En el incesante tropel de noticias que propagan los científicos destaca esta misma semana el descubrimiento, por parte de unos sabios italianos e ingleses, de una importante población de organismos que han logrado perpetuarse la friolera de cuarenta millones de años sin necesidad de recurrir a las relaciones sexuales. Es una lata quizá tener que repetir tantas veces el hecho de que la división sexual no es una condición de las especies sino un carácter adquirido en el proceso evolutivo, de manera que de los primitivos seres asexuados que, como los ahora descubiertos, se reproducían por simple clonación, acabarían surgiendo los que para reproducirse precisan de los dos sexos, bien entendido que el dominio inicial de las especies femeninas fue un hecho “primario por defecto” pues hoy se conoce bien la experiencia de algunos peces cuyas gónadas primitivas han evolucionado de modo imprevisible hasta diferenciarse en ovarios, testículos o incluso en ambos a una. Los sexos separados, que es lo propio de los seres llamados ‘diocos’, parece que triunfan en los ‘eucariotes’ (cuyas células son nucleadas) frente a los elementales “procariotes”, como las bacterias, cosa que fue probada en la universidad de Southampton no me acuerdo ya cuando, porque la mayor capacidad reproductiva de los asexuados provoca que poblaciones crecientes compitan, en desventaja, por dotaciones fijas de alimento. Nada, pues, de abrazos melifluos entre náyades y divinos mancebos, nada de favores celestiales al amor desmesurado de la náyade que se funde milagrosamente con el efebo para que su amor no acabe nunca. La realidad es mucho más prosaica, esto es, considerablemente más elevada y admirable que las consejas de una fábula, haya que reconocer o no que hubiera sido una pena perdernos el pasaje de la “Metamorfosis” en que Ovidio cuenta la historieta de Salmacis y Hermafrodito. Lo único que, probablemente, resulte incuestionablemente propio del sistema bisexuado es su compleja carestía. Lo prueba que frente a tanta tragedia derivada de los conflictos del sexo no hay la menor noticia de un ser autoclonado en apuros.
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Nuestros sabios rescatan, en fin de cuentas, aquel hermoso mito que tanto inquietó, por ejemplo, a un Velázquez que, durante uno de sus viajes italianos, mandó hacer una copia de la bella “Hermafrodita” que hoy luce en el Louvre, quién sabe si modelo de su “Venus del Espejo”. Hay mucho más que el morbo que rebusca el turismo verbenero en esas representaciones del “ser doble”, lo mismo en las Termas de Roma que en la Galeria Borghese, y ese plus es la prodigiosa intuición mítica de la realidad que Policleto y sus imitadores del helenismo no hicieron más que plasmar en mármol de Paros o en bronce dionisiaco, a saber, que en los orígenes la vida venía a ser una experiencia especular, en cuya virtud el reflejo clónico del ser vivo “encarnaba”, valga el barbarismo, en otro distinto e idéntico, separado pero indiscernible. Un mito como el ideado por Ovidio o Higinio viene, seguro, rebotando de siglo en siglo, pero tiene su origen mucho más arriba, allá donde la noche de la Historia se deja clarear por los primeros albores, en la mente de un hombre todavía lo bastante primitivo –es decir, ‘ingenuo’, ‘libre’– para penetrar, en la íntima experiencia de la especie, en los arcanos escondidos de la esquiva Naturaleza, aunque aún sin otra perspectiva mental que la que le tiende, como un misterioso pero seguro puente, el pensamiento mágico. ¿Por qué imagina ese hombre auroral el portento de la bisexualidad que tan raro se le hace hoy al racionalista baqueteado en la secreta guerra de los sexos? El otro día, contemplando la réplica de ‘Hermafrodito’ que el cardenal Borghese hizo esculpir en sustitución del que hoy vemos en el Louvre, me asaltaba una vehemente ilusión de la preeminencia del mito, de la constancia de su antigüedad y, cómo no decirlo, del placer de su perenne belleza.

20 Comentarios

  1. Nuestro bienamado Anfi nos lleva hoy de la mano desde la compleja y apabullante genética –ay, aquellas leyes de Mendel que aprendimos con guisantes rugosos y lisos- a los jardines de las mitologías grecorromanas.

    Juro que he releído su prosa de hoy una y hasta dos veces. Me quedo con el sabor de su impecable utilización de las subordinadas, de su semiología deslumbrante –ay, mi don Elio A. Gramático, no me levante la regla, porfa- y admirada como siempre de la enciclopedia viviente que nos guía.

    Pero es durito el artículo. Me temo que no del todo bien descongelado, aunque como siempre muy bien escrito pero conservado para, como cuando hoy, posiblemente se halla lejos de su nido habitual y sólo hay que rescatarlo de su criogenización. Happy hollidays, Jefe.

    (Fuera de contexto: No dije la verdad cuando afirmé que no volvería a comprar EM y su detestable colorín dominical. Mientras ando por las Vandalucías no me resisto a leer sábados y domingos las impagables aportaciones de mi don V., mi don Rosell, los sarcasmos de mi don Luismi y otras galanuras imposibles de encontrar en la red. Solamente que deposito el colorín sin abrirlo en el mismo contenedor azul que las páginas salmón.

    Venga. Aquí tienen mi cuello para las collejas o mi nalgámen para vuestros látigos. Sea.)

  2. Si dice “aquí tieneN” en lugar de “aquí TENÉIS”, querida monja, concuerde luego y diga “para SUS”, no “para VUESTROS” látigos. Otra cosa sería simple “voseo”, ¿comprendés, ché”?, y para eso ya está nuestra Mendozina, aunque últimamente –seguro que despechada por el silencio de Anfitrión– sui voz no resuene por esos pagos cibernéticos.

  3. Cierto, hermana Híspida, algo duro va esta vez el carro dialéctico de don ja, pero no menosprecie la capaicdad de cada cual, y mejor imagnine que algunos podamos habernos visto movidos a bucear en los concpetos y quizá a asomarnos a la enciclopedia.
    Por lo que se refiere al fondo, me gusta ese tema (ya trabajado otras veces aquí), y es verdad que jagm sabe enfocarlo siempre con un pie en la ciencia positiva y otro en la mitología, lo cual resulta bien gratificante, por lo menos para un servidor.

  4. Yo no menterao esta vez, jefe, y mha sonao a clase de don Torpe, que es uno que nos machacaba el coco hace dos años con las células y ese rollo. Tiene uste que hacerme caso como yo a mis padres y fumarse un canuto de vez en cuando. Yo cuando me gusta lo que leo en su pagina me creo que se lo ha fumao.

  5. Cada uno es un mundo. Mis amigas y yo, tristes docentes en vacances estos días, hemos recortado el art. para castigar a la basca cuando volvamos. Ya ve, Sor Híspida, pero déjeme que le diga que no me trago eso de que no lo haya penetrado (el artículo, se entiende) porque tiene usted demostrado aquí de sobra sus saberes científicos, biológicos y médicos. No hagamos más trampas de las precisas para mantener esta literatura.

  6. Todos andamos de vacaciones, supongo, `por eso aprecio más todavía el trabajo del azacán que nos convoca. Admita doña/sor que más hacedero lo hubiera resultado a éste liarnos una de capirotes y ocios propios del tiempo. Lástima que ahí, en Andalucía, todo honor y toda gloria sea para ese Deus ex machina que es Bernat Soria, porque al jefe le deberían dar siquiera un “accésit” en los repartos de la proba y modernizadora Junta, por los esfuerzos que no se dispensa ni en vacaciones.

  7. Es que yo creo que se puede leer con gusto la parte “literaria” de esta columna (y de tantas otras del autor) y “saltarse” la “dura” o “técnica”. La historia de Hermafrodito bien merece un par de cuartillas, y se ve que a gm le impactó en su pasada visita a Roma lo que vio en la Borghese…

  8. Admirable para mçi, sin embargo de los comentarios críticos o reservones. Si quisiera otra cosa más ligerita me iría derechito a leer a…, bueno, no daré nombres porque seguro que nnuestro discreto huésped no lo tomarçia a bien.

  9. La puntaidta del profesor Miller (¿o no lo es?), está de más. ¿O tampoco les parece bien que se haga investigación pionera en Andalucía?

  10. Tampoco se sofoque usted, mi picajoso don Sociata, que lo de Miller tiene su gracia en especial si ateinde uno a que sobre las andanzas de don Bernat y la Junta apenas sabemos más d elo que ellos anuncian en sus propagandas. Pero la realidad, además, es que esos saltos hacia adelante que da esta tropa modernizadora chocan con la triste realidad comprobable: que habrá mucha célula madre (y en buenahora, ¿eh?) pero muy antiguos problemas básicos en nuestra medicina, poquísimos ordenatas en las escuelas, y pocas clasificaciones donde no aparezca la región andaluza a la cola de Europa. Esa es la realidad, Sociata, de manera que tampoco se indisponga con míster Miller a quien supongo descansando por unos días del tumulto neoyorkino.

  11. ¿Nadie se ha fijado en que ayer jagm tuvo un acto fallido y llamó a Arcadi Espada Arcadi España? Si lo hizo con intención, estupenda broma; si lo hizo sin proponérselo, mayor todavía.

  12. Vuelvo a aparecer tars un tiempo, aunque acudo a diario a la cita, para decir que me temo que a algunos les molesten algunos temas, y a otros les resulte irresistible la tentación de superar al columnista. Este es acahque común a todos los blogs, lo que no quiere decir que a todos los blogueros.

  13. Este pájaro deja su hiel para sus comentarios editoriales y luego se pone “brillante2 y cultisimo para asombrar a su parroquia. Que sepa que la mayoría no le leemos. Enorabuena.

  14. Srénese, mi señor, que no son gigantes sino molinos. Pero note que enHorabuena lleva hache (diga lo que quiera García Márquez) y “cultÍsimo” su correspondiente acento. Aparte: si no lo lee ¿cómo puede juzgarle? ¿Y a qué mayoría se refiere?

  15. Eran las diez de la noche y sin embargo, llovía. Pudo escribirlo Jardiel. Mi don Elio Grammaticense -seguro que la estoy defecando de nuevo- sabe que los andaluces usamos el vosotros/ustedes de forma algo rarita. Su reglazo por la concordancia torpe está en razón. Luego escribo en mi word cien veces un dicho que me pirra. ‘Arrojar la cara importa, que el espejo no hay por qué’.

    Pero de verdad que la Genética me ha pillado muy mayor y de las trisomías y algún marcador ya antigüito no he pasado. Lo de Hermafrodito también va por síndromes en mi cabeza. La mitología se quedó a nivel de bachiller. Eso sí, por el plan antiguo.

    Zumbi, colega, quién te dice a tí que el Jefe no se lía un canutito de vez en cuando. Es sesentayochista puro de oliva, aunque no virgen.

    Aunque tarde la peña se ha puesto al loro. Qué bien. Paz y armonía.

  16. No estamos todos de vacaciones: a mí me tocan dentro de dos semanas, después de Pascuas florida, lo cual me fastidia un montón: tengo la impresión que son menos vacaciones.
    Es verdad que el artículo hay que leerlo despacio y dos o tres veces. Así y todo, como otras veces, hay cosas que se me escapan: ¡ando pez en tantos temas!Pero siempre cojo el humor, y algo de licción. ¿Qué más pedir? También noto que hay cada vez más desconocidos que se apuntan unicamente para criticar.

  17. Esos no son desconodiso, madame Sicard. Aquí los conocemos a la legua.
    La columna, desde luego,. algo dura, exigemnte, pero esa es la regla en esta casa.

  18. Me encuentro lejos (¿hay un lejos en esea era de la Red?) pero no como para abstenerme en esta polemica amistosa. Yo he leído la columna con deleite, reconociendo la mayoría en saber y gobierno (¿y en edad?) del titular del “sitio”, pero encantando de ese estilo suyo que consiste en compaginar lo que sabe el científico con lo que sabe el mitólogo. A ver quíén da más.

  19. Sólo comparezco para decirle a don UHP que es un memo redomado. ¿Se han fijado en la pulcritud de mi lenguaje?

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