El congreso nacional de ‘La Otra Rusia’, el movimiento liberal que se opone a Putin y en el que figuran varios personajes desplazados por el “régimen” con el ajedrecista Kasparov a la cabeza, acaba de designar a éste como su candidato para enfrentarse al frío mandatario actual en las elecciones del 2008. No parece verosímil una victoria del candidato, no sólo por la desproporción aplastante de fuerzas que juega a favor del Poder, sino por el hecho, comprobado hasta el momento, de que sólo ocho de cada cien rusos contemplan la posibilidad de votar al antiguo campeón. Hay poca gente que dude, a estas alturas, de la necesidad de una renovación política a fondo en la “nueva Rusia”, un país levantado sin contemplaciones sobre las ruinas de la URSS por los mismos que habían contribuido a derribarla delante o detrás de las bambalinas, y cuyo funcionamiento parece inseparable de la ventajosa sinergia surgida entre las diversas mafias que hábilmente recogieron de la calle el poder de los tardosoviets para emprender la vertiginosa carrera de un neocapitalismo fuertemente vinculado al poder político. Pero aún menos dudarán de la insalvable distancia que separa a ese astuto zar que ha sabido capitalizar el desconcierto postcomunista, del novato que se propone ensayar la aventura democrática en un medio tan poco fiable. Cuando disputaba sus partidas en los campeonatos mundiales, Kasparov hizo famosa la escena del campeón pendiente de la mirada imperturbable de la madre que, desde la primera fila, parecía inspirarle la energía y el saber imprescindible para ganarle por la mano a Karpov, el rival oficialista. Mucho se habló entonces de aquel edipismo patente al que sus críticos menos afectos achacaban sus derrotas como el mitógrafo achacaba la ceguera al héroe griego, es decir, como consecuencia nefasta de esa pasión absorbente y fatal que lo arrastraba jugada tras jugada confiriéndole un aire dudoso y autista. Y hay que suponer que también ahora se pregunten por esa Yocasta que habrá de inspirar al hijo, no enroques y gambitos, sino jugadas de mucho mayor alcance. No ganará Kasparov, verosímilmente, esta partida, peor si la gana habrá que estar pendiente –como ya ocurriera durante la etapa de Yeltsin– de los trajines del gineceo.
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La reciente visita de ZP a Putin en su dacha privada ha dado pie a algunos críticos, aparte de para forzar el parangón con las que Aznar giraba al rancho de Bush, para censurar una aproximación a un personaje tan vidrioso que, sin embargo, representa a una potencia respecto de la cual no resulta sensato mantenerse alejado en el actual tablero continental. Otra cosa y bien distinta es que tampoco parezca razonable sustituir o tratar de compensar el aislamiento indisimulable de los EEUU con una aproximación a un “régimen” y a un dirigente seriamente desacreditados ética y moralmente tras estos años durísimos que han bastado para probar que, al margen de ciertas formalidades políticas, no hay solución de continuidad entre la autocracia de los últimos sátrapas soviéticos y la que ejerce –con el consentimiento y disimulo del concierto internacional, todo hay que decirlo– este antiguo jefe del KGB. Sobre la corrupción y la tiranía, si se quiere, pero también sobre el tingladillo de la farsa democrática, Putin ha conseguido en este tiempo ganar esa partida en la que, ciertamente, no ha encontrado contrincante ni dentro ni fuera de país, aparte de rehacer el prestigio ruso y recuperar su influencia internacional sin renunciar en ningún momento ni a acciones brutales cuando las ha juzgado precisas, ni a chantajes masivos ni a episodios siniestros. Aquel Edipo ‘colgado’ de mamá va a tener poco que hacer con este “poderista”, como dicen los belgas estos días, que ha sabido atar y bien atar los cabos sueltos de un histórico fracaso y que ha pillado al vuelo la pueril incompatibilidad de este Gobierno con quien tiene que ser su aliado natural.

18 Comentarios

  1. Simpático recuerdo de aquella escena que pudimos ver muchos en el campeonato celebrado en Sevilla, y que era tal como la describe jagm. Si eso era edipismo o no, ya no me meto, que psiquiatras tiene la Iglesia y más que debería tener.

  2. Locos quienes desprecian a Rusia, tontos quienes creen que lo nuestro es alinearnos con quien sea frente a los EEUU. Que se fijen en la lección de pragmatismo que ha dado Putin, a quien se le puede decir lo que se quiera menos que no es un estratega con gran talento. Ha jugado como ha querido con unos y con otros. Justamente lo contrario que se ha hecho desde aquí.

  3. No entiendo porqué tanto hablar de las mafias rusas como si mafias no las hubiera en América, en Italia o aquí mismo. ¿Acaso no son mafias esas que vienen todos los días en las páginas salmón, o las que forman ciertos entramados judiciales, o las que funcionan en el seno de las policías, o las que hacen y deshacen entre los partidos?

  4. Usted echa de menos a la URSSm no hay más que leer entre líneas, hoy y muchos días. Bo creo que eso sea malo o bueno en sí mismo, pero sí que es interesante señalalo al lector, aunque sea al bloguero.

  5. ¿Saben lo que le dijo el sevillano, ya vejete, al predicador de los mormones? “Mire amigo, si yo no creo en la religión de la Macarena y el Cachorro, que es la verdadera, cómo voy a creer en esas paparruchas que me estais contando.”

    Máomeno. Si la política de circûnflêjos y registradores me trae al pairo, cómo me voy a preocupar de lo que ocurre por la estepa, si ni siquiera me gustan los polvorones.

    El Anfi cumple con su tarea de abrir los ojos a quienes están interesados en saber por dónde va dando el mundo las vueltas, pero hoy tengo una pereza horrible, como el que decía: -María, María, tráeme la pomada para el bicho. -¿Ya te ha vuelto a picar?. -No, pero se me está acercando.

    Besos, saludos, abrazos. (Me temo que voy a hacer la siesta del borrego).

  6. Fue una gran ingenuidad dar por muerto al OSO tras la caída del Muro. Aquellas alegrías han traído muchas consecuencias que vamos a tardar en pagar. Una de ellas, acuerdénse, los cambios geoestratégicos, que no van a jugar precisamente en favor de nuestra posición relativa en el mundo, ni a tranquilizar la escena internacional, por otra parte.

  7. Respeto sin entender el rechazo de los grandes temas políticos por parte de lectores tan agudos como doña Scéptika, aparte de que entiendo que no sería imprescindible, en todo caso, recordárselo al anfitrión cada vez que elige un tema que no es del gusto del delicado. Nastante tiene –y mucha gente lo ha reconocido aquí– con elegir cada día un asunto y enfrentrase a él desde la independencia de criterio. (Discrepancias como la de Rotario no merecen una respuesta siquiera).

  8. Qué sería de este hombre sin psicoanálisis y sombología, sin esas mitologías diarias con que acompañar las clásicas, que también le gustan un montón. Confieso que tiene su gracia la anécdoita del ajedrecista, y esa escena impagable que nos retrata la columna.

  9. Divertida anécdota de don Edipo y su Yocasta, que una vez más nos permite la incursión por esos resbaladizos terrenos, y gran tema el de la emergencia de la nueva Rusia, con mafias o sin ella, con gas o sin gas, dueña de su inmenso territorio, tan condicionante de cualquier geoestrategia. Pero creo, jefe, que tiene mal acostumbrado al personal con sus juegos malabares, tan brillantes, alrededor de temas pequeños. Siga por donde siempre, por favor, y de paso no se meta en berengenales…

  10. Otro tema “fuerte”, interesante donde los haya. Es más, quizá no encontremos un tema de relaciones más complejo que ése hoy día, al menos para los europeos. Me parece notar en el ánimo de gm cierto escepticismo sobre la realidad de esa potencia y me gustaría conocer las razones precisamente por esa importancia innegable que tiene el peso de aquel país sobre el destino de todos. La recuiente crisis del suministro de gas a la UE ha demostrado que el Oso no estaba muerto sino simplemente hibernado, y el salto atrás en la política de desarme habla ya en alto de un nuevo sueño hegemónico.

  11. También a mí me gustan más los temas habituales, tan suyos, que parten de una anécdota y montan un ensayito como el que no quiere la cosa. Sobre ciencia, sobre educación, sobre teología, sobre… Nos tiene mña acostumbrados, don ja, de manera que no nos pida culpa por la exigencia.

  12. Menos mal que hoy ha hecho rabona el Abate dejando en paz al blog y sus tranquilos moradores. Ayer no me gustó la dureza de algunos reproches a ese habitual, pero he de decir que no entiendo su insistente presencia en un blog que le desagrada, a cuyos miembros nos desdeña y a cuyo titular (sic) trata de “barriobajero”, que ya es el colmo.

  13. De acuerdo con nuestro anfitrión: el señor Kasparov no tiene ni asomo de posibilidades de hacerse con el poder en la Nueva Rusia.
    El señor Roriguez puede ir a visitar a quien quiera, pero desde luego es una señal fuerte su visita a la datcha del señor Putin.Evidentemente la comparación con el señor Aznar se imponía. ¿Por qué será que siempre hay que hacerle la pelota a uno? ¿Es tan dificil mantener una posición independiente, y equidistante de los extremos?

  14. Sr. Estuario, ¡como se suma Ud a la generalización que emplean algunos en el blog!

    No menosprecio a la totalidad de los que aquí escriben, no es cierto. Sí que hay más de los que yo quisiera.

    El amigo JaGM tiene un concepto de la lealtad que ya quisiera que fuera común entre los españoles. La mía ya sabe que la tiene. Lealtad en la primera acepción del RAE.

    Eso no es óbice de que esté en las antípodas de algunos conceptos que asume desde hace un tiempo.

    Nunca imaginé que perdiera los estribos con el asunto de Irak y el tema de la vertebración de España.

    La descripción del momento político en la Rusia de Putin no tengo nada que objetar.

    Quisiera que un día, alguien no estuviera de acuerdo con sus opiniones, sería la prueba de que no practicáis lo que tanto él critica: El culto a la personalidad.
    Pero bueno, seguid con el AMÉN a todo.

  15. Y usted suga con el NO a todo, que viene a ser el otro extremo, sólo que a algunos necios (y no le incluyo) se le antoja algo así como más distinguido.

  16. Se han perdido ustedes una extensa entrevista que a jagm le hacen su periódico, edición onubense, en la que dice cosas muy interesantes y, como de costumbre, sin tentarse la ropa. Lástima que nos regatee estas cosas, porque un blog, al fin y al cabo, es como un casino en el que lo mismo se comenta un bautizo que un adulterio, ¿no les parece?

  17. Con un día de retraso: alguien puede “scanear” los artículos que merezcan ser leídos de nuestro anfitrión? Gracias miles

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