Reparo por sistema en las encuestas que tratan de averiguar el grado de confianza entre los grupos sociales. Una reciente sobre la relación médico-enfermo, como decía el maestro Laín, descubría la divertida paradoja de que mientras los pacientes consideraban respetuosamente a los facultativos concretos, la sociedad en su conjunto mantenía intactos la desconfianza y hasta el desdén tradicional que testimonia la canallería de nuestro refranero. En otra se descubría que los alumnos de secundaria mostraban un respeto por sus profesores en absoluto compatible con las actitudes que los docentes están hartos de denunciar un poco por toda Europa pero en España de manera muy especial. Por aquí y por allá vamos conociendo el escaso aprecio de los ciudadanos por la Justicia o por la Política, por no hablar del concepto, también tradicional, con que se distancian críticamente de ciertas profesiones liberales desde la abogacía al comercio. Aquí se repite eso de “pleitos tengas y los ganes”, tanto como se representa la ilustrativa imagen del minorista que pesa el huevo hilado en un papel que pesa un huevo, en un clima de extraña suspicacia prácticamente indistinguible del fatalismo, al tiempo que se distingue con el respeto a los mismos denostados quizá por aquello que decía Niestzche de que cuando alguien nos concede su confianza cree adquirir cierto derecho sobre la nuestra. El último de estos estudios que ha caído en mis manos es el Barómetro realizado por la Escuela de Negocios EAE, justo en los días de la campaña, para tratar de averiguar el grado de confianza que los políticos merecen a los empresarios, interesante cuestión pues no cabe duda de que la vida económica depende en gran medida de ese aprecio para bien lo mismo que para mal. Y el resultado es un pequeño desastre que no voy a detallar más que para decir que tanto al juzgar la transparencia en la intención como el nivel de cumplimiento de los compromisos adquiridos o el nivel de confianza, los directivos encuestados suspenden a nuestros prohombres casi en los mismos términos en los que en los sondeos habituales se confirma el suspenso generalizado de los políticos por parte de la sociedad en general. Merimée hizo grabar en un anillo (en griego…) una leyenda elocuente: “Acuérdate de desconfiar”.                                                                  xxxxxNo va a facilitar las cosas este talante de cara a la crisis que, al fin, reconoce el propio Gobierno y que, sin duda, va a ser para él un potro rebelde y duro de boca, por más que el tremendo espectáculo penal que muchos de nuestros grandes patronos han ofrecido en los últimos tiempos pueda aliviar el castigo de los políticos que, por supuesto, no es exclusivo de España ni mucho menos. Que el dinero no se fíe del poder puede resultar dramático para una economía con problemas porque si algo está claro en este terreno es que el negocio exige seguridad como primera providencia, y que sus administradores suspendan críticamente a los gestores públicos no es más que una muestra contundente de que en su mundo se echa de menos esa condición. Añadan a ello, por si algo faltaba, que el ciudadano no confía ni en los políticos ni en los empresarios, sin duda como consecuencia de que unos y otros lo vienen tratando con indisimulada distancia y escaso respeto. ¿Acaso podría ser de otra forma tendiendo en cuenta los innumerables incumplimientos políticos y los frecuentes abusos o escándalos empresariales? Creo que no pero, en todo caso, me ronda por la cabeza la idea del cardenal de Retz –“el alma menos eclesiástica del universo”, según reconocía él mismo– de que la desconfianza suele acabar, paradójicamente, engañándonos más que el crédito. Ya veremos. De momento lo único claro es que nos enfrentamos a la crisis con el poder y el dinero mirándose de reojo, y el personal, harto de coles, mirando para otro lado. La opinión tiene mucho de laberinto. Ahí nos tienen a todos extraviados frente al Minotauro.

14 Comentarios

  1. He terminado siendo un apátrida errante. Me ausenté de Catalunya para no ver de cerca el bochornoso espectáculo de unas elecciones fraudulentas de origen, preparadas para un conjunto de siervos del poder y la mitra.
    Esta semana que viene huyo de nuevo al norte, por que allá no hay el fetichismo alienante sobre las imágenes religiosas, que castran a los seres humanos para la libertad.

    Aquí la que se están preparando para los innumerables “autos de fé” colectivos, dignos de una Iglesia Católica tridentina. No me explico como el actual papa, que se atreve a poner más pecados capitales en su antigua lista, no aumenta en una más, la excibición de beatería de estos pueblos del sur, que ligan a la Iglesia de Cristo con el paganismo más absoluto.

    Por cierto me alegro de que la Iglesia Catóilca haya lanzado a la cara de sus creyentes el “complejo de culpa” para frenar la inmoralidad imperante en ésta sociedad que hoy cree en cualquier cosa que les reafirme en su imbecilidad hacia el hedonismo.

    Y ahora os hago una pregunta: ?Hay similitud entre los que critican la recuperación de la memoria, -no digo histórica-, sino vivida por una gran parte del pueblo español entre los que me encuentro-, y esos otros seres humanos que han padecido dictaduras como la nuestra como es el caso de Argentina, donde una mujer ha llevado a presidio a sus padres adoptivos, por ser cómplices de las muertes de sus aniquilados bilógicos padres, por la Juntas Militares que llenó de cadáves el cono sur americano?
    Debe esa Sra. olvidar para no ser rencorosa y desagradecida hacia sus “benefactores”.

    Los norteamericanos, -observad que no digo gringos-, nos han dado una lección de dignidad recuperada.
    El gobernador de California dimite tras reconocer “la culpa”, esa cosa que unicamente la Iglesia Católica introduce en sus fieles con gran acierto, ya he explicado la gran influencia en mi formación de dicha Institución, a la cual nunca le agradeceré lo suficiente el bién recibido, tanto para la felicidad conseguida, como por el dolor que me causa algunas veces su incustración en mi memoria, como les decía el Gobernador ha dimitido por reconocer su “culpa” en un acto de infidelidad hacia sí mismo y su pareja.

    La ayudanta de la Hillary también ha dimitido por declarar que el Obama si triunfa es por ser negro y despertar simpatías entre el pueblo llano.

    Dos militares de la más alta graduación, los dos ligados a los problemas con el cercano oriente, han salido de la esfera de decisión del Buch por desacuerdos con la política del mismo.

    ¿Os imagináis dimisiones en esta democracia y en este país por semejantes hechos?

    Desde Mazarrón un saludo.

  2. Argantonio de IBERIA Dice:
    Marzo 12, 2008 at 7:23 pm
    Los que emigraron al norte durante el franquismo
    lo hicieron por las condiciones históricas nefastas de sus territorios y del concepto metafísico de España.

    Esos no quieren ni oir hablar de la ESPAÑA PROFUNDA, cainista, fetichista, y con destino universal para salvación de la humanidad y la entrega de sus almas al Dios judeo-cristiano.

    Tienen que crear una nueva patria ó caverna de refugio para la nueva edad media que se avecina.

    Los autóctonos, mercaderes de los sentimientos, sin principios morales, están vendiendo la inseguridad del territorio.

    Es hora de apartarlos y comenzar la construcción de una nuevo grupo humano que diga a esa parte de la península que no quiere suicidarse, no quiere vírgenes, no quiere toros, y no quiere perder su identidad de lengua con la maldita CASTILLA.

  3. 14:21
    Sí, doña Phalloides y doña Mata también, el propio ja lo ha calificado esta mañana de bolivariano.

  4. (Como tantas otras veces, me hipnotiza el dedo señalador y no caigo en mirar a donde señala: qué bonita la metáfora del ‘potro rebelde y duro de boca’. ¿No había por ahí un fandango que terminaba como ‘… y el más fino de la boca’. ¿O era ‘tierno’? Con qué cariño hablaba el hombre de su joven caballo. Peaso poeta el Paquillo Toronjo y mil otros como él, canatando los fandanguillos que acababan de cuajar en su mente, espoleados por la manguara).

    Y la cita de mi don Federico Nietzsche, demoledora.

    Políticos. Empresarios (de alto jaez, no los dos amigos que montan la empresilla de jardinería, podas e instalación de riegos). No sé por qué se me ha venido a la imaginación una sanguijuela, reventandito de sangre ajena.

    Alguno le dirán a su anciana madre que son pianistas en un burdel, antes que confesar su dedicación profesional.

    Doña Marthe: El gobierno -no me sale la G mayúscula- recusa miembros del Tribunal Const. Montesquieu tiembla de escalofríos en su tumba.

    Buenas tardes.

  5. Todo es empeorable: ahí tiene al TC consumando su propia demolición tras soltar con la pasta a los dos erstafadores de postín. Los empresarios y los políticos no se tendrán estima, peeo ¡anda que no se entienden bien ni nada…!

  6. En nuesta nación mucha gente disparata de los curas, de los médicos, de los boticarios, de los comerciantes, de los militares, de los notarios y registradores, de los policías, de los periodistas, de los…. Y no precisamente por ese orden. Vea, querido ja, que el hecho que le ocupa hoy es un caso particular de nuestra regla colectiva.

  7. Es curioso que siempre se salve a las prostitutas en este tipo de comparaciones/estimaciones. Si no me equivoco andan muy por encima de muchos de los gremios citados por el señor Cura.

  8. Aquí se ha dado con la piedra filosofal: el “acuerdo de concertación”, por el cual el Poder (los políticos) se aseguran, a nivel naiconal y regional, la adhesión inquebranteble de empresarios y sindicatos, al menos de los dos grandes, llamados, huy qué risa, “sindicatos de clase”…

  9. En USA se organiza mejor se tinglado mediante el “lobby” que, en plenas Cámaras, representa los intereses de los negociantes. Es que se cree siempre en el papel beatífico de los “creadores de riqueza”. Pero no se hagan ilusiones, ni positivas ni negativas, porque eso que cuenta la columna ocurre en todas partes.

  10. Política y negocio, ¿dónde está la diferencia? Es lo primero que aprende esta tropa, ¿no se han fijado? Al fin y al cabo, a la Política se le llama el “negocio público”.

  11. No se han tomado en serio hoy el tema, que me parece muy revelador, y que creo que explica muchas de las cosas que están ocurriendo hoy y han ocurrido siempre.

  12. 18:49
    “nos enfrentamos a la crisis con el poder y el dinero mirándose de reojo,”
    Entre calé y calé no vale la buena ventura.

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