Hay que agradecerle a la competencia que, habiendo apostado en un principio por banalizar el “rociazo” de la Dipu, haya optado luego por mostrar lo que piensan los ciudadanos sobre el tema. Y lo que piensan, en bastante más de un 80 por ciento de los casos, es que la Dipu no tiene por qué poner casa en El Rocío, algo ciertamente mucho menos expresivo (ésa es la pregunta que se plantea en la encuesta virtual) que los comentarios adjuntos. Mal trago para los diputados va a ser ese Rocío expuesto a la guasa y al cabreo, mal escenario para que el candidato/a a la alcaldía de la capital, vestido de corto o de flamenca, enseñe al fin la patita por debajo de la puerta, mala digestión la de esos langostinos gratuitos que de manera tan feudal ha decidido ofrecerse a sí misma en sacrificio una institución que nadie sabe para qué nos sirve pero que todo el mundo puede ver lo que nos cuesta. Hay que agradecer a esa encuesta su aportación a la democracia aunque sea virtual. Lo podemos entender mejor que nadie quienes fuimos los primeros en descubrir el pastel y en pronunciarnos en contra desde el primer instante.

1 Comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.