Todo indica que doña Susana tiene muy presente en el día a día al talentazo de don Natalio Rivas, aquel cacique granadino y moretista (de don Segismundo) que pasó de la monarquía a la República antes de ser reciclado por Franco, y al que unos gañanes es fama que le gritaron en un mitin: “Natalio, colócanos a tos”. La prueba la tienen en el anuncio de ese ofertón de plazas (nada menos que 2.400) que acaba de hacerse público de cara a unas elecciones a celebrar “dies certus an incertus quandum” pero, en todo caso, pues eso…, de cara a las elecciones. La autonomía se ha convertido en un colocadero de apesebrados para sostener a un “régimen” que, fuerte y todo, siente que algo se mueve bajo sus cimientos.

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