Lo que empezó con escasa fe y cabía en un pabellón de la Expo del 29, es decir, la autonomía andaluza, se ha convertido en la mayor empresa de Andalucía, lo que no sólo ayuda a entender los resultados electorales del clientelismo sino que explica nuestra famosa falta de competitividad. Cualquiera que haya visitado la Junta sabe, por supuesto, que hay trabajadores azacanes, aunque también hay otros ociosos, pero lo que seguramente ignora ese visitante es que tiene delante a la mayor empleadora de la región, esa Junta en la que cobra a fin de mes el diez por ciento de la población activa –nada menos que más de 240.000 personas—sin contar los apalancados en las entidades “instrumentales” ni los millares de proveedores que de ella viven. Lo raro sería que el “régimen” perdiera las elecciones.

1 Comentario

  1. Vd lo dice tan claramente, no hay competitividad. Se podría decir que en la gran empresa anzaluza, 240000 son los empleados del resto de andaluces, los empleadores, con la diferencia que los empleados gozan de sueldos y prebendas y algunos o más que algunos capaces no arrimar un ascua a la sardina , sino un euro a su hombro. En una empresa, normalmente, un empleado cobra menos que el empleador. ¿qque relación hay entre los sus sueldos y los del resto? That is the quetion

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.