Leo en un diario catalán que, en la discusión sobre el modelo de financiación autonómica, la Generalitat teme que Andalucía resulte beneficiada lo que, a su juicio, sólo permite al gobierno autónomo catalán dos opciones: o alcanzar un acuerdo de mínimos con la Junta andaluza –al que se estaría oponiendo con razón el consejero Griñán– a aliarse con las comunidades madrileña y valenciana, ambas del PP, pero cuyos intereses coinciden con los suyos. Lo de menos son los principios cuando lo que interesan son los finales, aunque está por ver qué contestaría el PP, llegado el caso, a esa sugestión interesada que, evidentemente, le pondría las cosas muy cuesta arriba en Andalucía a la formación que encabeza Javier Arenas. El soduku de Solbes se va a complicar con la necesidad de ZP de premiar a las comunidades que más han aportado a su triunfo. Está claro que los intereses espurios son los únicos que interesan.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.