Cuento del alfajor el que la Junta acaba de contarnos sobre el lío del agua contaminada que se tragaron en 2007 los pueblos del Condado bajo la responsabilidad de la Mancomunidad de Aguas y, por supuesto, con su conocimiento. Que no vega ahora con cuentos Salud, que entre otras cosas, dispone de su laboratorio provincial y la obligación de velar por estas cosas, aparte de que en su día recibió el aviso correspondiente y no hizo caso. En materia de salud pública se juega demasiado a este trile temerario en el que, mientras no estalle alguna bomba informativa, cada cubilete se encarga de despistarnos cuando le llega el turno. La Junta sabía lo que pasó en aquel caso como lo sabíamos todos. Lo que no se comprende es por qué no se exigen responsabilidades ahora que se conoce la verdad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.