Encima de la que están soportando, la Junta tilda a los médicos andaluces de mentirosos (sic). Y los médicos contestan que los ataques violentos que vienen soportando los sanitarios por parte de sus pacientes no tienen otra causa que el optimismo oficial, esa propaganda que difunde temerariamente el agriprop sociata, eso de que “todo va bien y de que la sanidad funciona a la perfección” en lugar de reconocer objetivamente el riesgo implícito en la política de “recortes” y en la masificación de la asistencia. Fino diagnóstico: los sanitarios están solos frente a un usuario mal educado en la idea de que todos los derechos le asisten mientras que ningún deber lo limita. El auge de la agresión a médicos –¡y a enseñantes!– es el efecto directo de la demagogia más irresponasable.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.