Nos enteramos de que no sólo la Intervención había denunciado reiteradamente la ilegalidad de los procedimientos seguidos por la Junta desde Empleo sino que la Inspección de Trabajo también levantó esa liebre sin el menor resultado. La Junta no sólo ha actuado saltándose las normas sino que ha saltado sin problemas sobre los órganos legales de control, a los que se ha pasado por el forro. Y eso es demasiado para echárselo a las espaldas en exclusiva a un director general, sobre todo teniendo en cuenta el montante de semejante estrategia defraudadora. Es natural que Griñán huya como gato escaldado de una comisión investigadora pero, muy probablemente, tampoco le va a resultar fácil escapar sin ella.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.