Hay un tiempo para la crítica, incluso para el improperio o la calumnia, y otro para el pacto y el cambalache. Se puede estar una legislatura completa acusando al PSOE, pongo por caso, de corrupto o prepotente (desde Córdoba a Ayamonte) y cerrar luego en un pis pas el pleito firmando unas suculentas paces en las que, por lo general, lo que se pide a cambio de la vara es el negocio del urbanismo precisamente. La queja de los partidos ante la alta abstención no tiene en cuenta que es justo esta irresponsable política y esta insolvencia moral la causa de que los ciudadanos se alejen de la política y se afirmen en la convicción de que la vida pública es un pudridero para oportunistas. Estos días vamos a ver, sin ir más lejos, pactar como socios a prendas que se han acusado e incluso llevado a los tribunales entre sí, lo cual constituye un auténtico ultraje a la estimativa pública. La partitocracia es una lacra cuya respuesta lógica es la abstención. Y la corrupción asumida por la gente la consecuencia de este mal ejemplo que le dan sus legítimos representantes. 

1 Comentario

  1. ¿Cómo pactar un Ayunt. en Ayamonte una IU que se ha pasado años acusando al alcalde saliente de enriquecerse con el urbanismo (hay una leyenda que habla de que tiene sus caudales a buen recaudo en América) y a au antecesor y consejero actual de más o menos lo mismo? Pues ya verá como pactan. “Desde Córdoba a Ayamonte”, dice usted con razón. Me cuento entre esos abstencionistas que Belmonte comprende y disculpa.

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