor Gomez puede buscar esa información por si mismo o fiarse de Dawkins, Ayala u otros prestigiosos científicos que mienten con descaro.
    ¿Increíble, verdad?
    parafraseando a E, el mundo científico no solo es más extraño de lo que imaginamos, sino de lo que podemos imaginar.

  4. Una vez conseguido desembarazarse del concepto del «dios» antropomorfo e INSATISFECHO, -cosa que es difícil de erradicar tras una machacona educación en la infancia- aquel que lo consigue no tiene ninguna necesidad de seguir afirmando lo evidente.

    Dejad tranquilos a los creyentes mientras no importunen.

  5. No deja de tener su gracia como los que van de “librepensadores contemporáneos” no se pueden desprender del olor a incienso y del agua bendita, todo un ejemplo de cómo vivir con la propia neurosis.

    (Por cierto, los-as íntimos-as que se sirvan del primer plato deberían contestar en su lugar y tiempo para no liarlo todo, como en otras veces. Una humilde opinión.)

  6. Niego la mayor querido Maestro.
    Este anciano hace muchos años que llegó al ateismo desde el agnosticismo y quiere recordar que no es posible demostrar la existencia o inexistencia de Dios por lo que el denostado adverbio no está tan fuera de lugar en un ateo razonable.

    Lo que sí parece demostrable es que la existencia de Dios es intranscendente para los mortales, esto es, o Dios no existe o le importamos un pito.

    La razón de nuestra doña Sicard es aplastante. También me gustaría saber si hay dinero público entre las aportaciones voluntarias.

  7. Pues sí: dejad en paz a los creyentes mientras no inorportunen. Y añado: y a los no creyentes también.

    La cuestión que trasciende aquí es mientras cualquier religión tiene oportunidad para publicitarse (lo cual me parece de lo más normal ya que han de perpetuarse) los no creyentes no pueden o si lo hacen molestan.

    Totalmente de acuerdo con Pepito Griyo. El adverbio es correcto. No se puede demostrar su existencia o su inextincia por lo tanto cada uno cree lo que puede.

    E impresionate la panoplia de conocimientos genéticos que abundan por aquí. Yo estoy poco puesto en evolución, pero seguiré leyendo cosas tan interesantes como el Pax6

  8. el respeto y la falta de caso a los que traten de imponer lo que uno no piensa son algunas armas a emplear para lo inconvencible que resulta escuchar algo en lo que no se cree. un saludo don jose antonio

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