Ha dado mucho que hablar el escándalo de las violaciones múltiples en la India, un país en el que ni siquiera la pena de muerte basta, al parecer, para disuadir a los violadores. Las organizaciones humanitarias no cejan en solicitarnos adhesiones a la protesta ante los Gobiernos que toleran situaciones como las que han espantado a la opinión mundial sin que hasta el momento esos responsables hayan dado señales de vida. La penúltima denuncia se refiere a Kenia donde, según fuentes oficiales, nada menos que dos tercios de las niñas y la mitad de los niños han sufrido algún tipo de abuso sexual por parte de los adultos. Caso extremo, por el momento, es el de Liz, violada a sus 16 años por un grupo salvaje que la sorprendió al volver de los funerales de su abuelo, para ser arrojada, finalmente, a una letrina de seis metros de profundidad, sin que la policía, que detuvo a los violadores, encontrara mejor castigo para ellos que obligarlos a cortar el césped de la comisaría. La alerta dice que, ante la ola de violaciones registrada en el país, existe incluso un fallo judicial que ordena a la policía respetar las duras leyes vigentes, a lo que la policía ha respondido que carece de presupuesto y de medios para “formar” a sus agentes, como si la persecución de los violadores requiriera mayor ciencia. En toda esa área subdesarrollada, el derecho lleva impreso el sello macho mientras que sigue vigente la pésima valoración de la mujer y eso es algo que, evidentemente, no se va a resolver a nivel local, sino que ha de depender de la actitud de los países avanzados y sus organismos internacionales. Mientras tanto, Liz seguirá destrozada en su silla de ruedas y sus violadores habrán liquidado su responsabilidad tras cortar el césped. Nadie, en cualquier caso, ni bárbaro ni policía, ha sido llevado siquiera ante los tribunales.

 

Parece claro que el auge de los medios y redes sociales está propiciando una crecida de la conciencia general al menos frente a estas situaciones de indefensión, pero también que poco será lo que llegue a conseguirse en tanto los poderes internacionales no tomen cartas en el asunto. Poco puede esperarse de esas sociedades que viven su Edad Media si es que no permanecen encalladas en un primitivismo por completo ajeno a la noción del derecho humano y en el que la ley es patrimonio reservado a los varones adultos. Incluso gramaticalmente, se ha ironizado alguna vez, el derecho es masculino y la obligación femenina.

8 Comentarios

  1. La última frase es lapidaria. Leo en periódico que la ministra conservadora Ana Mato pide que se retire el libro “Cásate y sé sumisa” que ha editado el arzobispado de Granada. Parece que algo hemos avanzado…

  2. Hierve la sangre hasta quemarse leyendo estos desafueros. ¿Dónde están las autoridades “mundiales”, mirando a las nubes?

    Me van a perdonar que exponga un otro hecho ante el que calla la CSI (Confederación Sindical Internacional=CIOSL + CMT). Allí andan Ugt y CC OO.

    A todos nos suena y mucho Qatar. Un equipo español lleva su nombre en el pecho. En Qatar se celebra el Mundial de Fútbol 2022. Pues bien:

    – Allí se está haciendo una obra faraónica: nueve mega-estadios, carreteras, una línea de metro, tres gigantescos barrios de viviendas, hoteles, un enorme nuevo aeropuerto, etc…

    The Guardian ha revelado que, entre junio y agosto de este año, han muerto 44 nepalíes y ha puesto de manifiesto unas condiciones de trabajo espantosas: alojamiento de 12 personas en una habitación, jornadas de hasta 11 horas de trabajo, seis días por semana, con una temperatura exterior de hasta 50ºC; sin acceso a agua potable gratuita, confiscación del pasaporte, ningún empleado extranjero tiene derecho a romper su contrato de trabajo sin el visto bueno de un tutor que suele ser su empleador.

    – Eso por un salario de entre 180 y 243 euros al mes, que puede ser pagado con mucho retraso. Sueldos algo sorprendentes, cuando se sabe que ¡Qatar es el país con renta per cápita más alta del mundo!

    – El gobierno qatarí no lleva contabilidad de los muertos. Son las embajadas las que publican las cifras. La de India computa 237 muertos en 2012, y 159 en los nueve primeros meses de 2013. La de Nepal habla de 200 por año. Los trabajadores son casi todos jóvenes pero, entre el 50 y el 60% de las muertes se producen por accidentes cardiovasculares, después le siguen los accidentes de tráfico y accidentes laborales directamente vinculados a las obras en curso.

    Fútbol es fútbol

    Pido perdón. Pero si no lo digo, reviento.

  3. Hace muy bien, mi don Epi, en recordar este grave asunto sobre el que versó una columna de don ja hace muy poco tiempo. La explotación es una tendencia universal que estos países medievalizados no saben distinguir de la esclavitud misma. Hoy se trata aquí, sin embargo, de un tema sensible como el que más y, desde luego, espanta ver el tratamiento judicial que en ellos se le da a delitos tan espeluznantes.

  4. …algo que no se va a resolver a nivel local, sino que ha de depender de la actitud de los países avanzados y sus organismos internacionales.

    Es exactamente lo que yo quería apuntar en mis dos renglones primeros, mi don Páter. ¿Qué dicen a todo esto la Troika, la NATO, la ONU y toda la pandilla de facinerosos que cobran por hacer un papel cada vez más ridículo?

    Será que como buen meteorópata me tiene soliviantado este viento de nordeste, que nos llega al sur después de barrer toda la inmundicia de Norte- y Centroeuropa, además de cruzar en diagonal la Pieldetoro, cargado de todo lo peor que encuentra: radiaciones ionizantes, partículas venenosas, moléculas cancerígenas y basura microcósmica… Puagggggggg…..

  5. Los veo muy discutidores, mis queridos casineros, en torno a esta columna escalofriante. Una más con que don ja robustece nuestra información y criterio al paso que nos hiela la sangre. Lo de la niña arrojada a la letrina y condenada a la silla de rueda es terrible y más si se contrasta, que es a donde va la columna, con esos violadores tratados como colegiales traviesos. Una canallada, otra herida abierta en el costa de esta Humanidad ¿sin remedio?

  6. Un instante para elogiar al autor, verdadero azacán que no descansa buscando temas que repensar y ejemplos que proponer. Esos medievales, ya lo sabemos, nada tienen que ver con nosotros en estos aspectos, siendo su criterio, como es, rígido y seguramente fósil en muchos supuestos. Una niña ultrajada o mil da lo mismo. Un hombre es un hombre… Les recuerdo que también aquí en España, salvadas todas las distancias y alguna más, ha habido sentencias sobre violaciones para enmarcar. ¿Recuerdan al juez de la minifalda? Si no, mejor.

  7. Es el salvajismo original, la ferocidad cotidiana, la ideología patriarcalista histórica. Hoy mismo leo que la encíclica Evangelii gaudium, de este nuevo e ilusionante Papa, habla a corazón abierto de lo divino y lo humano aunque siga cerrado a cal y canto frente a la ordenación de la mujer.

  8. No enredemos, no enredemos, que ese hombre sabe lo que hace. ¿No tienen bastante con curas que quieren meter por medio a las hembras?

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