A la vista de las declaraciones de sus máximos responsables, la Junta andaluza no tiene ni idea de lo que está pasando ni de lo que tendría que hacer para ponerle remedio. Esas declaraciones contradictorias, a veinticuatro horas de distancia, lo dicen todo, pero su previsión de que no crecerá el empleo al menos en año y medio –vieja previsión, por cierto—obliga a esos responsables a reconocer su desconcierto y ofrecer siquiera un programa creíble. A base de mimetismo y demagogia, a golpe de improvisación, no iremos a ninguna parte. La Junta debe contar con el apoyo de todos, pero ella debe empezar por reconocer su fracaso.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.