Doble gasto

Parece que la Junta no tiene bastante personal a pesar de los pesares. Y como no lo tiene, pues economiza esfuerzos –Parlamento incluido—contratando sin publicidad, por ejemplo, en miles de ocasiones o ampliando exponencialmente su “doble”, es decir, la llamada “Administración paralela”. Ahí tienen a Hacienda repartiendo encomiendas a sus fundaciones de confianza, la última nada menos que para controlar el objetivo de déficit. La “encomienda” es ya una norma como lo prueba el centenar y medio de ellas que la Junta tiene asignadas contra el criterio expreso de la Cámara de Cuentas. La paja y la viga: mucho criticar la “externalización” atribuida a la Derecha, pero sin dejar de aumentar desde la otra acera ese doble gasto –dudosamente legal—que supone mantener dos Administraciones en paralelo.

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