He bajado al subte de ‘Harrods’ a ver el “memorial” que papá Al Fayed le ha levantado en su tienda a esa leyenda viva que es Diana y a su amante Dodi. Un monumento al ‘kitch’, ni qué decir tiene, con ofrenda floral, simbólico reloj de arena y un pedrusco precioso –que imagino que vendrá a representar las bodas místicas de los difuntos– como para despejar hasta la más pequeña duda. Un horror. En Kensington  Garden, en cambio, recorro entre violetas y anémonas  un romántico paseo que le han dedicado a la omnipresente Diana antes de llegar a una fuente también ofrendada a su memoria. Tremendo lo de Diana, pero no menos, en otro orden de cosas, el relieve otorgado por la prensa inglesa, y no sólo por la sensacionalista, a ese duelo singular que parece que han librado en España la princesa Leticia con la irresistible Bruni, como si la que el país tiene encima diera margen para ceremonias y juegos de esa naturaleza trivial. Bueno, en la prensa inglesa y en la española, en la que leo, no sin  cierto sentimiento de pesar y vergüenza ajena, crónicas enjoyadas con diademas prusianas, tiaras de diamantes y zafiros o pendientes de brillantes, para solaz y goce de la mayoría babieca, y un  poco como un grosero insulto a un país en almoneda al que hasta los más optimistas le auguran lo peor, y que arrastra ya, como quien no quiere la cosa, la friolera de tres millones de parados que pronto, por desgracia,  podrían ser, incluso, cuatro. Leo que lo que “hizo súper ‘glam’ a la Bruni fue su moño” coronando su tentadora espalda. Sarko ni se ha enterado, pero donde ha estado estos días ha sido en Babia. O en las Batuecas, que es el viejo refugio de nuestra realeza.

 

De la gripe porcina a las justas de princesas, de los terrores medievales a la fantasmagoría deslumbrante del colorín sublimatorio en el que esta vez, además, dos estupendas  plebeyas compiten entre sí por la manzana de oro que les ofrece el más frívolo de los Paris, mientras cae manso pero incesante el orvayo de las malas nuevas económicas. Vamos a ver muchas como éstas en la próxima temporada, más de uno y más de dos montajes propagandísticos destinados a entretener al personal lejos de sus cuitas y pesares, como si el “panem et circenses” de los romanos o nuestro dieciochesco “pan y toros” hubieran mutado en una eucaristía demagógica oficiada por princesas y cronistas con pluma. Es una pena cómo nos la dan con  queso y más todavía comprobar cómo nos la dan a palo seco.

9 Comentarios

  1. Pienso que puede interesar, respecto a la epidemia de gripe vigente y la falta de información veraz y precisa, lo que escribe, sobre sobre sus posibles causas y mecanismos de transmisión, mi colega la Dra. Concepción Cruz Rojo, del Dpto. Medicina Preventiva y Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad de Sevilla en:

    http://cruzrojoepidemiologia.wordpress.com/

    Saludos.

  2. Después del comment de mi admirado don Chic (guapo!), es difícil mantener la línea de las dos starlettes que han andado compitiendo en glamour estos días (¡?) Solo una pega, mi don Anfi: Una de ellas es ciudadana, nada menos, y la otra sí corresponde a su etiqueta de plebeya, ya lo dijo su suegra. Intelligenti pauca.

    Ah, bueno, otra pega, que puede ser simple gazapo: ‘orvallo’ es tal como acabo de escribirlo. Que una lo disfruta algunos meses al año.

    Volviendo a la Dra. Cruz Rojo, que ya son apellidos, aún con concordancia vizcaíno. Su artículo es farragosito y pelín espeso, pero lean al menos la nota bibliográfica [1] de mi doña Silvia Ribeiro en La Jornada de México, a la que el Anfi me aficionó hace ya un tiempo:

    http://www.jornada.unam.mx/2009/04/28/?section=opinion&article=020a1pol

    Su información y opinión es oro puro.

    Baci per tutti.

  3. Parece que la gripe ha desplazado a las damas; princesa, ciudadana o plebeya, qué mas da.

    Lo único que diferencia a esta gripe de todas las anteriores es el exceso de información. Tenemos tanta que la gente no sabe a qué carta quedarse.

    Mi reflexión, harto simple, es que todos descendemos de personas que la han pasado y que todos nosotros hemos sobrevivido a varias epidemias.

    El miedo es un autocastigo que no resuelve nada. Imitar a los jóvenes narradores del Decamerón no sería nada sensato.

  4. Con dos colegas de blog (Heródoto y Docente) aviso sobre ele scamoteo de la columna de ayer, inexistente para el blog. ¿Desordenm descuido, abulia, rutina? Un poco de todo, quizá más la ausencia del autor, que andará incansable por esos Londres. Que vuelva pronto e ileso de la porcina.

  5. Otra verónica del autor, esta vez lanzada desde el extranjero, con perspectiva, advirtiéndonos de la posibilidad de que también el jaleo de la suoervisita de Sarko y el duelo de princesas haya sido una baza utilizada por los estrategas de ambos países para distraer la atención sobre la crisis económica. No puedo negar que me tienta la tesis, com o antes la de la fiebre porcina, aunque estas cosas conducen por derechoa un escepticismo máximo frente a los medios. ¿Cómo creer en quienes desconifamos? jagn no hace sino exponer tesis y hace bien, porque tampoco él propone sus teorías como materia de fe.

  6. Hoy de nuevo falta la columna correspondiente al día. Ignoro la causa pero no alcanzo a comprende cierta informalidad que padecemos en este casino. Habrá que carle un toque al autor cuandi regrese de su periplo.

  7. Otro día sin columna. No se comprende bien que un simple puente provoque estos fallos, aunque ignoro si excosten otras causas. ja debería coresponder a sus fieles casineros exigiendo a quien sea que cumpla con un trabajo tan elemental.

  8. Una servidora tanía la esperanza de que mi don JA del alma se tomara unas jolideys de verdad y estruviera una semana con el casino cerrado por vacaciones. Tan es así que durante un par de días ni abrí siquiera la página. Luego hasta pensé en reñirle y darle unos fustazos en el antifonario en plan estricta gobernanta porque a un tío que se va por ahí y se le olvida quitarse la cadena de la columna del cuello, no es para menos.

    Luego caí en la cuenta de que él tendrá sus obligaciones con don PJ_ta y sus secuaces, sus contratitos firmados y hasta le perdoné lo que creí que no iba a perdornarle. Ahora bien, si escribe y publica y no sale aquí, a quien habría que correr a fustazos es a quien le dura la cogorza de la feria de un día para otro. Informalidad se llama la figura.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.