En Tikrit, el pueblo natal de Sadan Husein, han inaugurado un monumento al zapato que Mountazer Al-Zaïdi, el periodista de tv que lanzó su doble zapatazo al presidente Bush durante su última visita a Irak. Al-Zaïdi acaba de ser liberado tras prosperar su recurso y reducirse a uno su anterior condena a tres años, y ha sido recibido como un héroe por altos dirigentes políticos que lo esperaban a la puerta de la cárcel, mientras le llueven ofertas de trabajo dentro y fuera de Irak y la cadena en la que trabaja le regala una casa en Bagdad además de abonar religiosamente sus haberes durante el tiempo que ha permanecido en prisión. Un chollo, vamos, lo del zapatazo a Bush, lo que para nada trata de restarle “méritos” a la tremenda osadía del agresor ni cuestionar las muchas razones que pueda tener tanta gente en este mundo para arrearle a Bush con lo que sea. Eso sí, no parece razonable confundir la intemperancia o la mera brutalidad con el lógico derecho a la protesta, y menos dar por bueno y hasta por heroico que se atente, en la medida que sea, contra altos dignatarios en visita por el extranjero, porque ni que decir tiene que semejante criterio aniquila el fundamento de la inmunidad diplomática además de constituir una insensata patente de corso en manos de cualquier irascible o, simplemente, de cualquier avispado buscavidas. Esa estatua de una tonelada y rellena de tierra de la que emerge un bonsái tiene incluso nombre, “Estatua de la gloria y de la generosidad”, algo que hay que ser muy fanático para no considerar exagerado desde cualquier punto de vista. Al-Zaïdi ha hecho carrera no con un largo trabajo o con un acto realmente heroico sino con un simple par de zapatazos y eso, por más que los horrores de la guerra y sus atrocidades nublen la vista al personal, es una mala noticia para cualquier profesión y, muy especialmente, para la del periodismo. Aviados iríamos si cada uno fuera libre de estamparle el calzado en la cabeza al prócer de turno al que detestara. El heroísmo es una cosa muy seria además de muy exigente.

Estas son las consecuencias, por supuesto, de la desmoralización de amplias capas de población en este mundo desgarrado. No hace más que unas semanas fue un escándalo la ocurrencia de unos galeristas antisemitas de exponer grandes retratos de vírgenes cristianas con el rostro superpuesto de las suicidas asesinas que el islamismo radical está produciendo, como si la obra de esas heroínas no fuera un crimen abominable explicable sólo por la locura inducida que padecen ellas y su entorno. No es fácil poner reglas a la exasperación pero resulta obligado plantarse ante la vigencia de ese talión ancestral con que se cierra el círculo maldito de la injusticia y la violencia.

14 Comentarios

  1. Confieso que a mí m e hizon gracia el espectáculo insólito del zapatazo. Pero comparto la postura de jagm: ni es posible permitir el desacato en esas circusntancias ni parece lógico que se dé trato de héroe a quien no es más que un insensato fuera de toda norma. Es malo que la gente vea en un osado un héroe y mucho peor qu vea un triunfador. Sólo el fanatismo de esos ambientes explica la anécodta del monumento y la recepción dispensada al gran bruto que es el zapateador.

  2. Esto es como lo de la autoridad del profesor que todavía hay nenes y papás que cuestionan porque dicen que se trata más de temor que de respeto lo q

  3. (HA SALTADO LA MÁQUINA, LO SIENTO)

    decía que: … más temor que respeto lo que pretende hacerse en Madrid o ya se hace en Valencia. ¿Qué quieren que sigan insultabndo, menospreciando, incluso agrediendo al profesor (o al médico) impunemente? Hay que comprender la benevolencia de los iaqu´ñies conm el lanzador de zapatos contra Bush, pero no puede admitirse como conveniento ni justa esa reacción que han tenido las autoridades. Los americanos podrían sentirse muy ofendidos, digo yo. Los iraquíes deberían pensar que esos zapatos mañana pueden volverse contra cualquiera.

  4. Ese memo de Bush se merece no digo zapatazos sino algo más contundente, peor mel Presidente de los EEUU de América, no puede ser tratado como un monigote de feria. ¿Por qué no le tiró esos zapatos a Sadan ese iracundo periodista? Ah, amigo, porque eso hubiera supuesto un tiro en la nuca tras un “repaso” general que para qué hablar. No se puede aprovechar la libertad dem ocrática para imponer el capricho de cada cual. Y la ofensa a jefes Estado extranjeros está tipificada en muchos códigos civilizados.

  5. Está usted en racha moral, don joseantonio, ayer en un tema tan grave, hoy en un tema en apariencia menor, que no lo es. El respeto ha de ser restaurado en esta cultura desinhibida al máximo, o erstaremos perdidos en la vida pública y en la privada.

  6. El amigo jaGM cada vez es más maduro. Tan maduro que no quiere saber nada sobre el simbolismo del zapatazo en el mundo árabe.
    No hubo ahttp://abatemarchena.blogspot.com/gresión física, no hubo violencia verbal, no se puso en ningún momento la integridad física del “monigote”.
    La protesta que no se ejerce con actos violentos son necesarias en la sociedad como ejercicios de libertad.
    Otra cosa es que se considere que esta sociedad es perfecta y no se puede mejorar.
    Temo que aquel joven luchador, crítico con la dictadura franquista, ha llegado al límite de sus deseos. Está identificado con esta sociedad llena de hipocresía y cansado de cambios de perspectiva quiere descansar hasta…….Para él la HISTORIA a llegado a su fín.

  7. A mí desde el primer momento me vino a la memoria don Nikita Kuschev o Jrushoff o como vostedes prefieran. Como no llego a alcanzar la sabiduría zapatil -no confundir con zapateril- que mi don Abate menciona y después de trastear en su blogspot sin conseguir dar con la cita, me quedo con el hecho físico que todos hemos contemplado.

    El impenitenete fumador de Casablanca lo deja clavado ahí más arriba: “…¿Por qué no le tiró esos zapatos a Sadan ese iracundo periodista? ” Le doy un cuarto de vuelta a la tuerca: ¿Se imaginan si a un reportero yankee se le ocurre una cosita semejante en una rueda de prensa de Ahmadineyad?

    De todas formas me pregunto si hubo o no violencia como parece que se afirma, en la gracieta porque uno de los misiles, posiblemente perfumado de aroma a cabrales, pasó rozando al Jr. Un impacto en la cara -un 43 de 300 ó 400 gramos, a esos kilómetros por hora, no hubiera sido totalmente inocuo en el careto presidencial, simbologías aparte.

    No puedo -morcilla- menos que recordar una vez más a la Fallacci: “¿No os dais cuenta de que los Osama bin Laden se creen autorizados a mataros a vosotros y a vuestros hijos, porque bebéis vino o cerveza, porque no lleváis barba larga o chador, porque vais al teatro y al cine, porque escucháis música y cantáis canciones, porque bailáis en las discotecas o en vuestras casas, porque veis la televisión, porque vestís minifalda o pantalones cortos, porque estáis desnudos, o casi, en el mar o en las piscinas y porque hacéis el amor cuando os parece, donde os parece y con quien os parece? ¿No os importa nada de esto, estúpidos?

  8. Injustificada e ingenua agresioncita la del Abate contra jagm. ¿Por qué acusa de “integrado” a quien sólo discrepa de un hecho tan brutal como es protestar lanzándole los zapatos a la cabeza del discrepado? Se ve que hay quien sigue en las trece del violento, del amigo de la dialéctica de los puños y los zapatos, y eso es abusurdo porque, como la columna dice, aniquila la posiblidad de entendimiento. ¡Claro que un zapatazo no es un tiro en la barriga! Es un zapatazo. Me gustaría saber cómo lo recibiría este amigo tan “duro e boca”, el señor Abate, si quien lo recibe de quien lo detesta es él, su señora o su respetable señor padre. La violencia también es indivisible, me parece.

  9. Creo completamente injusta la invectiva de algún bloguero contra al autor, reo de algo tan elemental como rechazar el salvajismo y la violencia en las relaciones normales entre países. Hasta me ha aprecido leer que “no ha habido violencia” en los zapatazos de ese espontáneo. Algunas veces pienso que hay personas que buscan en el radicalismo una especie de antídoto contra los años…

  10. Hasta que los manipuladores de la lenguan no entraron a saco en su manipulación, la palabra radical era sinónimo de ir a las raices de las causas. Fué a finales de la II Guerra mundial cuando los conservadores
    comenzaron a juntar radicalismo con fanatismo.
    Lo han conseguido: Hoy es tildado de radical toda persona fánatica y no aquella que trata de relacionar las raices del origen de las cosas.

    Esta es la primera acepción del RAE: 1. adj. Perteneciente o relativo a la raíz.

    El CONSERVADURISMO de los académicos nunca ha combatido la manipulación del poder sobre el uso del lenguaje, y ha favorecido la confusión de conceptos.

  11. Es de todos conocido el hecho constatable y constatadísimo que los “no conservadores” no suelen hacer uso de la propaganda y de la manipulación del lenguaje (risas).

    Mal andamos de argumetnos si empezamos a tirar de acepciones del DRAE…

  12. Pues un año de carcel me parece mucho para un zapatazo.Sobre todo si se tiene en cuenta que Al-Zaïdi se jugaba el tipo, porque las reacciones de los guarda-esplada de servicio hubieran podido serle fatales.
    Yo comprendo el zapatazo y la estatua. Como lo han perdido todo por lo menos conservan el sentido del humor. Que esté mal lanzar zapatos a la cabeza de la gente es evidente, pero ya digo el tío cumplió su pena. No fue ningún regalo.
    Besos – retasaillos – a todos.

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