El argumento del presentador resonó contundente y equívoco en el plató de la telebasura tras la consabida descalificación ‘preventiva’ de los “sesudos intelectuales”: “Amanecimos esta mañana hablando de Belén Esteban y son (consultó escrupuloso su reloj) las once y media de la noche cuando continuamos hablando de ella”. Realmente se quedó corto porque aún quedaban horas de memiloquio sobre el asunto, con toda evidencia fabricado, en torno a la vida privada de esa persona, y debatido de manera simultánea, por si fuera poco, en otras emisoras de la competencia. Debió ser una noche cara, ya que en proporción a la emotividad real o fingida, giran los “cachés” que perciben tanto los despellejados como los despellejadores en esas programaciones, pero además de que la audiencia debió ser también más que rentable, hace mucho que la sociología de la cultura (Merton, Dwight Macdonald, Paul Lazarfeld y demás) explicó que la “mass cult” o cultura de masas, ese puré adictivo sólo posible en la sociedades masificadas, era el producto más barato y el más demandado de la “industria de la cultura”. La “muchedumbre solitaria” de que hablaba Riesman, aislada en el globo pneumático de la inopia voluntaria, rellena su vacío vital con ese mortero espeso que amasa la habladuría con el rodillo de la curiosidad alcahueta. ¿Qué puede interesarle, no digo a millones de personas, sino a una sola, la insignificante vida de alguien que –como se encargó de explicar cínicamente un contertulio—nada es por sí misma sino por su condición de producto de la propia industria? Pues nada, a ver, pero échenle un vistazo a las audiencias y verán lo que pueden en una sociedad descerebrada los cuentos y las lágrimas de una friqui famosa que, por descontado, cobra bastante más por su pellejo y sus lágrimas negras que un par de ministros juntos. El Sistema sabe lo que se hace, qué duda cabe, y ‘medios’ y Gobiernos le sirven solícitos en esa misa negra de la infamia que es la cultura de la difamación.

Curiosamente, creo que fue esa misma mañana cuando conocimos por el sólido informe de le OCDE el estado calamitoso en que se encuentra nuestra educación, colista inveterada del tren europeo de la infelicidad. Pero la realidad es que si dirigen la sociedad en sus más altos niveles, incluyendo el Gobierno, personas sin estudios o con más que precaria formación, y no se ofrece a la juventud otro modelo de éxito social que el que pueda proporcionar un concurso televisivo, mal cabe esperar que el fracaso escolar ceda y se detenga la sangría del absentismo, antes de proponernos elevar el nivel cultural de la población. La industria de la telebasura funciona hoy como un sector ‘sensible’ desde el punto de vista del proyecto “integrador” con que el Poder tiende a anular la personalidad colectiva. La Esteban, como tantos otros, juegan en esta sociedad con su papel alienante, una función decisiva sin la que otro gallo le cantaría a ese Poder.

11 Comentarios

  1. Valiente, justo y pertinente. Me dan asco muchos programas de tele, son degradantes, y no me extraña que la juventud se vuelva cobarde, vaga y pusilanime cuando no se le puede ofrecer mejores modelos: tendremos lo que nos merecemos.
    Besos a todos.

  2. Deum de Deo, lumen de lumine! Una Cruz del Sur dedicada a Belén Esteban! Estos dioses deben estar locos.

    No, Alterego, no. No te quedes en la superficialidad. Estamos hablando de cultura -¿mande?- de masas.

    Panem et circenses. Furgo y toroh. Pipi y Esteban. Hay que tener mucha cintura para que, a poco que uno se ponga ante electrodoméstico con el ‘mango’ en la mano, no te cuelen alguna berza de las supradichas. Luego dices que solo pones la tele un ratito mu corto al día, o ninguno, y te llaman posturitas o mentiroso.

    Mi doña Marta -smuakisss- mete el dedo en el ojo perfecto: esta tv es la madre de toda una juventud, de los 0 a los 47 años y tenemos lo que nos merecemos. Y eso que ella no ha visto ni anuncios de ‘Sin tetas no hay paraíso’ o de ‘Física y química’ o alguna de buenos y malos de tiempos de la República o de la postguerra.

  3. Quiero que sepan que don ja tiene olvodado (¿traspapelado? enm el telar un libro cuya idea y partes ya escritas conozco que se titulaba “Sociología de la Piquer”. Ojalá la Vida me dé ocasión de verlo terminado y poderlo leer entero, pero les aseguro que pocas veces he disfrutado tanto como explorando el sentimineto mítico a través del floclore de Rafael de León. Estas cosas hay que tenr mucho talento para hacerlas, y hpy me he alegrado al tropezarme con esta invectiva contra la telebasura cuyo obejeto no conmcozco en detalle por vivir en Roma, aunque, por eso mismo, puedo comprender muy bien. Ja se ocupa siempre de “sociología ctidiana” como diría Lefèvre, pero es en estos temas que se dentran hasta la hondura en los que me gusta oírle (tengo es viejo privilegio que tanto ha reportado a algunos cafés parisinos o madrileños y a las operadortas telefónicas) y permirime reflexionar. Un abrazo a esa simpática rebotica.

  4. Nos quejamos pero todos tenemos algo de culpa. Hasta periódicos de tirada nacional publican algún día de la semana unas páginas de “prensa amarilla”, se llama así?
    En los kioscos hay un sinfín de “revistas del corazón” dedicadas por entero a contarnos la vida de estos “personajes”, también hay periódicos que regalan una de estas revistas una vez a la semana, estas revistas muy parecidas entre sí se venden, porque las compramos.
    Igual pasa con los programas de la tele, si no tuvieran audiencia no los emitirían.
    Por supuesto que de alguna manera consiguen que estemos idiotizados con estas cosas y no prestemos atención a otras más importantes como por poner un ejemplo, la calidad de la educación, no sé si el nuevo ministro se tomará más interés en conseguir que los jóvenes lleguen a la universidad sin faltas de ortografía y con una cierta cultura elemental, cosa que no creo que se consiga si no hay una mayor exigencia a la hora de aprobar y pasar de curso.
    Y en cuanto a los padres tendrán que aprenden a decir que no, a lo mejor si lo hacen no proliferan tanto los puestos de “chuches”, esas golosinas que siempre han existido pero que antes se utilizaban con mesura y ahora parecen ser imprescindibles a todas horas, conozco más de un puesto estratégicamente situado a las puertas de un colegio.
    En fin, creo que todo está relacionado, la educación empieza en los hogares y sigue en los colegios, pregunten a los sufridos profesores, pero si no ponemos todos algo de nuestra parte, el día de mañana “personajes” como aquellos de que estamos hablando lo controlarán todo bien dirigidos por sus asesores/ asesoras.

  5. Ayer un tal “Merencio” me hacía la siguiente pregunta: ¿como es posible que me haya dejado seducir por sirenas burguesas?

    Mi apoyo al sector nacionalista catalán es circunstancial, ¡vamos!, lo que se decía en tiempos franquistas: “compañero de viaje” para empresas más complejas, entre ellas cambiar las relaciones de poder de los grupos políticos que han copado la dirección del Estado.
    Estoy inmerso en la filosofía de que “nadie se baña dos veces en el mismo río”.

  6. Doña Segoviana, lleva usted toda la razón: si todos ponemos de lo nuestro , las cosas se arreglarán. Le aseguro, que todos los días, bien digo todos, tengo el placer y el honor de luchar en concienza contra ese abandono, esa ignorancia, ese vanagloriarse de ser inculto, vago y pretencioso. Como empieza el curso, tengo energía para tirar, pero cuando termine hay días en que ya me fallan.
    Un beso a todos, y en especial a don Yamayor.

  7. “Circunstancial”, “para empresas más complejas”, “cambiar las relaciones de poder de los grupos políutiocs que han copado la dirección del Estado”… Un buien vhjarnego no da expluaciones. Simplemente lame la mano que le dio de comer.

  8. No entiendo por qué para discreparo del Abate se le insulta. Dicho sea sin comulgar con esta última intervención de nuestro viejo discrepante que,, eso sí utiliza el casino para dilucidar sus pleitos y no para comentar el tema, que sería lo suyo. Hoy, por su culpa, yo estoy haciendo lo mismo, auqneu no dejaré de decir que estoy de acuerdo por completo con la crítica del columnista.

  9. Lo peor de todo es que son mitos objetos de fijacion de los jovenes, de esta manera muchos no estan interesados en un estudio o un trabajo, pues con semejantes ejemplos de estilo de vida quien va a querer dar palo al agua

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