Es tremenda la historia que cuenta el médico andaluz expulsado de una mutua en Barcelona por no saber catalán. Tremendo que la Junta de Andalucía no respalde el derecho constitucional de los ciudadanos a hablar el idioma constitucional del Estado, aunque eso, claro está, no debe extrañarnos gran cosa tras oír a proponer a Chaves a los parados andaluces que aprendan aquella lengua como posible requisito para obtener háyale puesto de trabajo que, por lo visto, Chaves no espera que aquí acabe generándose siquiera para la mayoría. Hay que imaginarse la que organizaría el lehendakari o el President si a un euskaldún o a un catalán lo echaran a palo seco de Andalucía por carecer de alguna de nuestras peculiaridades. Chaves pasa de ese tema como de tantos, cabalmente como de cualquiera que no afecte a su continuidad en el poder, contando además con la complicidad silente de nuestros/“sus” medios. Nos han puesto de rodillas ante la chulería secesionista de los socios del Gobierno y derodillas, probablemente, habremos de continuar. 

1 Comentario

  1. Lo de aprender catalán en Andalucía es para ayudar al PSC en la campaña electoral. Chaves ejerce más de presidente del PSOE que de presidente del gobierno andaluz. Ocurrió lo mismo con el estatuto: se tramitó aquí como si su reforma fuera un clamor de los ciudadanos aunque no le importaba a casi nadie, todo para servir de coartada a la reforma del estatuto catalán. Así nos luce el pelo.

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